Piensa, piensa y no deja de pensar en su querida profesión, en su querida pista, en su querido avión. Pero el polvo no le deja pensar bien pues donde está, las formaciones en ala para la rotura de espaciamiento a 4 segundos no se vislumbran cada cierto tiempo. El sonido de las pruebas de motor en punto fijo, no ensombrecen las conversaciones en los aledaños de la calle de rodaje. Los despegues en formación no son seguidos por duchos y profanos en la materia para finalmente, emitir un veredicto sobre si el punto se adelantó al jefe o se movió en exceso en la recogida del tren. El sitio donde está es un sitio dicen asimétrico.

Pero ¿qué es asimetría?. En el mundo del piloto de caza no existe el término; como mucho se pueden encontrar escenarios disimilares donde aviones con distintas capacidades exprimen al máximo las propias intentando abrir un hueco en las debilidades del contrario. Al parecer la asimetría se encuentra cuando dos oponentes, uno bueno y otro malo, uno fuerte y otro débil, uno formado por fuerzas preparadas y otro formado por una colectividad de individuos sin preparación, uno acostumbrado a cenar todas las noches y otro que no sabe cuando comerá la próxima vez, uno temeroso por su vida y la de los suyos, y otro que no tiene vida, que vive muerto. En este punto, piensa, piensa y no deja de pensar en si su querida profesión, su querida pista, su querido avión tienen algún lugar en ella.

C-130 goes around por NGPhoto.biz.

Galería de NGPhoto.biz

No le parece fácil discernir a priori en estas situaciones, cómo se emplea la capacidad de fuego de su montura, la oportunidad de su actuación, la flexibilidad, la velocidad, la penetración…quedando relegada su actuación a la omnipresencia continua, vigilancia siempre, al apoyo “in extremis” a los propios, al amedrentamiento de los contrarios. Pero dicho esto, se da cuenta que una vez que en la asimetría, el débil se desplaza de las zonas abiertas a zonas pobladas, el piloto de caza pierde afectividad. Son muchas las condiciones que cumplir, son muchas las contraindicaciones de uso, es excesiva aún si los pilotos son guiados desde el suelo, la posible desproporcionalidad de su capacidad ofensiva. Y esta zozobra del piloto de caza, da paso a otras aviaciones de reparto, de menos calado, más baratas, más asimétricas. En ellas otros pilotos se juegan el pellejo, tal vez sin tanta galanura, sin tanto boato, sin tantas flores, pero con mucho esfuerzo y sudor, más pensadas para no dañar no tanto al enemigo, que a las conciencias de las poblaciones sobre todo propias, que dormitan a miles de kilómetros con un sueño de igualdad, de comunalidad, de tranquilidad que en en el polvo no parece posible.

Piensa, piensa y no deja de pensar en su querida profesión, en su querida pista,  en su querido avión; y se da cuenta que el piloto de caza no está de moda, ¿no?.

Buena caza y tú piensa, piensa y no dejes de pensar.

Negro

Share