Un profesor estadounidense que tuve en la AGA, piloto de C-5 Galaxy reconvertido a proto de Pillán (y no puedo pensar en dos aerodinos más dispares aunque lo intente), decía que el vuelo no eran más que largos periodos de aburrimiento salpicados, de vez en cuando, por breves instantes de intenso pavor.

La aviación de caza no da para largos periodos de aburrimiento, cosa que hemos de agradecer a la más bien limitada autonomía de los reactores de combate; aunque puestos a hacer excepciones a la regla, algunos descubrimos muy pronto que se podía estar 7 horas atado a un asiento eyectable, entre reabastecimientos en vuelo, aburriéndose como una ostra. Y quizá por esa regla, definida por la escasa capacidad de JP-8 que pueden albergar las células de combustible de un caza, puede decirse que el noventa por ciento de los instantes de pánico que comentaba aquél proto vienen a cuento del combustible, sopa, fuel, caldo o como se le quiera llamar…

Incluso en el sitio más inesperado hay tormentazos (aparcamiento de Gando, bajo la lluvia)

Es la escasez perpetua de líquido propulsor la que hace que los pilotos tengamos que dedicar un ojo y la mitad de nuestras neuronas útiles a su control. Y es que, las famosas “2500 libras en inicial”, que es la sopa con la cual conviene ir tomando tierra en un F-18, dan para 25 minutillos de vuelo, aunque los 10 últimos de esos 25 no se los desearía a nadie. Cuando la meteo no acompaña hay que tomarse otros márgenes, todos ellos estipulados, porque el mal tiempo genera esperas en las aproximaciones por separación instrumental y lo que es peor, la posibilidad de no ver la pista en mínimos y tener que proceder al alternativo.

Por eso nos reíamos cuando, estando en el 122, y debido a la ampliación de Barajas, publicaron aproximaciones instrumentales para entrar en nocturno a la pista 05 en Torrejón con Barajas en configuración Norte. Siempre había sido el GCA (Ground Controlled Approach) de Torrejón, experto en estas lides, el que nos llevaba a la toma a la 05 desde aproximación por derecho a la 23, tras ponernos en un viento en cola bastante cerrado. Hasta que una noche, volviendo de la D-104, le dijeron a Suso:

- “ Pase con control Madrid y proceda a orbitar sobre CPL. Tiene usted turno 4 para la ILS a la 36 derecha en Barajas con “sidestep” a la 05 en Torrejón”…

Y claro, inmediatamente le contestó…

- “Pues o me da otra alternativa o ya estoy en emergencia de combustible”…

Porque, y va en serio, algunas veces en un caza, con ciertas condiciones meteorológicas, a los cinco minutos del despegue ya habría que estar volviendo al fijo de la aproximación.

Pero no podemos estar continuamente con el pensamiento en la sopa porque hay otras cosas que hacer. Cuando escribí acerca de la Situational Awareness comenté que, mientras se acumulan horas de vuelo, se va liberando tiempo de tareas automáticas (las de la base de la pirámide) para dedicarlo a otras actividades más creativas o tácticas. Y el combustible es un buen ejemplo. La misión se programa con puntos de control de combustible que nos ponen sobre aviso y nos obligan a regresar antes al campo, o a una velocidad a la que se consuma menos, o a cancelar directamente todo lo que estamos haciendo, “tirar para arriba” y empezar a rezar para llegar con algo en los depósitos. Y, con el tiempo, el contador de cabina crea un duplicado a modo de programa residente en tu cerebro, de manera que tú sólo te das cuenta de que te estás quedando sin combustible, o de que llevas ya mucho tiempo en postquemador y por alguna extraña razón no ha sonado todavía nuestra amiga “Betty” con su tonillo: “BINGO, BINGO”…

Y en esas estaba yo un día, volviendo de una misión del TLP que había tenido lugar en la costa francesa de Bretaña. El tiempo a la salida de Florennes, en Bélgica estaba tan mal como siempre: nieblas y visibilidad reducida para todo el día. El alternativo para la vuelta estaba a unas 80 millas de Florennes y tampoco pintaba mucho mejor… El caso es que, mientras comentábamos en radio dos los chascarrillos del vuelo y pasábamos de control militar a control militar francés, eché un vistazo a mi izquierda y vi Notredame, la isla de San Luis, el Senna, y… la torre Eiffel…

- “Vaya, mira qué bonita está París hoy…” Eh… París!!!!

Desde luego algo no me cuadraba. Comenzaba el momento de pánico de la semana con un vistazo al combustible… 5500 libras…

De la galería de Sailesh Mahadevan (Flickr)

Y trataré de continuar la historia… en breve (aunque no esperéis gran cosa de la conclusión… pues sigo aquí, en el mundo de los vivos), porque entre el proyecto de libro de VST -del que Tama os irá informando- y el ajetreo general… aquí no hay quien saque media hora para sentarse a contar nada.

Un saludo.

Baby.

Share