Todo aquel que entienda algo de historia de la aviación de la caza mundial, sabrá reconocer a uno de los mejores aviones de combate que jamás han existido, el F-4 Phantom II. Estamos hablando de tecnología de los años 50 y que ha perdurado, perdón, perdura hasta nuestros días. Es cierto que aquellas Fuerzas Aéreas que han decidido inteligentemente mantener en servicio semejante bestia, han tenido que tunear y hacer un lavado de estómago a sus aviones, y adaptarse así a las exigentes condiciones de combate actuales.

Ha escrito páginas gloriosas de la historia, y algunos de sus pilotos fueron ases de guerra, y su leyenda contínua hoy en día viva entre los que nos pasiona el mundo de la caza. Por ejemplo, Duke Cunninghan, as de la Guerra de Vietnam, y cuyas manos dibujaron grandes y trememundos combates aéreos, con cinco victorias reconocidas en los cielos vietnamitas. Como el que protagonizó junto a su WSO, Teniente Willie Driscoll, el 10 de mayo de 1972 derribando a tres Mig 17. Casi ná. Como decimos nosotros, se dieron unas “manitas”, pero de verdad.

Lo dicho, que tiempo habrá de recordar combates aéreos gloriosos, pero no me he podido resistir hacer una entrada en el blog después de ver semejante montaje fotográfico con el Phantom como protagonista.

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