Era uno de esos días encantadoramente “marmotas”, uno de aquéllos en los que la Aviación de Caza del Ejército del Aire alcanzara su máximo esplendor, uno de tantos otros ya pasados y de otros muchos por llegar…

La niebla se había dejado deslizar suavemente valle adentro durante la noche, era un día aeronáuticamente triste desde la superficie terrestre hasta el tope del fino y algodonoso manto que la cubría.

Operation: Deliberate Force

Callsign: Toro 21

Formation: 2 EF-18

Tasked Mission: Close Air Support

Assigned Area: NATO restricted

Target: Are you kidding?

Me despierto en el hotel con esa sensación que uno tiene a las 04:00 de la mañana, ¿quién coño se levanta a estas horas…? Ayer noche estuve repasando la misión, me lo sé todo. Un teniente se lo tiene que saber todo, todo lo que se supone que tiene que saber…que esa es otra… Se pueden hacer mejor o peor las cosas, quiero decir que pueden salir unas veces mejor y otras peor, y nadie te va a decir nada por ello sino todo lo contrario, pero que no sea porque no te sabes algo… De eso se encargan los capitanes antiguos, como M y el resto; al de operaciones mejor que no le llegue al oído o menudo mesecito le esperaría al teniente….que conste que no he hecho nada todavía, estoy pensando en alto que no me gustaría estar en el pellejo de un teniente volando en Aviano al que se le pillara en un renuncio, eso es todo… y si se tratara de un capitán podría llegar la sangre al río…aquí no se juega con las vidas de otros, precisamente en esta profesión en que todos los días ponemos nuestra vida en manos de aquéllos con quiénes volamos. No señor…

Bajo a desayunar y allí está M. Impecable. Mono planchado, corte de pelo cadetil y perfectamente peinado y aseado. – ¡Buenos días Tama! – Me dice sonriendo a las 04:00 de la mañana. Viéndolo a él podrían ser perfectamente las 10:00…M siempre sonríe. - “Gate, gate…” – añade. ¡Je, je!…perdonad, es como una llamada de guerra entre él y yo. M es uno de los capitanes más antiguos del escuadrón, y tiene la maravillosa virtud de inyectarte una dosis de aceite esencial de Caza cada vez que vuelas con él, comenzando desde el desayuno en este caso…Me pongo púo, y eso que siempre me ha costado desayunar, conste que lo hago porque en algo menos de cuatro horas estaré otras tantas volando y necesito estar a tope. Antes del briefing todavía me pincharé algo más, y me llevaré algo en el avión para el camino…ya se sabe…más vale prevenir…que la “pájara” no suele avisar, y como dicen los americanos: “plan for the worst…and hope for the best!”. ¡Pues eso!

Cogemos la furgona y subimos a la base, a M le gusta conducir. Aviano está como el puerto italiano de Marco, al pie de las montañas, los Dolomitas, en el extremo norte del valle del PO; a tan solo 35 minutos de la estación de esquí de Piancavallo, a una hora de las playas del Adriático y una y media de la increíble Venecia. El ODO también sube con nosotros (Operations Duty Officer, oficial de operaciones), él se encarga de coordinar con el personal de mantenimiento los aviones que nos vamos a llevar, además de con el personal de inteligencia y de equipo personal de vuelo, de vigilar la METEO y establecer los campos de emergencia y alternativos necesarios, de mantener informado al jefe de escuadrón o en su ausencia directamente al jefe del destacamento, y de mantenerse en contacto con el oficial de enlace (Unit Representative) que tenemos en el CAOC de Vicenza por si hubiera cambios o modificaciones a la misión programada. El CAOC, Combined Air Operations Center, es el tinglado que pare todas las misiones que se vuelan en el Teatro de Operaciones, todas las unidades que vuelan en él deben enviar un oficial de enlace con la cualificación suficiente para poder tomar decisiones de tipo táctico sin necesidad de consultar a su unidad, al menos en los roles que tiene ofrecidos para la Operación. Como en todo lo demás entramos de “Unit Rep” por lista, en Vicenza no se vuela, pero se puede hacer otras muchas cosas…

M da el briefing con calma, esa calma que da el llevar a tus espaldas varios años de misiones como ésta, la que da la seriedad y la profesionalidad, la que da la experiencia en la instrucción y la que da el hacer lo que te gusta. Ir de punto no es sino un paso más allá de tener un instructor en la cabina trasera, de eso M entiende mucho…Aunque sabe que conozco perfectamente los administrativos, los toca en el briefing, y supongo que los seguirá tocando en vuelos sucesivos hasta que vea que me salen por las orejas, pues en las cosas sencillas como ésta es donde a veces está la diferencia, donde a veces te juegas la vida. Sería realmente estúpido sobrevivir a una misión de guerra, para poco después estrellarte contra el suelo en la aproximación instrumental de tu propia base…¿No creeis? Continúa uno a uno por todos los puntos de la guía de briefing: intel, comms, weapons check, reabastecimiento en vuelo del Tristar (y del KC-135 por si falla…), FENCE IN, reacciones ante amenazas, cálculo del bingo en zona….y cientos de cosas más que uno sólo aprende después de haber quemado unos millones de libras de JP-8. El briefing a un teniente puede llevar un par de horitas, y eso cuando se supone que tú lo llevas previamente todo ya trillado…

M es un tío curioso, como os dije antes tiene la maravillosa facultad de hacer despertar ese cazador que tienes dentro, disfruta de todo cuanto hace (o al menos eso aparenta) y te imbuye de esa especie de “halo táctico” que te invita a coger los libros y querer ser mejor piloto, y mejor persona. Me encanta volar con él.

Mi corta experiencia como piloto ha sido suficiente para percatarme de que somos una “rara avis”, el piloto de Caza suele tener unas considerables dosis de prepotencia, orgullo y chulería, pero al contrario de lo que pudiera parecer en la mayor parte de los casos es totalmente inofensiva. Creo ser objetivo al afirmar que me parece normal sentirse un poco especial volando un F-5, un F-1, o un F-18 por ejemplo, reconoceréis que no es algo que pueda hacer todo el mundo…¿podemos sentirnos un poco especiales o estamos realmente pagados de nosotros mismos? De todas formas las que lo sufren suelen ser nuestras parejas…al resto del mundo no le afecta en gran medida…

Solemos tener pequeñas (o grandes) manías, he visto compañeros que en misiones “especiales” se ponen camisetas “especiales”, que guardan un mono de vuelo durante diez años para tales menesteres…o que usan siempre el mismo bolígrafo en vuelo…Otros se santiguan treinta y cinco veces desde que se ponen el equipo hasta que despegan. Muchos llevan un escrupuloso cálculo de sus horas y minutos de vuelo….o vuelan siempre con el mismo reloj. M sabe cuántas libras de combustible ha reabastecido en vuelo, es la única persona que conozco que lo haga, este dato no se podría conocer de otra manera, pues queda perdido entre el polvo de los partes de mantenimiento, hasta que algún alma verde decide que es hora de reciclar. Cada vez que reabastece saca su cuadernito, apunta el curioso número parcial y hace el sumatorio. Yo no sabría decir si tengo alguna manía, llevo poco tiempo en esto y en cualquier caso se lo tendríais que preguntar a alguno de mis compañeros…

…TO BE CONTINUED…

¡¡Salta a la SEGUNDA parte de este relato!!

Tama.

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