No se me ocurre mejor manera de celebrar este primer aniversario de VST que contando otra batallita.  Y ello por varios motivos… El primero y principal porque, como digo y no miento, no se me ocurre otra cosa. El segundo, porque es el mejor homenaje que puedo dedicar a mis compañeros editores, a los articulistas cuasi-habituales, a los escribientes ocasionales y a los lectores que sufridamente os conectáis día sí y día también a leer lo que nos da por contar. Y el tercero, porque siendo historia de Phantoms y de recién estrenados tenientes, parece apropiada para adornar la festividad que nos ocupa. Y, de paso, para agradecer a Little la primera invitación que me hiciera para escribir en su todavía por entonces exclusivo Blog, allá por el mes de abril de los corrientes…

 

Pues me estrenaba por aquel entonces como LCR en mi escuadrón.  Después de meses de curso de transición al F-18 era hora de demostrar todo lo que había aprendido, de empezar a volar misiones complejas, interesantes, de participar en ejercicios con lo más granado de la caza internacional, y de picar mucha piedra porque era el más nuevo de entre los nuevos… Y justo ese lunes llegaba a Zaragoza un escuadrón de F-4 Phantom turcos,  que venían a un intercambio de escuadrones OTAN. Se habían traído ocho monturas, F-4 E del 112 Escuadrón (o Filo, como se dice en turco),  y también las viandas típicas de su país, para la tradicional comida de hermandad. 

 

Foto de la galería de charles_69 en flickr (http://flickr.com/photos/carloscarlitos_3/).  Este no pertenece al 112 (Seytan, o diablos, de indicativo), pero es un buen F-4E de muestra.

 

El lunes por la mañana aparecí por el Escuadrón y me vi en el plan de vuelos del martes de jefe de una formación de dos F-18.  El punto era el jefe de operaciones, claro está.  Lo primero que pensé es que alguien había metido la pata porque yo no era capaz de mandar ni una postal, y menos una formación de cazas… Pero leí un poco más allá, hasta el tipo de misión: LAO.  ¿Qué demonios es una LAO?  Después de preguntar un poco, me enteré de que era una “Local Area Orientation”, es decir, una salida que se vuela para familiarizar a las tripulaciones con los procedimientos y el espacio aéreo de una zona a la que acaban de llegar para realizar alguna operación o ejercicio. La conversación con el jefe fue un poco surrealista:

-He visto que salgo de líder, empezamos fuerte.…

-Sí, no te preocupes, no es más que una navegación por la zona para que conozcan el área de trabajo.

-¿Ah!, osea que se viene algún turco con nosotros…

-Sí…. Los seis.   (No reproduzco la cara que puse porque no hay emoticono que la refleje)…

-Vale, purete…y ¿a dónde les llevamos?

-Pues me han dicho que quieren ver Ibiza… que resulta que en turco es una isla de leyenda y les hace ilusión hacerse unas fotos ahí con su escuadrón… (misma cara de grifo que puse antes)

 

¡Sabes tú que venir a volar a Zaragoza y familiarizarse con Ibiza! Y seis Phantoms más dos bizcochos… todos detrás de mí…Esa noche no iba a pegar ojo…

Al día siguiente, di el briefing de manera muy profesional ante 13 pilotos y tripulantes (el Phantom lleva dos cabinas, si no me equivoco) y mi plan les debió parecer bueno porque nadie preguntó nada (o bien no entendieron ni torta, que también pudo ser).  Ante todo seguridad y confianza, igual que cuando se te paran los dos motores y tienes que pulsar el micro para pedir al controlador un nivel de vuelo más bajo…

La puesta en marcha y los checks en frecuencia fueron diferentes y desde luego nada que yo hubiese escuchado hasta entonces:

- ”Toro check”

- ”Toro 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8…. Todos listos.  El despegue, como las hogueras de San Juan… lo siento por Little, pero el Phantom no se caracteriza precisamente por no echar humo.  Acabamos de reunir la formación en la costa de Tarragona (y eso que iba cortando), en ascenso para nivel 150, y pusimos rumbo al Sur de Ibiza.  El control militar nos transfirió a aproximación Palma, en descenso, y allí le comenté las intenciones a la controladora:

-Buenos días, Palma, formación militar para vuelo a baja cota alrededor de Ibiza.

-Copiado, me confirma número de aviones.

-Pues 8…

-Recibido… lo que usted diga… Mantenga mil pies o inferior en todo momento, tenemos despegues y aproximaciones al aeropuerto de Ibiza.

-Así lo haremos

Yo miraba a los lados y sólo veía hierro.  Así que llegó un momento en que decidí que mejor no volvía a mirar y me concentraba en lo que tenía por delante… 1000 pies o inferior, alrededor de Ibiza y evitando las CTR…

En estas llega el momento de las fotos.  Después de decirme que el punto 6 iba a salir de formación para tomar unas vistas, empiezo a ver F-4 bailando alrededor de nuestros F-18, tomando posiciones para conseguir la foto de todos nosotros con la isla detrás… y yo pensaba “mil pies o inferior”…bueno…Se colocaron todos en ala a la izquierda, al mismo lado que quedaba Ibiza, y como tenía que ir virando alrededor de ella, con cada alabeo los dejaba a todos por dentro del viraje… y por debajo. Cada vez que los miraba me daba la impresión que el último debía estar charlando con los peces…

“Hoy nos hacemos famosos… No está mal como primer día en el escuadrón…”

Pero realmente, el mundo es de los osados (con cabeza…). No pasó nada. Todos volvimos sanos y salvos. Nuestros aliados turcos encantados con sus fotos y las vistas de la preciosa isla.  Y yo más contento que unas castañuelas después mi primera misión “operativa” tipo bodas y bautizos.  Guardo buen recuerdo de aquella semana y muchos buenos amigos a los que no he vuelto a ver desde entonces.

Y hasta que vuelvan los días de las batallitas aéreas (que volverán), me consolaré reviviéndolos con vosotros en Vista, Suerte y al Toro.   Y va un año ya…

 

Gracias a todos.  Terminado y hasta la próxima.

Baby.

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