En pocos años los modos de lanzamiento de armamento han evolucionado acordes a las mejoras tecnológicas. Las bombas que llevaba un operador de armas de un biplano atadas con cuerdas y lanzadas “a ojo de buen cubero”, fueron reemplazadas por los cálculos “in situ” del mismo operador con respecto a la altura, velocidad, y ángulo de la plataforma, hasta que finalmente es el ordenador de a bordo, con datos exactos medidos por señales inequívocas de todos los sensores: radar, radio-altímetro, acelerómetros, GPS…los que dicen en cada momento dónde caerá el armamento.

Para el segundo caso (dando una explicación un tanto burda) hablando de aviones de caza, nos encontramos con los visores de “pipper” fija o manual. Asociados a estos visores existían una tablas infames con resultados en milésimas de grado para calaje de los mismos, que mezclaban a modo de coctelera, las diferencias existentes entre ángulo del avión con respecto a la trayectoria espacial (que da la velocidad; es decir a menos velocidad más morro alto para mantener trayectoria espacial), ángulo de la visual del piloto a través del visor, ángulo de picado (que hace que la puntería sea más precisa y el armamento gane velocidad) y altura de lanzamiento del armamento.

-         “No me´nterao de ná”, “te explicas como un libro cerrao”

-         “Ahí tienes un esquema exagerado para que te aclares”:

tiro cañón por ti.

Al llegar al escuadrón como ya había volado el avión biplaza en la escuela, no pensó en que el monoplaza le pudiera proporcionar alguna sorpresa. Pero llegó el día del tiro de cañón en el polígono, y claro, el biplaza no tiene cañón, y a éste le salen dos tubos prominentes: -¿cómo se hace?. Su instructor le dijo que era “pan comido” y se lo explicó con todo lujo de detalles: “cuando estés estabilizado en la trayectoria de picado, acciona el gatillo hasta la mitad del recorrido, entonces salen una orejetas con unos agujeros que permiten pasar el proyectil y que es por donde salen los gases de escape, y cuando llegues a la altura presionas hasta el final del recorrido del gatillo; ráfagas cortas, presionando el blanco…”

- “¿te has enterado”

- “bueno”

- “pues ya lo sabes todo, nos vemos en equipo personal”

Marchó al avión, pensando qué diantre podían ser unas orejetas con unos agujeros por donde salen los gases de escape, era la época de la tradición oral, de la patada en la rueda; ni un simulador, ni un Power Point, ni un mal dibujo. Y llegó el momento del tiro.

Se tiró con decisión después de que escuchara que el líder diera “fuera” de la zona de blancos, ve la balsa de tiro de cañón, se alinea acelerando, tiene el ángulo, la velocidad, está llegando la altura, aprieta un poco el gatillo: nada, un poco más: nada; ¿dónde están esas orejetas?, llegó la altura, el blanco en la pipper, aprieta de golpe y escucha un ruido infernal a palo martilleando una lata, tira de la palanca y: -“veo una orejeta, eso debe ser una orejeta, se recoge ella sola, ¿pero dónde está la del otro cañón?”.

Nothrop F-5 por heyrod

Galería de heyrod

Al asomarse al morro del avión, que es bastante largo, ve un agujero del tamaño de un puño, con la voz suave en espera de la bronca que se le avecina, lo comunica y vuelven a la Base, pensando que la había cagado, por no saber sacar algo que no sabía qué era. Menos mal que los viejos del lugar, la Curia, el consejo de expertos, notificó que el no pulsar bien el gatillo para sacar las puñeteras orejetas, no provoca el desastre, sólo retrasa la acción del disparo. ¡Puff!

Buena caza y ¿alguien sabe lo que en realidad son orejetas?

Negro

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