
Todo ser humano mantiene intactos en el baúl de los recuerdos aquellos pasajes de su vida que por razones “irracionales” el cerebro graba inconscientemente sin que el paso del tiempo pueda borrar. Nada tiene que ver con la memoria a largo plazo, sino más bien con el efecto emocional que sobre la persona causan algunos de los acontecimientos vividos: la primera vez que vio el mar, el primer día de colegio, la primera pelea de barrio, los partidos de fútbol de los sábados, los amigos de la pandilla…Hechos que uno mismo y sin saberlo, esconde en la caja fuerte de los recuerdos, en ese baúl personal e intransferible que, para bien o para mal, ocuparán el equipaje de emociones de toda una vida.
Recuerda el primer día que vio un caza de cerca; la primera vez que escuchó en vivo y en directo lo que años más tarde conoció como “the sound of freedom” y sentir de cerca la extraña atracción que sobre aquel pequeño muchacho empezó a ejercer la aviación de combate. El padre de su mejor amigo de la infancia le pareció escuchar en la radio que el sábado por la mañana habría unas puertas abiertas en la Base Aérea de Getafe. A él, a Jose padre, le atraía eso de los aviones, sobre todo si la visita era a la Base donde algunos años antes había cumplido con el obligado, por entonces, servicio militar.
No alcanza a recordar con detalle la entrada a la Base, ni siquiera cómo llegaron hasta allí, o si había muchos o pocos espectadores. Pero sí a los dos F-4C Phantom II que parecían ocupar el lugar más privilegiado del parking. Puede que hubiera algún que otro avión de transporte, incluso pudiera que alguno estuviera abierto de par en par para que los más curiosos vieran de cerca una cabina de pilotaje. Pero, de lo que realmente está seguro es que allí en medio, rodeado de viejas y amarillentas vallas de protección, lucían palmito dos hermosos cazas, pintados de camuflaje, con dos bidones de combustible cada uno, cúpulas abiertas y el emblema de un gato en una de las derivas.
Sus amigos parecían dispuestos a esperar turno en la fila humana que alargaba el trasero de un avión de transporte, niños como él dispuestos a trepar por la rampa de carga del avión para comprobar in situ desde dónde se lanzaban los militares paracaidistas. Pero él no quitaba el ojo a aquellos dos cazas; aunque pequeños al lado de sus compañeros de exposición, a él le parecían los más potentes de todos, orgullosos de ser lo que eran, de mirada desafiante, sacando pecho ante el asombro y expectación del público presente. Los dos Phantom le estaban hablando, o eso creía, apagando el ruido que le rodeaba, el de sus amigos rogándole que se diera prisa que iban a perder su turno, como si fueran sólo ellos tres los habitantes de excepción de toda la Base Aérea.
- “Roberto, ¡que te quedas embobao mirando a los cazas!” – Jose padre pareció despertarle de su letargo – “no te preocupes hombre, que ahora nos acercamos a ellos”
Subió al avión de transporte, pero su emoción no era la misma, nadie ni nada parecían hablarle, tan solo un joven de azul dando explicaciones más o menos técnicas sobre el tipo de avión, las misiones que llevaba a cabo y otros asuntos que no logra recordar. La temperatura era casi asfixiante, el calor del día se multiplicó por dos en el interior de aquel fuselaje, lo que aumentó sus ganas de salir pintando de aquel puro; no quería perder más el tiempo, no porque no le interesara aquello que estaba viendo, sino porque creía que cuando saliera al encuentro de los cazas, éstos ya se hubieran cansado de esperarle y hubieran puesto rumbo a otro lugar, más lejano, menos accesible…

Una vez fuera del avión, que seguía engullendo aquel gentío inmune a la honorable presencia de los dos Phantom, le pareció sentir algo; un run-run que no le era familiar, un extraño ruido procedente del cielo azul, como un potente silbido que no era capaz de identificar. Empezó a escanear el horizonte en busca del origen de aquel sonido, de dónde provenía… A los pocos segundos, fijó la vista en cuatro estelas de humo negro que a baja altura se acercaban a gran velocidad hacia donde ellos estaban…
