Pues parece ser que el hombre piensa. Cierto es que de vez en cuando, pero cuando lo hace causa miedo, por no decir que acoj…na. Unos aburridos científicos-ingenieros británicos están desarrollando un avión hipersónico capaz de volar las grandes rutas aéreas comerciales en el mismo tiempo, o casi, que se tarda en cruzar Madrid en plena hora punta. Eso sí, dentro de 25 años. Y no creáis que piensan en un simple jet privado de bajo peso y altas prestaciones, sino en una monstruosidad con capacidad para 300 pasajeros y un alcance de 20000 kms. El pequeñín obedecerá al nombre de A2… corto me parece para semejante semental volante. La clave para volar como si debiera dinero serán sus motores-chohetes (cuántos no se sabe), utilizando hidrógeno liquido como combustible. Además cuenta con el apoyo de la Comisión Europea, que parece participa en la financiación del proyecto.

No me sorprende del proyecto si puede o no mantener cuatro o cinco veces la velocidad del sonido, porque la tecnología ya existe y no es nuevo la existencia de motores-cohete de gran empuje aunque de limitada autonomía. Pero no creo que en 25 años la aviación comercial, en cuanto a gestión de tráfico y espacio aéreo, pueda adoptarse a esas velocidades. Por no enumerar los gastos que deberían afrontar las compañía aéreas que decidieran contar con este pequeñín volaor. El salto a este otro tipo de aviación me da a mí que es mucho más que anunciar lo rápido y pronto que se va a llegar al otro lado del mundo. El empleo de este tipo de tecnología puede, y es un interrogante que dejo en el aire, contravenir algunas de las normas actuales respecto a la seguridad en vuelo y materia de seguridad aeronáutica. Es muy bonito leer que el hombre es capaz de construir este tipo de aviones, pero entiendo que las implicaciones “colaterales” posibles pueden ser tantas que impidan hacer realidad el sueño de este grupo de ingenieros.

 

Pero bueno…con un par…bicho grande, ande o no ande, pero si además anda….

Share