“No queda sino batirnos

¿Batirnos contra quién, don Francisco?

Contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia. Que es como decir contra toda España y contra todo”

Arturo Pérez-Reverte, El Capitán Alatriste

Otra magnífica cita de otra gran obra literaria. Y si en aquel entonces en España se contruían algunos de los mejores sistemas de armas (de un metro de largo, aproximadamente y preferentemente de Toledo), ahora ocurre lo mismo en ese “peaso” país que son los USA (F-15, F-16, A-10, F/A-18, F-22 y unos cuantos de “cienes” más).

Los que leen con cierta asiduidad este blog puede que se hayan hecho una pregunta: ”¿Y el F-35 o JSF, como quiera que se le llame, qué?”. Pues hoy os voy a dar una opinión particular, más o menos fundada, de por qué creo que ese avión se va a convertir en uno de los mayores bluffs que en el mundo ha habido.

Los motivos son muy variados y, como es lógico, la mayor parte de los detalles son altamente reservados, pero de lo que se va sabiendo se pueden inferir determinadas características y ciertos puntos fuertes y puntos débiles. Vamos a echarle un ojo.

Primero, el F-35 quiere convertirse en el primer caza polivalente para los tres servicios (el US Army se ha librado por no disponer de cazas reactores pero seguro que se lo ofrecieron como transporte eventual) pero muchos de nosotros recordamos que no es la primera vez que se recorre este camino. En los sesenta / setenta, se desarrolló un aparato que iba a satisfacer las necesidades de dos servicios, la US Navy y la USAF. Se trataba de un caza supersónico, con gran radio de acción, una bodega interna que le permitía cargar todo el arsenal entonces en servicio y con una precisión de navegación y ataque hasta entonces desconocida. Ese avión fue el F-111 y todos sabemos cómo acabó. Muchos se preguntarán “¿Caza? ¿Cuando fue caza el F-111?”. Pues sí señores, el F-111 fue parido como cazabombardero, denominación de aquel entonces que hoy correspondería al manido F/A de nuestro querido bizcocho. Y como muestra, esta fotografía.

F-111 con misiles Sidewinder subalares

Por otro lado, el F-35 muestra una preocupante tendencia al engorde. No es que no mantenga la linea, es que claramente le gustan los pastelitos y los dulces. Sólo así se explica esta gráfica.

Design Configuration Target Weight

#240-1
(CY-2002)
[lbs]

#240-2
(CY-2003)
[lbs]

#240-4
(CY-2006)
[lbs]

% change since 2002

Max Fuel Load (Internal)
[lbs]

MTOW
[lbs]

Weight Growth Factor

Inverse Payload Factor

CV JSF

30,049

30,700

32,072

6.7%

20,120

Classified

Negative

>0.75

STOVL JSF

29,735

30,500

32,161

8.2%

13,966

Classified

Negative

>0.75

CTOL JSF

26,500

27,100

29,036

9.6%

18,448

Classified

Negative

>0.75

Como podemos ver, el peso ha ido creciendo de año en año, por lo que aún habiendo acometido un agresivo programa de adelgazamiento, como el que se puede encontrar en las mejores clínicas estéticas, existe un problema en cuanto a capacidades. Una de dos, o el avión sale con los depósitos llenos y prácticamente desarmado, con lo cual no sería muy útil en combate que digamos; o dos, sale con todo el armamento que deba llevar (ahora después entraremos en ese tema) y casi solicitando Texaco desde el despegue, cosa que supondría asignar casi en monopolio las cisternas a los vuelos de los F-35.

Otro dato a tener en cuenta es la capacidad de crecimiento futuro. Pienso que los diseñadores de este aparato pretendían reeditar el éxito del programa LWF, del que saldría el F-16, caza versátil y adaptable donde los haya. Pero se olvidaron de un pequeño dato: en las versiones iniciales del F-16, existía un excedente de energía similar al que existe hoy en día con el Eurofighter. Esto no está ocurriendo con el F-35. Siempre se puede aducir que nuevos motores, más potentes, proporcionarán el empuje necesario. Sí y no. Efectivamente, nuevos motores dan más “thrust” pero en el caso del JSF, se parte ya de un cacho motor capaz de entregar libras de empuje por arrobas, como si no costara. Y se dice que la cámara de combustión de dicho motor tiene problemas de calentamiento. ¿Qué nos dice ésto? Simplemente, que el diseño de la planta propulsora se encuentra relativamente cerca de los límites de la presente tecnología. Para encontrar avances que permitan más empuje habrá que introducir nuevas tecnologías, cosa que puede tardar unos lustros… siendo generosos.

Es más, si el motor ha de operar a elevados regímenes porque debe proporcionar todo el empuje necesario, entonces los motores cascarán con más asiduidad de la debida, debiendo cambiarlos con una frecuencia mayor. Al ser lo último de lo último en cuanto a tecnología, será un proceso lento y, sobre todo, caro. ¡Y eso que estamos hablando de la versión convencional, que en la de despegue vertical la problemática se agudiza! A ese pequeño problema, se tendría que añadir el detalle de que al tratarse de un bicho “stealth”, el tema del “coating” y el tratamiento de las superficies requieren una atención mucho mayor y unos tiempos de mantenimiento entre vuelos mayores y más largos.

Otro punto interesante es el del armamento. Se ha especulado mucho acerca de que al haber diseñado las bodegas de armamento del F-22 y del F-35 con la idea de transportar seis o cuatro AIM-120 AMRAAM’s, el poder aéreo norteamericano se ha cortado a sí mismo las alas. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que el AMRAAM es ya un misil maduro, “combat proven” y al que se la añadirán nuevas capacidades pero con un margen de crecimiento marginal en cuanto a alcance. Y lo que se puede ver en el horizonte en cuanto a armamento aire-aire BVR no es amable con el AIM-120. Misiles como el Meteor, el Vympel R-37 (AA-X-13) o el K-100, con un posible alcance de hasta 188 millas. Alguno podrá objetar que los aviones contra los que se dispararán estos misiles son stealth… pero stealth no quiere decir invisible. Quiere decir furtivo, poco detectable. El stealth es sólo una técnica de enmascaramiento. Yo lo comparo muy habitualmente con el camuflaje de los animales. El camuflaje convierte en stealth a los animales en su entorno habitual; un tigre, entre las hierbas altas y secas de su entorno habitual de la India, se convierte en prácticamente invisible. En cambio, ese mismo tigre sobre un manto de hierba verde, destaca sobremanera. Lo mismo pasa con la tecnología stealth: de nada vale contra los radares biestáticos (algo que si el concepto NEC se explora en toda su profundidad, podría convertir a cualquier radar en uno de ellos), los de onda milimétricos o otras técnicas. Es decir, si se saca al avión furtivo de su entorno habitual (normalmente, banda X), todo el entramado stealth se desmorona. Pues como decía, cuando sea habitual el detectar cazas stealth, aún será importante qué misil llega más lejos. Y los norteamericanos parecen haberse atado en el tamaño de las bahías internas, sin capacidad de crecimiento más que transportando externamente los misiles, perdiendo de esta manera la capacidad stealth.

Seguiremos informando sobre el desarrollo de este caza definitivo

HAZKEMUR

Fuente foto 1: http://www.geocities.com/Pentagon/Bunker/5621/bombarderos/f111.html

Fuente tabla : http://www.ausairpower.net/APA-NOTAM-160407-1.html

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