…El rugir de los motores de aquellos cazas parecían molestar a los más pequeños, incluso algún pobre adulto se llevaba los dedos a los oídos para protegerse del potente ruido que se le avecinaba…Pocos segundos más tarde de sentirlos, cuatro F-4C hermanos de los dos que descansaban de otros vuelos, aparecieron en formación en ala, uno al lado del otro siguiendo tres de ellos las evoluciones del primero. Guarda en su memoria la instantánea de esa hermosa mañana; cuatro cazas pasando de izquierda a derecha, a unos tres cientos pies del suelo, iniciando una rotura individual a la vertical, desapareciendo en el infinito a medida que realizaban varios toneles de despedida…
…Él les siguió hasta que las lágrimas aparecieron en sus inocentes ojos de niño. No dijo nada. Se sumió en un profundo silencio, preguntándose cómo esos pequeños cuerpos metálicos podían aparecer y desaparecer en cuestión de segundos, y que los pilotos que iban dentro pudieran volar aquellos maravillosos toneles sin perder la noción del tiempo y del espacio…
Recuperado del shock, se acercó junto a sus amigos a los dos cazas que parecían hablarle desde que entrara en el recinto militar. Llegaron hasta las vallas de protección que les rodeaban, y casi sin mediar descanso entre emoción y emoción, observó con asombro cómo los dos jóvenes pilotos de aquella montura mostraban orgullosos a su amigo de fatigas, a su herramienta de trabajo, a su devoción…a su caza…
…Sin poder remediarlo, uno de los dos pilotos se fijó en la atenta mirada de un pequeño niño que al otro lado de la valla parecía estar absorto en sus pensamientos,. Se acercó a él y le dijo:
- “Hola chaval, ¿te gustan los aviones?…”
- “…eh…¿cómo?…”
- “Que si te gustan los aviones”
- “Estos sí….”
- “Eso está bien…¿te ha gustado la pasada?”
- “¡Uff!…ha estado genial. ¿Cómo es posible dar esas vueltas y no marearse?, porque no se marean, ¿verdad?”
- “Bueno, es cuestión de habituarse a ello…de todas formas, a lo mejor algún día puedas sentir tú lo mismo”
- “¿Quién?…¿yo?”
- “Si…tú”
Si…él…El destino le tenía guardada una sorpresa: el mismo niño ya adulto, volaba su primera misión en un hermano gemelo de aquellos dos F-4C que tanto le dijeron, recordando las palabras de aquel piloto y las lágrimas que le lloraron al sentir por primera vez el maravilloso silbido de “The sound of freedom”…
Dedicado a todos los niños que, como yo, se ilusionaron algún día con la idea de volar un avión de combate….
Nadie dijo que fuera fácil.
Little
PD: aquel padre y aquel niño amigo del protagonista, no sé cuántos años más tarde, visitaron de la mano de éste el Ala 12. Pudieron sentarse en un F18 y recordar todos juntos aquella mañana de aquel maravilloso año.







Lo siguiente más maravilloso del mundo, después de la primera risa de un hijo, es poder cumplir los sueños que uno ha tenido desde pequeño… y compartirlos con los demás.
Muchas felicidades Little.
Lo que me doy cuenta Little, viendo el cariño que les tienes, y el porque de ese cariño, es que para ti nunca habra otro avion como el Phantom, …creo que ni siquiera el bizcocho…¡eso es cariño!…
Felicidades por conseguir pilotarlos…
Enhorabuena por haber conseguido hacer tu sueño realidad, seguro que hubo mucho esfuerzo detrás, un esfuerzo que se vió recompensado con creces más tarde.
Un saludo.
Grande little,muy grande y profundo.
Tantos recuerdos en ese baul… gracias tio, has conseguido ablandarme durante unos minutos..
Qué decir, Little… Gracias. Gracias por compartir tus vivencias y la de tus compañeros con nosotros.Vosotros vivís lo que la gran mayoría de nosotros hemos soñado desde pequeñitos. Al menos, con vosotros, podemos sentir todas esas sensaciones y nos transmitís toda la pasión que tenéis al volar en esas máquinas poderosas con la cruz de San Andrés en la cola.
No hay nada como vivir un sueño, felicidades!!
