Según información recién publicada en aviationweek.com, el cielo podría estar oscureciéndose para el futuro del programa F-22.

El Departamento de Defensa americano está publicitando y elogiando en exceso los logros y maravillas que parece estar cosechando el JSF, en particular desde el vuelo realizado la semana pasada y del cuál ya informamos desde Vista, Suerte y al Toro. Esto está afectando a la credibilidad del programa F-22, cuyos dos principales defensores acaban de salir del círculo interno del Pentágono (el Secretario de la USAF Michael Wynne y el Jefe de Estado Mayor T. Michael Moseley)

Al parecer las declaraciones del oficial encargado de los programas de adquisiciones del Pentágono, piropeando la madurez y el progreso del JSF, han caído como una auténtica jarra de agua helada, : “El programa JSF está más avanzado que otros programas similares en términos de calidad, software, ensayos y producción” En fin, a buen entendedor pocas palabras faltan.

O sea que por un lado Lockheed Martin pierde apoyo con el F-22, pero por otro lo gana con el JSF, de hecho los japoneses, que hasta ahora habían estado dando la tabarra a los EEUU para que les autorizaran la compra de F-22, parece ser que están cambiando de ficha y ahora miran hacia el JSF. Esto podría de hecho suponer un revulsivo para el JSF en todos sus aspectos, especialmente en el de las adquisiciones extranjeras.

Sin defensores del programa F-22 en las altas esferas del Pentágono, se acabó el apoyo económico al proyecto, al menos durante el resto del periodo Bush. Os recuerdo que hasta ahora sólo se han firmado (y por ende autorizado los fondos) para la adquisición de 187 unidades de las 381 que quiere la USAF. Se han entregado hasta el momento 119, lo que significa que si no se inyectan más fondos le quedan al programa no años, sino meses de producción.

O sea que el futuro del programa desde mi punto de vista tiene estas opciones:

1.- La propia industria invierte y arriesga dinero para sacarlo adelante.

2.- El cambio de administración tras las elecciones renueva la cúpula del Pentágono, y aparecen nuevos y potentes defensores del programa…esto no parece muy probable, pues el pueblo americano está un poco cansado de los gastos de Defensa, y de los conflictos múltiples simultáneos….

3.- Cambia la política nacional y se autoriza la exportación del F-22, lo cual abarataría costes de producción y haría rejuvenecer al programa.

Esperemos que el programa no acabe como lo hizo este Raptor: 

Tama

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