Hace tiempo que le ronda por la cabeza la idea de investigar cuáles son los motivos que permiten que un piloto de caza, esté determinado a serlo. Ha leído mucho pero no siempre ha encontrado respuestas satisfactorias. Algunos lo achacan a las sensaciones únicas que no están a disposición de la inmensa mayoría de los mortales, otros se refugian en aquello de la adicción al combate (como el “puenting”, pero con más posibilidades de perecer)…No sabe bien lo que busca; debe haber algo más trabajado, más elaborado, que defina y reúna las características de lo que lleva a los caballeros del aire a subirse una y otra vez al mando de las máquinas de guerra, hasta que de repente…Epicuro.
El pensamiento epicúreo desde el siglo IV antes de Cristo, es el que podría encajar dando sentido a esos impulsos (o tal vez no): la postura ante la vida, ante la muerte, la amistad, y sobre todo el placer. Placer que se entiende como aquello que hace el bien, placer que se define como algo diferencial y pulsado; es decir, es diferencial en el sentido de que hay que compararlo con un estado previo (si disfruta del vuelo es porque un rato antes se arrastraba el individuo por el suelo), y es pulsado porque no se presenta de forma continua (en cuanto se vuela con asiduidad o excesiva repetición, el placer desaparece; muchas horas seguidas en la montura destierran el placer de nuestro lado). Poco pero intenso, no todos los días, ni tanto como se quisiera a priori, en este punto se encuentra la aviación de caza.
¿Por qué se suben estos pilotos a jugarse el pellejo en maniobras arriesgadas de muchos aviones, con armamento y en un escenario hostil?. La razón epicúrea entra en juego, simple y plana ante la posibilidad de muerte: “la muerte no es nada para nosotros porque mientras vivimos, no existe, y cuando la muerte existe, nosotros ya no somos; por lo que la muerte no existe ni para los vivos ni para los muertos, porque para unos no existe y para los otros, ya no son”. ¡Genial, ya se puede morir tranquilamente!.

La amistad es fundamental en el piloto de caza. Varios individuos que dependen los unos de los otros hasta el punto de deberse la existencia en algunas ocasiones, no pueden sólo tener una relación profesional, hay algo más aunque no coman unos en las casas de los otros. De cualquier manera, la teoría hedonista reza que compartir con los amigos proporciona mucho placer sobre todo en los momentos de comer y beber (por ejemplo en los guateques de escuadrón), ¡pero ojo!, sólo podrán disfrutar si antes o después se impone una austeridad diaria (la comida en la “cola del hambre”). Además se explicita el “no tenemos tanta necesidad de ayuda de los amigos, cuanto de la seguridad de su ayuda”. Ésta va a aportar serenidad al individuo. Es el momento en que piensa en dar las gracias a los amigos todos de VST por el solaz que proporcionan.
En fin, Epicúreo podría ser una opción. ¿Sabéis otra?
Buena caza, sed buenos epicúreos, y usad sólo a Platón para el tema amoroso.
Negro.
Fuentes: Foto de http://www.accademiadeisensi.com/







Eso mismo me pregunto yó respecto a vuestra forma de ser en general, el buen ambiente que desarrolláis en cada escuadrón, en el Ala al completo. No se os vé el estrés, el nerviosismo que supuestamente muchos de los civiles pensamos que deberíais de tener el poneros a los mandos de las máquinas más poderosas del mundo, como si nada, aúnque eso sólo lo podéis describir vosotros mismos ya que todos los días no son iguales y menos al principio de vuestra carrera. Pienso que la vocación y caracter influyen mucho en ser epicuro.
Cuando escuché eso de los guateques de escuadrón por primera vez, pensé, ¿cómo es posible que pueda haber tanta camaradería, tanta unión en un gremio?, nunca había oido nada parecido aunque lo de guateque suene a añejo. Creo que motivos como esos es lo que os hace tan profesionales y mostréis tanta voluntad por el trabajo que hacéis, la confianza y seguridad que mostráis los unos a los otros.
Un saludo.
Y en VST habéis hecho amigos nuevos, aunque en su mayoría éstos no se suben en un avión más que para ser transportados de aquí para allá…
Nuken hablando de lo del stress y el nerviosismo tienes razón en parte. Creo que la tensión existe siempre de hecho es bueno que exista de una manera controlada.Gracias a ella podemos tener los sentidos de alerta más afilados. El stress existe siempre, es imposible estar relajado volando en un avión de combate. De hecho es curioso como muchas veces cuando estás en medio de una misión de cualquier tipo no tienes mucho tiempo para pararte a pensar en disfrutar lo que estás haciendo,muchas veces el vuelo se disfruta “a posteriori” es decir cuando estás ya en tierra y piensas lo que ha sido el día ( desde luego si eres estudiante esa regla se cumple siempre jaja).
Desde luego que la aviación militar como les gusta decir a los americanos es “lot of painful flight” es lo más duro de todo, no hay tiempo para descansos, no paras de apretar botones, cambiar menus,consultar cartas, hacer llamadas, trimar, mantener la posición y mil cosas distintas más, súmale tus condiciones de trabajo, las Gs, un espacio de trabajo reducido, la posibiliad de accidentes, separado por largos periodos de tiempo de tu familia, amigos de vez en cuando pero por alguna razón que no podría explicar tiene algo que “engancha” algo que hace que cuando estás de nuevo en tierra ya estés deseando volver allá arriba.