Saludos
Siento que tu relato también describe mis sensaciones cuando vi por primera vez los F-4C en Torrejón. Desde entonces me quedé enganchado de forma recurrente a ese mundo, a la fuerza de unos aquellos maravillosos y enormes aparatos que rugían y dejaban una estela negra en las trepadas. El olor a combustible, el brillo de la cúpula cuando reflejaba el sol en un viraje, sentir la vibración de los motores en el pecho y los extraños silencios que se sienten en tierra viendo a un piloto hacer su despliegue de habilidades.
Yo también amo ese mundo que desgraciadamente no he podido alcanzar. Y echo de menos a los Phantom…
Muy bonito Little, enhorabuena. Los aviones nos apasionan, cualquier aeronave que vuele impresona, pero un caza de combate, es admirable, otro mundo, causa respeto en la tierra como en el cielo. Pude sentir lo mismo que aquel niño en Aire 06 con tantos cazas juntos.
Un saludo.
Una entrada preciosa y entrañable, valga la refinflancia. Por cierto lo que se ve en la foto de los F-4C ¿es el EVA 13 ? por un casual
Un abrazo
Exactamente la misma sensación tuve yo hace unos meses cuando fui por primera vez a Morón y vi los F18, aunque a mi lo de los cazas me viene desde que tenía 3 años. Cuando los ví sentí un hormigueo en el estómago, y al leer esto me he acordado de esto que pasó.
Preciosa entrada, yo rozando los 40 años me sigo emocionando con ese olor a keroseno y ese ruido brutal.
Maldita miopía.
Un saludo!
Juan Pedro
Bonito de verdad.
Los recuerdos importantes nunca se pueden borrar.
Saludos a todos
Bonito Little, muy bonito.
Soy de Torrejón, rozo los 40 y me he criado viendo (y escuchando, no oyendo, escuchando) Phantom´s a todas horas. Recuerdo que el instituto de bachillerato al que iba, estaba (sigue estando) muy cerca de la senda de la pista de Torrejón (al otro lado de la A-2) y por aquellos años, en los que estaba muy de moda entre los partidos de izquierda la marcha anual a la base de Torrejón para la desmantelación de las bases americanas en España, los despegues de los Phantom´s sobre el instituto hacian que los profesores (casi todos de ideas izquierdistas, lo digo sin ánimo de controversia) se llevaran los dedos a los oidos y clamaban contra ellos por el estruendo que hacian (siempre salian a taco). Pero mis compañeros y yo, “acostumbrados” al trajín acústico, ni nos inmutabamos. Para mi particularmente era música celestial, y en mas de una ocasión me aguantaba las ganas de gritar un ¡¡¡¡yiiiiiiiiiaaaaahhh!! cuando tronaban por encima de nuestras cabezas.
En fin, me siento muy identificado contigo Little.
Saludos.
Hola:
Aunque os sigo desde hace tiempo, no me había decidido a entrar hasta hoy, ya que merece la pena comentar este hermoso relato.
Sinceramente yo fuí uno de esos chicos que comentas, en otras circunstancias, pero que por cosas de la vida, no he ido a parar ahí (esto está reservado a unos pocos), sino a I.T, Aeronáutico.
Ya lo dices tu “Nadie dijo que fuera fácil…”, pero si uno algo quiere, con esfuerzo se consigue casi siempre: la vida da muchas vueltas.
Muchas gracias por dejarnos disfrutar con vuestras fantásticas vivencias.
Saludos.
Little, mi primer avión también fue un Phantom. Era el año 1985 y se celebraba un festival aeronaútico en Parayas por el 50 aniversario del vuelo Santander-México en avioneta. Yo ya quería ser piloto desde mucho antes (desde los 3-4 años según mis progenitores) pero nunca había visto un caza, lo más algún “culopollo”. No había ningún caza en la exhibición estática. Hice la correspondiente cola para el Aviocar sin mucha ilusión y para el Puma sólo porque insistió mi padre. Finalizó el acto y los Phantom prometidos en el programa no aparecieron. Cuando abandonaba desconsolado la terminal un ruido rasgó el aire, el edificio tembló (o al menos eso me pareció a mí) a la vez que mi cara mudaba su expresión mientras gritaba a mis padres !!Son los phantom!! y salía pitando otra vez hacia la terraza. Allí estaban no sé si cuatro o seis phantom cruzándose entre ellos, dejando estelas de condensación, con los postquemadores encendidos…
Tras ese acontecimiento y mi primer bautismo aéreo apenas un mes antes, mis padres se acabaron de convencer de que el chaval iba totalmente en serio. Conscientes de lo difícil de llegar a donde tú has llegado, de vez en cuando dejaban caer lo de “controlador aéreo” y lo de “piloto comercial”. Sentado en una oficina o conduciendo un autobús con alas!! Os habéis vuelto locos??. Hoy a veces me arrepiento de no haber hecho caso de las otras opciones, especialmente cuando veo la nómina cada fin de mes…pero uno es como es.
