Prácticamente todo el arma aérea se había concentrado en la Base para el ejercicio. Habían venido de diferentes sitios para ensayar un escenario que por el hecho de ser poco común es muy entretenido: el ataque a una flota.

Los briefings sobre los barcos de guerra, sus capacidades de bloqueo de comercio marítimo y aéreo (casi el 80% del comercio mundial se hace utilizando el medio marítimo) que pueden asegurar el estrangulamiento de un país y en general, sus tácticas de combate, le han sorprendido de verdad.

En la actualidad, nadie en su sano juicio intentaría acercarse a un navío de guerra con aviesas intenciones que esté en plenas facultades, si no quiere obtener unos resultados un tanto exiguos. Se habla de unos centenares de individuos que actúan como un solo hombre, haciendo maniobrar toneladas de acero como si fueran una lancha neumática y operando una alta concentración de armamento, todo en pocos metros, todo en un punto.

Entre la panoplia de aviones están los Phamtom de reconocimiento; auténticos armarios voladores que en su época eran los que más alto volaban, los que más bombas cargaban, los que más rabos ponían, los que más …tripulantes tenían. Entre ellos los Mulo, Walker, Canito, Camisas…que nacen para posteriormente desaparecer del entorno aeronáutico español. Estos no-pilotos y sí operadores de armas, con un estómago de nitrato-molibdeno a pruebas de virajes desorganizados de los comandantes de aeronave cuando se les antoja, sufridores en silencio de las habilidades y del mucho o poco entrenamiento de los que van delante en el caza, se encargan de la navegación radar, de vigilar las seis, de preparar la misión, de accionar los dispositivos de las cámaras, de dirigir el reabastecimiento dando indicaciones al piloto de dónde se encuentra la cesta (hay que recordar que la percha está situada en el cogote del piloto), en fin como oyó decir a alguien, otros ojos, otros oídos, otro cerebro para un único par de manos. Pero este avión que en su momento en la historia de la aviación patria fue el primero, ahora le toca ir el último en todos los “saraos”: es el que hace la valoración final del ataque tomando imágenes de lo ocurrido. Como decía Kuru, el reconocimiento fotográfico es bueno porque aprietas un botón y pasan cosas todos los días, no hay que esperar a ir al polígono de tiro.

McDonnell Douglas RF-4C 'Phantom' por Bonedome 33.

Galería de Bonedome 33

La mañana se presenta buena. La flota no se sabe dónde está. Se supone que anteayer se hizo la localización y se realizaron misiones de acoso para ver sus reacciones. Ayer se lanzaron los misiles de larga distancia sobre las embarcaciones señeras, hoy es el remate con bomba lisa sobre unos navíos que han quedado descolgados del contingente que sigue su trayecto, a un paso lento, cadencioso, pero eterno.

No se tiene certeza del grado de operatividad de los barcos. Sale de jefe de un paquete de aviones con bombarderos, escoltas, HARM-shooters, algún avión de reabastecimiento y los señores de las fotos. Van tarde, todo se ha ralentizado al salir de una única Base, el controlador de torre no ha estado en su día florido. Han dado un “delay” a la misión, pero los del HARM, ya se han ido. Aunque el reabastecimiento en vuelo, se considera que está en zona amiga, el resto de la misión se hace sin controladores de interceptación, se supone que el objetivo está muy metido en el mar oceánico.

Están llegando al “tanker” y -“sólo me funciona una manguera”, por lo que sólo repostan los dos primeros, el resto ya va corto de caldo para la misión. Se dirigen al punto inicial, los aviones de apoyo electrónico dan una posición estimada de la flota, pero puede estar allí o más allá pues sólo hay una  emisión en el aire. El paquete se ha comprimido y apagarán los radares hasta el momento final para evitar que sean detectados por los barcos. No hablan hasta que están relativamente cerca en que se oye, -“ nos están entrando por las siete”, no hay tiempo para que los escoltas se vuelvan, el paquete acelera y hace un “kick” a la derecha para dejar atrás por velocidad a los AV-8 que por mucho plus que sean no corren como deben, pero los RF-4C que para su desgracia siempre van los últimos (está claro; no van a hacer las fotos de los efectos del bombardeo antes de pasar por el objetivo), no aguantan la presión en las seis y se vuelven para enfrentarse a la amenaza, que se deshace sin distancia para disparar al verse encima a tamaños elementos dejando una estela de humo negro como sólo ese aparato sabe escupir. Sin más, los Phamtom retoman la carrera  frenética y le piden posición del objetivo a él que va de jefe. Les pasa el “update”, ya se han abierto los bombarderos para coger espacio entre los disparos que evita que uno se coma los fragmentos del otro, y …ha ocurrido. Allí no están los barcos, se atisban unas 5 millas a las dos. Él hace la cuenta de la vieja, y por los pelos llegan en la ventana de protección de los HARM, los RF-4C no.

-         “Titán, no entréis, no os da tiempo”

-         “Sí nos da”

-         “No entráis en ventana”

-         “Sí entramos”

-         “Titán, RTB (Return To Base) es una órden”

-         “cagoen…”

Los aviones aunque apretados por la falta de sopa, han tomado de manera relajada en la Base. Después de todo, el asunto ha estado entretenido, pensaba él hasta que llegó al edificio de operaciones aéreas en dónde le esperaban cuatro individuos entorno a un malhumorado jefe que preguntaba:- “¿dónde están las p…fotos?, si no hay fotos ¿para qué c… habéis salido?, tengo que mandar las fotos al Cuartel General”. Todos se volvieron y le señalaron con el dedo.

Buena caza y la cámara siempre a mano.

Negro

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