El tema de los Gs está despertando mucho interés últimamente. Después de un genial artículo de Little en el que comparaba los Gs que sufrimos en un caza con los de un fórmula 1, es momento para ver cómo entrenamos para superar sus efectos. Los Gs en el eje vertical tienen un efecto fundamental sobre el organismo: atraen por gravedad el riego sanguíneo hacia la parte baja del cuerpo. Eso, que en otras circunstancias puede ser una bendición, dentro de un caza es un problema… El nervio óptico primero y el cerebro después dejan de oxigenarse por un efecto que en medicina se llama hipoxia estagnante (parece mentira lo que se acuerda uno de la asignatura de fisiología), aparece la visión túnel, después la visión negra y, si seguimos empeñados en no soltar la palanca, el desvanecimiento.

Una de las torturas por las que pasamos todos los pilotos de caza es la centrífuga humana. Y digo bien “centrífuga”. La centrifugadora es lo de secar la ropa… Hasta hace poco, ese entrenamiento se hacía en Holanda, cerca de Ámsterdam, aunque ahora nos estamos mudando a los servicios de la medicina aeronáutica alemana, que dispone de instalaciones más modernas. Lo que se persigue metiéndonos en un cilindro que da vueltas a toda pastilla es, por un lado, ayudarnos a conocer nuestros propios límites y a reconocer cuándo nos estamos poniendo en una situación peligrosa. Por otro, se recuerdan las maniobras que deben hacerse al “tirar” Gs para ayudar a la sangre a subir desde el corazón, entre ellas, la famosa L1.
Lo normal es “volar” cuatro perfiles. El primero, sin pantalón anti-g ni maniobra, consiste en subirnos progresivamente de Gs hasta que notamos la visión túnel. En ese momento pulsamos un botón y nos devuelven a la normalidad. De esta forma, sabemos qué tolerancia tiene nuestro organismo sin ayudas. El ser humano medio anda por los 3,5 ó 4 Gs, así que no os preocupéis: no vais a perder el conocimiento en ninguna montaña rusa…
Después ya con el anti-G y el casco (es importante entrenar con ese peso añadido), pasamos por otros tres perfiles. El último es el más divertido: empezamos a 1 G durante 10 segundos. Depués subimos a 2 Gs durante otros 10 segundos. Luego, te disparan literalmente a 9 Gs en sólo 2 segundos y te dejan ahí lo que parece una eternidad (10 segundos). Para “descansar”, te ponen 10 segundos a 4 Gs y por último, te vuelven a subir hasta 8,5 Gs otros 10 segundos. En total, desde inicio a fin son casi 100 segundos de sufrimiento… Acaba uno con puntitos rojos por todo el cuerpo (petequias) y moratones en muchas articulaciones, sobre todo los codos y la cintura. Es lo que hay…
Los sistemas han evolucionado mucho: el traje integral del Eurofighter, por ejemplo, permite volar a 9Gs con poco esfuerzo (al menos eso dice mi amigo Taylor); también hay un desarrollo que consiste en un traje anti-G que funciona con movimientos internos de un líquido denso, sin necesidad de conectarse al sistema de presurización del avión. De todas formas, siempre seguirá siendo necesario conocer los propios límites.
Otro día hablaremos de otra pequeña tortura: la cámara hipobárica.
¡Y pensar que todo esto hace que volemos más seguros!
Un saludo.
Baby







“Sarna con gusto no pica”, al menos eso cuenta el dicho, pero vaya tela lo que tenéis que pasar. Con este artículo me has contestado a una parte de una pregunta que hice en una entrada anterior, respecto al traje anti-g del eurofighter ¡al menos parece que os van cuidando un poco más! porque aguantar tanto g sostenido debe ser poco menos que “insostenible”. Una cuestión, ya dijiste algunos de los perjudiciales efectos de los g’s sobre el sistema óseo, pero ¿y sus efectos sobre el corazón? porque no debe ser muy bueno.
Hablas de la famosa maniobra L1 ¿es esa en la que dicen que hay que empujar como si tuvieses estreñimiento?
