Tengo el placer de presentaros esta vez a otro gran aviador, canario por adopción, y de F-18….

… Y también parece que fuera ayer, cuando en una misión como instructor de bizcocho en el 153, en su primera misión de Maniobras Básicas de Combate uno contra uno (MBC), el amigo Lafu en uno de los cruces tirara a la vertical con apenas 150 nudos….No es el primero ni será el último, pues tras el Culopollo y el F-5, el bizcocho parece realmente que todo lo puede…buena demo de fuera de control…

…Mucho ha llovido desde aquello…ahora Lafu es de los que llevan el peso del escuadrón, y tiene unas cuantas cosas que contar…

…Bienvenido seas…ya sabes dónde estamos.

Tama

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PRESIONANDO EL BINGO…Por Lafu

Desde que el ser humano empezó a fabricar máquinas, un factor con el que ha tenido que contar para su utilización ha sido el combustible. Paralelamente al desarrollo y evolución de las máquinas, la búsqueda de combustibles y motores más eficientes ha sido un objetivo por parte de los ingenieros y diseñadores de éstas.

La aeronave como máquina que es, necesita combustible para su funcionamiento, así pues para nosotros, los pilotos, el combustible es sin duda alguna un elemento con el que siempre vamos a tener que contar para cualquier vuelo que vayamos a realizar, por corto que sea, pues la cantidad de factores cambiantes que pueden afectar a éste, hacen del combustible un factor crítico.

Pues bien…… estamos en uno de esos días de verano canario, con viento del sur, lo que como muchos de vosotros sabéis provoca esa desagradable calima. La visibilidad es bastante reducida pero no lo suficiente como para que no se pueda despegar. Así que allá vamos, dos Halcones para hacer una MBC en la D-79. El Bingo lo subimos 1.000 libras por el tema de la visibilidad y el Joker 1.000 libras por encima del Bingo.

Después de 50 minutos y de 10.000 libras, justo en pleno enganche visual, salta la Caution de Bingo…y es ahí, en ese momento, cuando llegan esos instantes de dilemas, pensamientos, evaluación…y voy mas allá…¡tentaciones!, que creo todos hemos tenido alguna vez. Esos pensamientos de “200 librillas más, sólo 200 más y ya…”, o “Una vuelta más, sólo una más y entro a cañones…y si no lo dejo…”

Pues bien, en muchas ocasiones, después de esos momentos y una vez que hemos atravesado ese límite virtual que sólo nosotros podemos hacer cumplir, es cuando llegan otro tipo de reflexiones además de alguna que otra incomodidad estomacal y que también estoy seguro muchos hemos sufrido…“Ay!, ay!, ay!…que justo voy a llegar…”, o “Espero que la meteo no esté peor porque si no…”, u otra muy típica “¡Seré…!”.

En fin, todos sabemos cómo nos sentimos cuando vemos como caen las libras de combustible en los aforadores, y que aún faltan muchas millas para la toma.

Estas tentaciones de las que he hablado en el caso anterior, no tienen que ser siempre motivadas por nuestro ego, o por una excesiva confianza en nuestras capacidades para usar a radio y colarnos por delante de otros tráficos, o incluso por unas extrañas habilidades proféticas para esperar que las condiciones meteorológicas no vayan a empeorar. Muchas veces los condicionantes ya no son de tipo personal, sino que la misión, en muchas ocasiones, está sobredimensionada en sus pretensiones, y los márgenes de gasto de combustible están terriblemente ajustados.

Las misiones que se asignan a menudo son de larga duración, en las que antes de entrar en la fase táctica, hemos tenido que recorrer largas distancias y en muchas ocasiones hemos tenido que hacer reabastecimiento en vuelo para poder alcanzar nuestro objetivo. Esto, en la actualidad, ya no es incluso exclusivo de la Aviación de Caza de nuestro Ejército de Aire.

Pues bien, en esos casos debemos respetar el planeamiento de los consumos de combustible durante los tramos de navegación, así como del cálculo del play-time en zona que siempre se ha debido realizar previamente en tierra.

Cuando llega el Bingo se debe proceder a la recuperación, en el Joker ya se ha tenido que decidir qué se va a hacer, cómo, y dónde será la recuperación.

En el caso aquí expuesto afortunadamente no pasó nada, pero está claro que esas libras de combustible que se decidió gastar de más se echaron mucho de menos.

Recordemos que las condiciones climáticas en un campo pueden cambiar, la pista puede cerrarse por innumerables motivos, y que por tanto, debemos tener previstos y planificados de la manera mas exhaustiva posible los bingos a los campos alternativos, de emergencia, los bingos de reabastecimiento o los que correspondan. Tanto o más importante que tener calculados los bingos, es tener muy claro en todo momento qué hacer y dónde ir según el punto del vuelo en el que nos encontremos. De nada sirve tener calculados bingos en distintos puntos si no tenemos claro el campo alternativo al que debemos proceder.

Como conclusión de todo lo que he comentado aquí, recordad que nuestra aeronave está diseñada y es capaz de volar con multitud de elementos degradados, sin un motor (en el caso de tener al menos dos…), con pérdidas hidráulicas, de aceite, fallos de aviónica, eléctricos, de mandos de vuelo etc., pero con lo único que no está preparada para volar….

¡¡¡…Es sin combustible!!!

Lafu.

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