“Se está fraguando una misión de ataque a un objetivo en territorio hostil. Los aviones se amontonan en las cabeceras de las pistas en distintos campos de vuelo. Todos ellos en un estricto silencio radio van despegando y procediendo a la zona de reabastecimiento; allí un “tanker” les espera, saben que cualquier comunicación puede delatar su posición e intenciones con lo que “chupan sopa” a la hora exacta y dejan sitio a los que vienen detrás. Todavía hay tiempo para proceder al punto de “rendez-vous”. En el momento previsto, el paquete de aviones libra ese punto y ¡empieza la fiesta!: directos, se adentran dentro del espacio aéreo enemigo. Van en pequeños grupos dependiendo de su rol, delante los “sweeper´s” dedicados a la posible amenaza aérea, detrás los “mudder´s” especializados en batir los objetivos, intercalados van los “escort´s” por si acaso hay que hacer frente a algún avión enemigo que ha pasado la barrera de los “sweeper´s”, además de todo un mundo de aviones dedicados a otras labores de apoyo: los que facilitan la información de si los emisores enemigos del sistema de defensa son los que se suponen y si están activos, los que apoyan perturbando las comunicaciones enemigas (emitiendo ruido o conversaciones engañosas en la frecuencia que utilizan), los que intentan suprimir los sistemas de defensa con perturbaciones en la banda radar o simplemente emplean misiles antirradiación.

Ahora no es tan importante ser discretos, el sistema de defensa enemigo tiene muchas trazas hostiles en sus pantallas, ya saben lo que se les viene encima. El avión de alerta temprana, empieza a dar información de los movimientos aéreos enemigos, son tantos los aviones que se limita a “cantar” sin asignar cometidos ¡MAGIC, SOUTHERN GROUP, BULLSEYE 240/40, ANGELS 30, HOSTIL!. Los “sweeper´s” acometen, van a emplear su armamento aire/aire de media distancia repartiéndose entre ellos cada una de los contactos del radar para no hacer fuego sobre el mismo blanco. Los “mudde´rs” aceleran, han recibido las posiciones de SAM´s (Surface to Air Missile) activos y ya están prácticamente sobre el objetivo. Empiezan a caer los misiles antirradiación sobre los radares enemigos: los perturbadores radar y radio hacen su trabajo desde fuera de la pomada, estamos casi en la parte final.

Han decidido entrar a baja cota porque el objetivo está bien protegido. Cada uno tiene un punto de impacto para su armamento distinto del compañero dentro del mismo objetivo, para evitar malas visibilidades, fragmentaciones de la bomba de un compañero y para obtener un resultado global compensado. Ahora sí es el final, pegarán un tirón ganando altura y que les posicione de tal manera que vean el objetivo para hacer puntería. Sale de los dispensadores sin cesar un programa de bengalas que dificulta hacer fuego sobre ellos, a los operadores de misiles infrarrojos. El alertador no deja de indicar que están siendo blocados por los SAM´s enemigos. Los perturbadores de autoprotección que lleva cada avión, pasan de un programa a otro de manera automática engañando al sistema sobre la posición real del avión. Nubes de Chaff (dipolos de aluminio) enmascaran las maniobras agresivas del caza, que hacen que no sea previsible la trayectoria del mismo. Han lanzado el armamento guiado por láser; la última vez que utilizaron el guiado GPS no fue tan efectivo debido a los perturbadores de las señales de los satélites. ¡Impacto! y continua una desaforada carrera por salir del anillo de enganche enemigo…”

Si analizamos con detalle el pasaje anterior, nos daremos cuenta que la Guerra Electrónica (GEL) definida como el uso del espectro electromagnético en beneficio propio evitando que lo haga el enemigo, está en todas y cada una de las fases de una misión de ataque: un plan de restricción de emisiones de radio, eso es GEL; la localización e identificación de radiaciones asociadas a radares enemigos, también es GEL; la supresión de los mismos con misiles que se dirigen contra esa radiaciones, otra vez GEL, la intervención deliberada de las señales de satélites, sí que es GEL (aunque ahora también lo denominan NAVWAR), y por último los “decoy´s” empleados en las plataformas aéreas para confundir las cabezas de los misiles o los equipos de autoprotección que generan señales que enturbian el ambiente electromagnético, por supuesto que son GEL.

La Guerra Electrónica es uno de los pilares básicos de las operaciones aéreas. Dependiendo del tratamiento que se haga de ella, estaremos hablando del éxito o fracaso de una misión; incluso del ser o no ser del conjunto de la operación, pero también de la vida o la muerte de las tripulaciones.

Buena caza y a otra cosa.

Rafa (Negro)

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