Un saludo
Sarna con gusto no pica, jejjejje.
… pero mortifica.
Al menos, eso decía mi abuela
Esto de la aviación de caza es fuente inagotable de inspiración,..jeje
Unos días electromagnetismo con Hazkemur, otros días batallitas del Phantom con Little, otros días Bob nos “revuelve” el estómago volando en cabina trasera de F-5 como novatos….y llega Negro y se nos adentra en los clásicos griegos.
Ya estoy deseando entrar al blog mañana,..a ver qué sorpresa nos deparan estos chicos!!
Saludos a todos
Se comenta mucho sobre los sentimientos de hermandad dentro de “la cofradia” de los pilotos de caza, especialmente dentro de tu escuadron, que son casi familia. Comprensible dado que se comparten unas vivencias que los “outsiders” no comprenderan nunca y que el pellejo de uno depende en muchos casos de lo que haga el companero.
Pero he oido tambien a pilotos de caza espanoles -no aqui- comentar el otro lado, menos amable por decirlo de alguna forma, la competencia terrible y continuada de unos con otros, que llega hasta el punto de aislar en cierto modo al que no da la talla, por el ejemplo dandose el caso de pilotos que bajo la presion de ser el que se lleva todos los rabos del escuadron solicitar traslado a otro lado.
Es esto asi? Hay una reaccion de “rechazo” -aunque sea insconciente y por puro instinto de conservacion ya que te vida puede estar en manos del otro en ocasiones- a los que no estan a la altura, a los que no se muestran seguros? Son tus propios companeros los que te meten la presion? O tus compis estan siempre ahi ayudando y apoyando pase lo que pase y son los de arriba los que aprietan?
No seais demasiado politicamente correctos en la respuesta
Un saludo
Tulkas
No creo que sea así Tulkas, en todo caso cuando alguien tiene problemas de algún tipo (familiar o lo que sea) que hace que no estés rindiendo la obligación de tus compañeros es estar ahí contigo para lo que sea.
Está claro que un Escuadrón es su gente y pueden ser todos unos estúpidos y no darse ni los buenos días entre ellos o pueden ser unos tíos de pm y no querer dejar ese Escuadrón en tu vida.
En ciertos sitios he oído hablar de la figura del “emputecedor de ambientes” que es aquella persona que genera mala leche a su alrededor y la contagia al resto. Caso por cierto aplicable tambien en todos los trabajos del mundo. Sincéramente no creo que deba ser así en el mundo de la aviación de combate,ahora que haya casos?pues mi opinión es que no debería ser así.
Un saludo.
Hola Bobcat, me imagino que estarás en activo, ¿estás en el ALA 12?. Si es afirmativo, quería preguntarte una cosa. Si puedes responderme, este es mi e-mail: polinuken@hotmail.com
Saludos.
!Que tema más interesante¡ Entiendo el “epicureismo” porque volar una máquina así es un placer para los que gustan del vuelo, pero estoy seguro de que hay algo más. Los pilotos de caza sois también estoicos, seguro que más que epicúreos; haceis algo difícil, arriesgado y lo hacéis porque “alguien tiene que hacerlo, y es mejor que lo haga la persona de la que más me fío: yo mismo, aunque sea difícil y sacrificado”.
Por otro lado está el hecho de ser militar, que lleva parejado un concepto de servicio y de sacrificio, y eso casa más con el sentido estoico que con el epicúreo. Creo que era Séneca -estoico él mismo- que había que acoger la vida como nos viniese y que los placeres no eran más que amapolas que florecían en un campo de trigo, y como tales había que recibirlos. Se disfrutaban pero no se buscaban como un fin en si mismos.
Un piloto de F1 busca la gloria para sí, es un epicúreo; un piloto de combate busca lo mejor para su Patria y no le importa perder la vida si es preciso. Esa es la dieferencia. Un piloto deportivo disfruta del placer inmenso del vuelo, lo mismo que uno comercial en determinados momentos- en otros no tanto- , pero a ninguno de ellos se le plantea que puede exigirsele el supremo sacrificio.
Por eso se les compara con el torero, buscan la gloria, el “gustarse” delante del toro, pero saben que se jeugan la vida. Esa es la diferencia.
Me honro con la amistad de varios de esos pilotos y se que son especiales, sé de los lazos que crean entre ellos en sus escuadrones en los que a veces tenemos la suerte de ser acogidos como uno más, pero también se que hay una union mística especial a la que no podemos -ni debemos- acceder los ajenos que no somos pilotos de combate.
Yo me limito a darles las gracias a todos por estar allí y existir, por estar dispuestos a darlo todo por defender mi Patria. Si además disfrutan volando sus máquinas se lo tienen bien merecido,
Santiago Tena
Lo siento Nuken amigo mío no estoy en el Ala 12 yo estoy con la U.S.Navy.
Un abrazo.
Ok, gracias de todas formas.