Un fuerte abrazo y gracias de nuevo
Hola, primero de todo genial artículo y segundo una pequeña duda. ¿Es correcto cuando hablamos de fuerza centrífuga en estos casos?, yo es que tengo la duda y la he tenido siempre entre la fuerza centrífuga y la centrípeta, digo esto porque teoricamente la fuerza centrífuga es una fuerza ficticia del movimiento rotatiorio en el que serian fuerzas reales al fuerza central y la centrípeta. Decidme si estoy equivocado, es que es una duda que he tenido desde que estudié física y nunca he conseguido aclararla. De ser cierto mi planteamiento estariamos hablando de centripetadoras xDDD (broma tonta).
Un saludo.
Me permito aportar humildemente algo a este foro. La fuerza centrífuga realmente es ficticia, pero entonces ¿que es?. Sencillamente los cuerpos tienden a seguir la trayectoria que tienen cuando están en movimiento. Si nos empeñamos en desviarlos de su ruta habrá que ejercer una fuerza ¿no?. Pero si en una exibición de empecinamiento nos empeñamos en modificar de forma continua su trayectoria, y encima lo hacemos de un modo que provocamos una trayectoria circular en el sufrido cuerpo, descubrimos que hay que ejercer esa fuerza de forma constante. Ahora bien, como no reconocemos nuestra culpa, decimos de forma ficticia que es el cuerpo el que realiza una fuerza (la centrífuga), cuando en realidad somo nosotros los que la ejercemos (la centrípeta). No se si esto te lo aclara, pero es otra forma de verlo.
Respecto a lo de entrenar la centrifugadora “inhumana” con casco, creo Baby que tienes toda la razón, pero mola más ver el careto que se te queda en el video, y más aun el de los colegas, sobre todo si alguno cae en Knock Out. Dicen que la cara que se te queda a 9 G’s es la que tendrás con 90 años.
Un saludo desde la 5ªTAF.
La fuerza centrífuga es una fuerza que afecta al cuerpo que realiza el movimiento rotatorio de forma tangencial, pero en física creo que es una fuerza “inventada” para compensar las fuerzas central y centrípeta, por lo tanto en físca aplicada en papel realmente existe, pero realmente¿?
Es que me bailan mucho las neuronas con este tema jejeje.
Pues a mi lo que me enseñaron de pequeñito es que la centrífuga es aquella a la que se ve sometido todo objeto que describe una trayectoria curva, en dirección al exterior de la trayectoria.
En el típico caso de la piedra atada a una cuerda que hacemos girar, esa fuerza es contrarrestada por alguna otra, pues de lo contrario la piedra saldría despedida radialmente hacia afuera por el efecto de la centrífuga. La otra fuerza es “ficticia”, de igual intensidad y sentido contrario a la centrífuga, y ha venido a llamarse centrípeta. Si soy yo quien hace girar a la piedra, sería mi mano quien sufriría la centrífuga (en el momento que soltara la mano, piedra y cuerda saldrían volando).
La centrípeta es tan “ficticia” o “virtual” como la que ejerce constantemente la superficie sobre la que pisamos por el efecto de la gravedad sobre nosotros. No podemos caer porque tenemos una superficie por debajo que nos lo impide ejerciendo una fuerza de igual intensidad y sentido contrario a la gravedad.
En mi opinión, el piloto de Caza sufre la acción de la centrífuga, que es la que le aplasta contra el asiento cuando se somete a factores de carga positivos; la que arrastra su sangre hacia las extremidades inferiores provocando la visión gris, túnel o negra; la que le impide levantar sus brazos, y llevar la barbilla al pecho.
Pero como siempre venimos diciendo, nosotros no somos ni físicos, ni ingenieros ni ná….pero eso sí, somos los que más las sufrimos!!
Para explicaciones más técnicas podéis echar un vistazo por aquí, que hay unos gráficos muy chulos:
http://en.wikipedia.org/wiki/Centrifugal_force_%28fictitious%29
http://en.wikipedia.org/wiki/Centripetal_force
Saludos.
Tama.