Menos mal que, al menos, otros chavales llegaron a donde mis pies tipo pato Donald no consiguieron llevarme y tienen la generosidad y la grandeza de perder su tiempo contándonos cómo es ese sueño hecho realidad.
Un saludo a todos
Como Jafo también me he criado estirando el cuello dentro de una clase de colegio viéndo cazas aterrizar, en mi caso en Zaragoza. Cuanto aerotrastornado ha salido de ese colegio… sin pensar mucho al menos me acuerdo de más de 10 y sé que al menos uno llegó a conseguir su objetivo.
Muchas gracias por el relato Little.
Impresionante la entrada.
Bueno como a todos los que os leemos, supiste contagiarnos con lo que viviste y sentiste. Muchas gracias por compartir lo que en su día fué un sueño y enhorabuena por hacerlo realidad. Me ha encantado Little.
Salu2
No tuve de niño la oportunidad de ver un caza de cerca pero, al igual que Vindio, yo ya jubaga con aviones cuando los otros niños le daban a los cochecitos y mis padres ya estaban muy convencidos de que me iría a la AGA. Pese a su preocupación, sabían que es era la única oportunidad de que yo pudiese estudiar una carrera (ahí se equivocaron, después me la pagué yo) y… Joder, lo de alcoholicos anónimos no es lo mío, ¿a nadie le duele hablar de esto? a mi todavía sí.
Un abrazo colegas
Ah, gracias Little por compartir ese momento.
Ah 2.. Que no se malinterprete lo de alcohólicos anónimos, que no iba por vosotros.
Joer que si duele Manodehielo. Yo que estoy acostumbrado (mal) a salirme casi siempre con la mía y precisamente en esto ¡catacrash!. El único consuelo que me queda es que no dependió de mí. Lo de los pies no tenía arreglo ni quirúrgico. Peor hubiera sido (al menos para mí) presentarme tres años seguidos y fracasar en las pruebas físicas o en las escritas…
Pero tanto o más mérito tiene haberse pagado la carrera trabajando. Eso es para estar muy orgulloso de uno mismo…
Un saludo
Ahhh ese temblar de cristales y esas estelas negras de los F-4, los saludos desde los aviocares estando en el recreo, el clavarse en el cielo de los F-15 hasta que se veia una estela blanca que empezaba en la vertical, las flechas de los Starfighters, … el EFA rompiendo cuellos encima de casa…
Yo también fui niño en Getafe.
Creo que fuimos muchos los niños en Getafe, Torrejón, Zaragoza, Morón,….
Que levante la mano el que esté leyendo estas palabras y no siga siendo un niño cada vez que escucha ese sonido tan especial….
Saludos a todos
Gracias Doc. Parece ser que somos almas gemelas (o aerotrastornados gemelos, mejor dicho)… Brindemos por Little, que lo consiguió y lo comparte con nosotros.
A tu salud comandante
Hola a todos…
Me apetecía escribir esto desde hace tiempo, y sé perfectamente que muchos, si no todos los lectores del blog, se habrán visto identificados con lo que digo. Ocurrió hace ya muchos años pero recuerdo como si fuera hoy la imagen de los dos pilotos junto a los dos Phantom del Ala 12. Os digo sinceramente que no he querido con ello decir…¡ah, yo lo conseguí….!…Ni mucho menos. El que me conoce sabe que no es mi estilo. Hay mucho sacrificio, trabajo, y por qué no decirlo, algo de suerte para llegar a hacer lo que deseaste de pequeño; seguramente el mismo sacrificio, trabajo y la misma suerte que la mayoría habéis tenido que comprar en el mercado de la vida para conseguir lo que, mucho o poco, tenéis hoy en día.
