Hace unos días recibimos esta consulta:

“Es un hecho bastante publicitado que, en el F-16, se tomó la decisión de reclinar el asiento 30º para resistir mejor el efecto de las G’s. Si bien entiendo que, al estar más reclinado, la distancia en vertical entre cráneo y corazón es menor y, por tanto, debería costar menos bombear sangre al cerebro…¿hasta qué punto es esto cierto? ¿qué inconvenientes conlleva esta decisión? y… si es tan bueno ¿por qué no se ha repetido este montaje?”.

Muy buenas preguntas todas ellas. Y puesto que los editores del blog se han propuesto contestar todas vuestras preguntas, aquí va mi granito de arena a este propósito.

El hecho de reclinar el asiento tiene, efectivamente, el objetivo de reducir las distancia entre cráneo y corazón, y así “reducir el esfuerzo” para hacer llegar sangre al sistema nervioso central ahí presente, así como a la visión. Pero cuánto y a qué precio es lo que nos pregunta el lector.

The ejection site

Revisando la literatura vemos:

AVIATION MEDICINE, Third Edition. De John Ernsting, A.N. Nicholson y D.J. Rainford (todos ellos vinculados a Royal Air Force).

En el capítulo 10 se repasan todos los métodos en “el mercado” para mejorar la tolerancia a las altas y/o sostenidas aceleraciones.

Desde las maniobras de contracción muscular pura (empezadas a experimentar durante la Segunda Guerra Mundial), con una mejora de +2 Gz, a las maniobras de Valsalva (espiración forzada con glotis cerrada, que hacemos normalmente en los descensos para compensar los cambios de presión en el oído medio) que sólo sirve durante 3 ó 4 segundos; a las ya descritas como AGSM (Anti-G Straining Maneuver, combinación de respiración y contracción muscular).

Esta AGSM proporciona más de +4 Gz, y combinada con el traje anti-G más normalito (el de 5 vejigas), puede alcanzar hasta +9 Gz por al menos 10 segundos.

Mencionan también la Qigong maneuver (que ya comentamos aquí largo y tendido en sesiones maratonianas de comentarios…)

Como métodos pasivos describe unos curiosos “abdominal belts” empleados en los años 30 y 40 que “no dejarían pasar la sangre a las piernas”; unos trajes de “arterial occlusion” que no “dejaba” entrar sangre en las extremidades y aunque eficaz, producía dolores de origen isquémico muy importantes. También se desarrollaron trajes “water immersion”, muy parecidos al actual Libelle, pero allá por 1934 (en Alemania). Cuentan las crónicas que se llegaron a alcanzar +35 Gz durante 5 segundos, en centrífuga, sin síntomas visuales (¡¡Dios!!).

Todo esto desapareció con la llegada de los “trajes neumáticos”, el primero de ellos diseñado en Australia en 1940 “Profesor Cotton´s pneumatic flight suit” y empleado durante la campaña en el Pacífico en la Segunda Guerra Mundial. También se citan los trajes de presión gradual (superior en los gemelos, inferior en zonas más altas) diseñados por Clark, Baldes y Wood en EE.UU.

El actual Anti-G de 5 vejigas, se convirtió en el más cómodo y eficaz de los trajes existentes, y aún en uso. Teóricamente da una protección adicional de + 2Gz, pero en realidad está entre +1 y +1.5 Gz.

Éstos son los principales protectores, pero no todos. Así, se describen los siguientes:

Una buena forma física hará que se saque el máximo partido y el máximo tiempo posible de las maniobras AGSM.

Se han probado distintos tipos de medicamentos que mejoraran el tono muscular vascular (tono vasomotor): adrenalina, adrenocorticoides, anfetaminas e incluso la inhalación de CO2; pero ninguno se ha mostrado efectivo sin efectos secundarios.

Y finalmente lo que se denomina Advanced Anti-G Protection empleado para aeronaves de alta maniobrabilidad y que precisan mayor protección:

Nuevos anti-G, con mayor cobertura: FCAGT (Full Coverage Anti-G Trousers), que parecen dar una protección de +2 a +2.5 Gz y la respiración a presión positiva (PBG, Pressure Breathing Under G). La combinación de estos dos últimos parece proporcionar una visión clara a +9 Gz, y prácticamente sin gran contracción muscular (Equipo de Vuelo del Eurofighter EF-2000)

Y por fin…al final del tema aparece la POSTURA. Afirman que, efectivamente, reducir la distancia en vertical de la que hablábamos al principio confiere una cierta protección. Sin embargo, dicen que esto sería realmente eficaz con una inclinación del asiento de 65º (¡¡!!), lo cual, obvia decirlo, imposibilita un buen campo visual.

Dicen que aquellas aeronaves con asiento reclinado (F-16 y Rafale) unos 30º “adds very little (if any) improvement to G tolerance”. Y lo transcribo literalmente, para que no queden dudas. Dicen que el máximo beneficio está en la comodidad del propio asiento y que la elevación de las piernas SÍ hace que el acúmulo de sangre en ellas sea menor, más difícil y no tan precoz, lo cual es un verdadero beneficio en la cabina del Rafale.

F-16 ACES II en Galería de Hawk914

Y la otra gran fuente: FUNDAMENTALS OF AEROSPACE MEDICINE, Third Edition. De Roy L. Dehart y Jeffrey R. Davis (más vinculados a la USAF):

En el capítulo 6 sobre aceleraciones sostenidas, al repasar los métodos para mejorar la tolerancia, y cuando llegamos al apartado sobre la “postura” nos encontramos lo siguiente, que, de nuevo, transcribo literalmente: “The most effective method for enhancing G tolerance…is to reduce the vertical (effective) height of the eye-heart vascular columna”.

Da una explicación interesante: Dice que la reducción de esa distancia se consigue, bien inclinando al sujeto hacia delante o hacia atrás con respecto al vector +Gz.

Así, mantienen que el asiento de 30º del F-16 junto con un ángulo de ataque mayor de 10º colocaría al piloto en una posición respecto del vector +Gz más tolerable. Sin embargo, esto se consigue SÓLO mientras uno se mantenga apoyado en el respaldo. Y lo cierto es que los pilotos tienden a inclinarse hacia delante, sentarse rectos en el asiento para mejorar su campo visual.

De manera que se pierde el efecto protector del asiento, y además contribuye a dolor en la zona cervical por el mantenimiento de la postura…

Por cierto, según creo que ni el F-22 Raptor (22 grados) ni el F-35 JSF llevan 30 grados de inclinación…(ni el Eurofighter…a cuyos pilotos conozco bien y están realmente satisfechos en este aspecto…)

Así que creo que está la pregunta contestada…

Lo de los “dolores” me lo guardo para otra entrada…y el que quiera más carnaza…ahí va eso:

G-Protection Study 1989

Saludos

Bea

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