Ojeando una de esas páginas donde los grandes aficionados a la aviación depositan sus mejores instantáneas, he podido ver en una de ellas a un viejo F-5A del Ala 21 en apuesta y gallarda postura. Y al fijarme en sus numerales, inmediatamente he reconocido a un viejo compañero y amigo, como no podía ser de otra manera.

Fue una mañana de septiembre de 1982, cuando un teniente con muy poca experiencia, en casi todo, se subía por primera vez en él y comenzaba una relación de camaradería que duraría hasta el 21 de junio de 1987, fecha en la que por última vez compartíamos vuelo por marchar a un nuevo destino y a un sistema de armas diferente.

Esa imagen recopila, no solo los vuelos realizados en el AR9-56, en la foto podemos verle en un destacamento de la Unidad en Manises, LEVC, el 14 de junio de 1985, sino todos aquellos años guardados en el trastero de la mente y que apenas recuerdas hasta que algo hace que te traslades a ese mundo que fue y que sigue siendo, a pesar del tiempo trascurrido, y del que seríamos capaces de recordar cada una de las pequeñas anécdotas vividas con todo detalle.

Me gustaría decir que me alegro mucho de volver a verle en tan singular pose, con la cabeza erguida y desafiante, presto a surcar de nuevo los aires del Sur de España. Y que, también me gusta ver como a los viejos camaradas se les reserva un sitio, por pequeño que sea, pero bien merecido, en lugar de arrumbarlos en chatarrerías y desguaces, a la espera de ser llevados, en el mejor de los casos, a un polígono de tiro para que otros hagan prácticas sobre ellos.

Por cierto, este detalle me sirve de pretexto para argumentar que, a mi pesar, en gran parte de nuestras bases no es posible ver expuestos, tal como se ven en otras del resto del mundo, aquellos aviones que bien sirvieron durante tanto tiempo desde ellas.

Quisiera que este comentario sirviera de revulsivo y moviera conciencias, creando mentalidades en este sentido y que en poco tiempo, fuésemos capaces de recuperar, en cada una de ellas, a todos los viejos cazadores que, durante tanto tiempo, desde las mismas, han surcado los cielos de España cumpliendo siempre con su deber.

Los museos son otra historia.

Boss

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