Solamente quería haceros partícipes de lo que sentí hace ya unos años…espero haberlo conseguido, y deseo que todos los chavales con edad para poder optar por esta opción profesional, pongan toda la ilusión y el esfuerzo en ello…Merece la pena…
Gracias a todos por vuestros comentarios…Manodehielo, Vindio, trescuernos, Carlos, Miguel Angel, Truquichan, toni, Francisco, Nuken, Nightstorm, Javi FR, Ermuma, Jafo, GS2008…y al resto de lectores…
Little
Little, creo que a nadie le ha parecido que quisieses decir eso que comentas, y por eso mi brindis estaba hecho con toda mi buena voluntad.
Los caminos de la vida nos han llevado por sitios diferentes, pero de lo que leo de los comentaristas parece ser que muy pocos pueden quejarse de lo que tienen o de lo que son, y yo me cuento entre ellos, peeeerooooo… Y por este “pero” nunca te agradeceré lo suficiente el que tuvieses la idea de montar este blog, tenlo por seguro.
Un abrazo
Manodehielo….Ya lo sé que sólo hay buena voluntad en las palabras de todos…y más en las tuyas, que han brindado y todo. Es más, cuando lo he leído he dado cuenta de una fresca cerveza en vuestro honor…
Gracias de nuevo…
Little.
He vuelto de vacaciones y aunque os leía no podía postear- vaya joyas de artículos habéis colgado y lo mismo las contestaciones. Little, tu artículo me ha movido mucho y traído muchos recuerdos y lo que tengo que agradecer a todos los pilotos, mecánicos, etc, su paciencia por las chapas que les daba y por haber mantenido encendida la llama del veneno que llevaba dentro desde pequeño. El único que salió aerotrastornado de mi casa fui yo y recuerdo que de vez en cuando por Bilbao se veía algún caza- del EdA o de la USAF haciendo alguna aproximación, estando en Sondica dos RF del 123 que pegaron una pasada y el líder se marcó un tonel…(Y si eras tu Little?? o Bengo..??) no se, recuerdos y sobretodo gratitud. Ahora a devolver en lo poco que pueda lo que recibí.
Un saludo y a todos GRACIAS
Jabo
Hola de nuevo a todos y todas…
Jabo, no sé de qué año puedes hablar, pero te aseguro que en un par de ocasiones fuimos a Bilbao dos RF-4C´ y después de hacer una aproximación en el aeropuerto iniciábamos una baja cota por el Norte (Castro….).
Bengo no creo…por lo menos en Phantom…en Mirage-III o F-18 puede…
Saludo a todos…
Little
Hola Little,
Tienes razón, se me ha ido la olla- no era Bengo, sino un compañero vuestro que ahora está destinado en el F-18 en Canarias y que solía pasar por Sondica y luego por Munguía…CMVR
El año fue en 1996, sobre primavera-verano, estaba haciendo el zángano en el Aeroclub, os oí, pegué un bote, vi las dos estelas y de premio el líder se marcó un tonel volado precioso sobre la cabecera de la 10 y el punto pareció que también se iba a marcar uno, pero se lo pensó mejor y terminó en viraje a la derecha. Con la pasada me hubiese conformado, pero el tonel me hizo el día y la semana…Vamos, que se me quedó grabado.
Un saludo,
Jabo
Hola aviadores:
me ha parecido preciosa la descripcion de los recuerdos de la infancia. No sabe uno el porque de sus deseos pero sabe exactamente lo que desea.
