Recibimos hace algún tiempo una consulta de un lector que reproducimos aquí con la intención de que otros lectores con las mismas inquietudes que aquel que amablemente nos escribió, entiendan nuestra postura al respecto. Tan solo eliminaremos del correo aquello que identifica más personalmente al redactor.

“Quiero felicitaros por la web que tenéis, es impresionante para cualquiera que ame la aviación de combate y tenga sentimiento español.

Dicho esto quiero decir que me considero apolítico, amante de mi país y de la aviación de combate, no en vano es un sueño que ya no podré realizar, en cambio me licencié en ciencias físicas y veo todos los días despegar a las “abuelas” desde mi oficina en Albacete.

Antes de enviaros más correos preguntando cosas técnicas y demás, me gustaría saber por qué le hacéis un homenaje a Garcí­a Morato (sin ánimo de ofender), pues se hizo héroe en una triste guerra civil en la que por ambos bandos se mataron entre sí hombres de honor que supuestamente hicieron un juramento a la República (llegado a este punto no me considero ni republicano ni monárquico, sólo y simplemente español sea cual sea el jefe del estado y con amor por mi patria y mi bandera y por la democracia, si algún día este país fuese una república me sentiría igual de español).

Tal y como yo lo veo, y probablemente simplificando mucho la historia, la esencia era que había una república y una democracia (creo) y las cosas iban un poco mal en lo social, era una época muy convulsa, pero eso no da derecho a unos hombre de honor a sublevarse contra su palabra y honor y querer establecer un régimen en el que privando de libertades y pensamientos sólo unos pocos pensaban por unos muchos. Para mí más que un bando nacional era un bando de golpistas a un régimen establecido por el pueblo, pero ya sabemos que la historia la escribe el que gana, me pregunto si no había algún as de la aviación en la República.

Como por lo que he leído sois personas que habéis estudiado, viajado y relacionado con gente de otros países, me gustaría saber cuál es vuestra opinión sobre aquel suceso histórico.

No quisiera parecer un tocapelotas con este mail, sólo es una pregunta para mí, que trato de ser objetivo.

No quiero parecer irrespetuoso con los militares, como ya dije antes ya me hubiera gustado haber sido militar y a ser posible piloto de caza, pero perdí la fe en mí mismo en el momento clave, eso ni volvió ni volverá a ocurrir (lo sé), además tengo familia cercana que es militar de carrera (Teniente de FAMET y Coronel de Infantería) y son admirados por mí. Ellos dicen que yo también soy de admirar, pero a mí es más difícil yo no llevo uniforme..jeje.. :) .

Bueno sólo despedirme de vosotros y deciros que os admiro y que pronto os enviaré algún mail enseñando lo que hacemos los que no podemos volar cazas para quitarnos el gusanillo”.

­­­­­­­­­­­­­­­­­ Lo primero que quiero es agradecer este correo, al igual que agradecemos los muchos que recibimos y que no publicamos, al ser consultas muy concretas o que no son de interés general.

Como ya sabrán todos los lectores del blog la política es algo que está fuera de nuestro ámbito, al menos en el aspecto público al que pertenece este medio. Por ello no valoraremos de ningún modo la consulta desde esta perspectiva.

A pesar de ello he querido responder con mi opinión personal sólo por respeto a la figura del Capitán Garcia Morato, uno de los mayores ases de la aviación española y un gran caballero. Y voy más allá. Por respeto a todos aquellos que se han visto envueltos en una guerra, estén en el bando que estén.

El remitente de este correo tiene una opinión formada sobre la guerra civil, que es compartida por la mitad de los españoles, y discutida por la otra mitad. Asimismo tiene su opinión sobre las Guerras Mundiales, la de Vietnam, y sobre las misiones de implementación de la paz de Bosnia i Herzegovina, Afganistán y las guerras de Irak. Estas opiniones se fundamentan en libros, información diversa y muy habitualmente en lo que dice la propaganda de ambos contendientes a través de los medios de prensa, normalmente partidistas y habitualmente bastante radicalizados en sus posturas, que asocian a ideas políticas. Pero yo no voy a hablar de esto.

Voy a hablar de hombres normales envueltos en situaciones anormales. Hombres que en un momento dado se ven en un conflicto que no han provocado ellos y les obliga a poner en riesgo su vida y lo que es peor, acabar con la vida de otras personas que no conocen, pero intuyen que no tienen por qué ser peores que las que defiendes. Unas veces estos hombres se ven envueltos en la guerra por servicio voluntario a la sociedad de la que son parte; en otras ocasiones no tienen certeza de porque se encuentran en esa situación.

Es cierto que no solemos hablar de este tema, ya que es tan personal e íntimo que ni siquiera lo comentamos entre nosotros. Pero varios de los que escribimos hemos estado participando en diversos conflictos bélicos. Algo que a veces olvidamos en el blog, tanto los que escribimos como los que nos leéis, es para qué están nuestros aviones. Yo sé que es para defendernos de cualquiera que intente amenazar nuestra paz, e incluso ayudar a otros países del mundo que tratan de alcanzarla. Pero también sé que, aunque estoy absolutamente convencido de que nosotros somos los buenos, los otros están convencidos exactamente de lo mismo. Es cuestión de puntos de vista o a veces de simple situación geográfica; norte o sur, oriente u occidente, Valencia o Burgos.

Yo he hablado con pilotos republicanos que sentían admiración por el Capitán García Morato. También he conocido a pilotos del antiguo Pacto de Varsovia, por los que tengo un gran sentimiento de compañerismo. Tengo muchos compañeros británicos, alemanes, holandeses, franceses, argentinos, húngaros, noruegos, italianos, marroquíes, turcos, griegos, canadienses y norteamericanos (uno de ellos se mató mientras volábamos juntos una misión en Francia). Cito tan solo a éstos porque son los que me vienen a la mente, pero hay más. A todos ellos les tengo un gran respeto como compañeros, aunque algún día me pudiera encontrar con alguno de ellos en el aire como enemigos; yo lo sé y ellos también. Ellos actuarán con el máximo honor y decisión para defender sus ideas y su patria; yo haré lo mismo. Y no nos temblará el pulso.

He conocido a oficiales serbios, croatas, musulmanes bosnios y afganos con antecedentes de lo más atroz, y aseguro que por muchas barbaridades que hayan hecho yo no puedo juzgarlos. Habría que estar en su lugar para saber qué hubiéramos hecho nosotros. Cada historia en la guerra es un conjunto de circunstancias que ponen a las personas en situaciones en las que nadie querría estar.

A veces se asocia el Ejército a la guerra. Y es cierto que es para lo que estamos, para acabarla, pero no de cualquier forma, sino ganando, venciendo al enemigo. Sólo hay una cosa peor que entrar en una guerra, y es perderla. Los políticos se deben ocupar de que no haya guerras y nosotros de que sean cortas y victoriosas. Nosotros estamos preparados para hacer nuestro trabajo. Pero nosotros no utilizamos la pluma ni el bisturí, sino el sable.

A un militar no se le debe juzgar a través del cristal de la política, que todo lo deforma, sino de sus actos, sus ideas y su honor. Nuestras acciones son trascendentales, en cuanto a que los aciertos y errores se traducen en vidas propias o enemigas. El uso político partidista de estas acciones las degrada convirtiéndolas en un simple juego en que el azar y la oportunidad proporcionan ventajas sobre un electorado desinformado por todas las partes interesadas.

El Capitán García Morato fue todo un militar, un caballero, un gran piloto y ante todo, un hombre de honor.

Un saludo y que sigan disfrutando del blog.

BUENA CAZA.

 

 

 

Share