Un abrazo:
carramled
Supongo que como ha comentado Little, todos (o la mayoría) tuvimos una experiencia más o menos similar cuando éramos críos, incluido yo, sin embargo, he tenido otra “experiencia cercana”, tan intensa como la que ha compartido Little con nosotros, hace no demasiado tiempo, en concreto en otoño de 2004, al borde de cumplir 30 años. No os voy a contar mi vida, pero fui de los que pase tres años intentando entrar en la AGA, para después encontrar un camino en la vida bien distinto del que me había imaginado en la infancia, …antes del otoño de 2004, seguía leyendo libros y revistas sobre aviación y tenía una gran afición, pero tras ese otoño de 2004, buffffff se me removieron demasiadas pasiones y sentimientos… y aquí estoy, unos 4.5 años después, con una página web llena de fotos y videos de aviones militares, escribiendo sobre aviones militares en una revista, con dos DVDs sobre festivales aéreos a mis espaldas (y espero que más por llegar), y con un montón de proyectos futuros…de manera que no os confiéis, aunque ya no seáis niños (al menos por fuera), vuestro espíritu interno os puede jugar algo inesperado y podéis acabar dedicando todo vuestro tiempo libre en proyectos nada rentables económicamente
, de manera que tened cuidado en los festivales aéreos y en las bases aéreas…que son lugares más “peligrosos” de lo que uno cree 
Un abrazo a todos, ya que supongo que todos hemos compartido un mismo sueño de niños y enhorabuena a los que lo han hecho realidad!
Alejandro
PD: Little, gracias por acercarnos tu mundo, a los que no hemos podido pertenecer a el.
Ojalá uno pudiese cumplir su sueño, ojalá uno tuviese ese destino.
Ya tengo mis revistas! incluso veo alguna cara conocida
Un abrazo
[...] COSAS DEL DESTINO [...]
Maravilloso relato.
Viaja uno por internet durante unos momentos de “solaz y esparcimiento” y… quiere recordar momentos vividos intensamente.
Recuerdos de juventud, ansias, proyectos mil… y de una ilusion infantil cumpilda con creces y convertida en la mas apasionante de las vocaciones. Vocacion que uno sigue alimentando con su trabajo, ahora mas tranquilo, y…con visitas a paginas como esta que le suben la adrenalina al nivel de antaño y le hacen evadirse del “sota, caballo y rey” en el que se ha convertido su quehacer diario.
Sensaciones que vuelven al cerrar los ojos y que nos mantienen vivos a los que hemos tenido el privilegio de seguir hasta el final ese dificil camino de ilusion-pasion-vocacion-preparacion-consecucion.
Viaja uno por internet y… lee ,con alguna displicencia inicial, relatos de los que se cree ajeno pero que acaban produciendole emociones que no confesaria.
Porque has de saber,amigo Little,que algunos te precedimos mirando rayas en el cielo y tambien quisimos ser de los que manejan el pincel. Has de saber que,como a ti, tambien alguno de aquellos extraterrestres se fijo en mi cuello dolorido de tanto mirar para arriba y entre cariñoso y condescendiente me pregunto: “¿ que, te gustan… eh?.Has de saber que a mi tambien se me acelero mi corazon de niño cuando me dijo ” puedes conseguirlo “, cuando yo no sabia ni como ni por donde.Has de saber que, aunque tampoco recuerdo ni su cara ni su nombre, esas palabras me animaron en los malos ratos y tampoco las he olvidado nunca.Has de saber que… me recordaste a mi y mis sueños cuando era solo un niño.
Y yo ahora se, despues de tu maravilloso relato,… que en la entrada sur del edificio del Ala 12, en la placa-homenaje a los Pilotos de Phantom que sujeta un gancho de frenada del F4-C, el nombre de aquel niño de aquella luminosa mañana de exhibicion en Getafe y el mio estan grabados juntos… .
Si, el que estaba detras de la valla amarilla, al pie de tu avion preferido, en aquel año 1.987 ¿88? era yo.
Me alegro de volver a saludarte chaval.
Conseguiste pintar rayas en el cielo.
Ahora te toca a ti, extraterrestre, acercarte a los niños que miran para arriba y decirles, entre displicente y cariñoso… ¿que, te mola…eh?… “TU TAMBIEN PUEDES CONSEGUIRLO…”
Bienvenido al club de los que despiertan ilusiones.
Un fuerte abrazo
[...] Entrada “Cosas del destino” [...]
IMPRESIONANTE
Un dia despues de nuestra Patrona la Virgen de Loreto (Felicidades a todos pese al retraso), y debido a la incesante duda de saber de donde venía ese lema que da nombe a este recien descubierto y emotivo bolg, me he topado con este articulo. Actualmente en ese “cortijo” inolvidable que todos conocemos puedo recordar el primer día que entré en la cabina de un autentico avión de combate, el F-5 donado al museo de canarias jajja! por aquel entonces como aviones de reconocimiento. Recuerdo perfectamente como me sentaba en ese “amplio” monoplaza (entonces con 4 o 5 añitos) y era mi padre el que me expicaba cada uno de los relojitos del panel principal ahora soy yo quien le explica el software. Hoy Pata Negra y con mi F-5 modernizado biplaza, la cosa cambia (sobre todo porque mido 1.89 y el avo parece que ha encojido…). Despues de 4 años de fatiga en la AGA y con modesta seguridad de ver cumplido lo que un dia fue su sueño no he podido evitar derramar una lagrima al leer este relato que tanto nos identifica a la mayoria de nosotros. En ocasiones, y sumidos en lo que es un curso intensivo de vuelo se nos olvida de donde hemos venido, lo que nos ha costado estar aqui y lo privilegiados que somos en determinados aspectos. Gracias por recordarme aquellos momentos, gracias por darme animos, gracias por hacerme sentir orgulloso, Gracias.
A sus ordenes,
AA. Vázquez
Pues Mago bienvenido al hogar de los aerotratornados, y ahora como aqui lo que nos gusta es pedir y pedir y pedir…………………..pues nada a ver cuando una entrada de un pata negra.
Saludos a todos.
[...] Entrada “Cosas del destino” [...]
Hola, me ha emocionado mucho este relato… Desgraciadamente, yo me tendre que conformar con la vida como piloto civil, tengo 15 años y tengo asumido que nunca volare en un avion de caza… De salud estoy bien, veo bien, no tengo ningun tipo de enfermedad y soy una persona sana… Pero por desgracia mi forma física está muy por debajo de todo lo que se exige en el Ejercito del Aire. Todo el mundo me dice que si empiezo ahora, mi forma física mejorará, podre hacerlo, etc… pero yo sé que no… sé que no tengo constancia, y por supuesto, tambien sé, que el cielo es para los elegidos y que yo podría ser uno de ellos, pero jamas lo sere por culpa de mi maldita falta de constancia y de esfuerzo… Pero me consuelo, sabiendo que VST siempre estara ahi, dandome esos momentos en los que me pongo en la piel de los pilotos de que hablan los relatos.
Gracias por hacernos a tantos como yo felices por algunos instantes…
Alejandro Cabrera
Hola a todos.
Soy Argentino y hace ya mas de un año leí esta historia y no he dejado de pensar en en ella…
De muy chico escuche que en la base aérea del Palomar cuna de la 1ª brigada aérea, se realizará jornada de puertas abiertas
Mi padre dejo el coche y fuimos en tren (gracias a dios) aproximandonos a la base, siento el rugido de la tierra y mi corazón, eran estruendos muy fuertes que me asustaban, cuando de pronto veo por la ventanilla derecha un A-4ar Fightinghawk (es el nombre q le dieron a las modificación del Skyhawk) rompiendo formación con otro Fightinghawk, no podía creerlo estaban sobre-volando el tren dos A-4ar a bajísima altitud no podía ser verdad!!! mi asombro era tal que me temblaban las manos.
En la entrada de la base (un camino largo a pie, hasta la pista, pasando por los talleres) otra ves la pareja de Fightinghawk otra ves sobre-volando esa calle sobre mi era increíble, haciendo tirabuzones para después romper formación y trepar , era increíble tan bajo que sentía ese hermoso olor a fierro..
Al llegar a la pista hay estaban aterrizando y como usted señor lo a dicho… posaban orgullosos de lo que eran con la frente marchita como los tangos de Gardel.
Desde ese día enloqueci por la aviación, a los pocos meses en la misma base se realizo otra jornada, en este caso una pareja de Mirage lll (con base en Tandíl a 400 km de distancia), hicieron una pasada a mach 1 y ese pequeño instante marco mi vida. Ese pequeño momento nadie te lo saca y a usted caballero de los cielos Españoles mis mas sentido respeto es un honor servir al deber y poder vivir “The sound of freedom”…
Saludos desde Buenos Aires, Argentina