El otro día, Javier se ofreció a escribir un artículo sobre la historia de los asientos Martin Baker. Javier es un apasionado de la Aviación, bueno, más bien de todo aquello que emplee fuerza no humana para moverse y que lleve dentro algo de ingeniería o tecnología (deberíais ver su colección de locomotoras digitalizadas por él mismo). Y aprovechando que el Pisuerga… de paso rendimos homenaje a James Martin, cuyo ingenio, trabajo y tesón acaba de salvar la vida de dos compañeros nuestros y de otros muchos antes que ellos.
James Martín nació el 11 de septiembre de 1893 en Irlanda y falleció el 5 de enero de 1981. Desde muy joven mostró gran interés por la ingeniería, hombre de carácter y profundamente religioso, termino sus estudios con 21 años. En 1934 siendo aún capitán del ejército se asoció con otro capitán e instructor de vuelo, Valentine H. Baker, fundando la Martin-Baker Aircraft Company.
La fábrica de Martin se dedicó, en el periodo de la segunda guerra mundial, a fabricar piezas de aviones, como el asiento blindado para las versiones más modernas de Spitfire, que salvaron a muchos pilotos de ser cazados por detrás, al tener la parte trasera del asiento blindada.
Es en 1944, quizá influenciado por la muerte de su socio, cuando retomó los estudios de un asiento eyectable. Un asiento que realmente permitiese al piloto abandonar el avión de una forma segura, pues debido a la alta velocidad que iban adquiriendo los aviones, abandonar el avión empezó a convertirse en algo sumamente arriesgado y peligroso para el piloto.
Esta capacidad de diseño de James Martin le conduciría a producir el equipo por el que se le conocería en el mundo entero, los asientos eyectables de Martin-Baker. Aunque los alemanes fueron realmente los primeros creadores y usuarios de este tipo de asiento, en los nuevos aviones que desarrollaron como Me-262, He-219 y otros.

Primer asiento eyectable de producción de Martin-Baker
La situación se agravó con la entrada de lo primeros reactores de mayor velocidad pues si había que abandonar el avión, el piloto sufría lesiones importantes que le llevaban directamente al hospital si conseguía sobrevivir.
La gran necesidad de un sistema de escape fiable, se hizo patente por lo acontecido en enero de 1944, cuando un piloto de pruebas de la RAF tuvo que saltar desde un Gloster Meteor por una emergencia. Aunque el piloto ejecutó los procedimientos correctos para lanzarse, sufrió una pérdida del conocimiento en el intento y no abrió su paracaídas, como se pudo observar posteriormente en la película de prueba que se estaba realizando.

Martin pronto llegó a la conclusión de que la mejor forma de abandonar la aeronave sería la eyección forzada del asiento con su piloto incluido, y además debía ser mediante una carga explosiva de impulsión. Una vez realizada la eyección el piloto se separaría del asiento y abriría su paracaídas.
Llegados a este punto del desarrollo se planteó el problema fisiológico, hasta dónde era capaz el cuerpo humano de soportar fuerzas de compresión en sentido ascendente. Era necesario realizar pruebas, por lo que en la fábrica se montó una estructura de 6 metros de altura en forma de trípode, en la que uno de sus soportes disponía de un carril con tubos telescópicos con un ángulo de 80º, por el que se deslizaba el asiento lleno de sacos de tierra con el peso equivalente de una persona, con un sistema de frenado en la ultima parte para evitar que el asiento saliera despedido.
El primer lanzamiento se hizo el 20 de Enero de 1945, con el asiento cargado con 81 kg. El 24 del mismo mes el experimento se repitió, pero esta vez el asiento iba ocupado por un técnico de la Martín-Baker, Bernard Lynch, que fue lanzado a una altura de 1,40 metros. El técnico voluntario fue lanzado varias veces, aumentando de forma progresiva la carga del cartucho y por tanto la altura que se alcanzaba hasta llegar a unos 3 m. En este punto Lynch empezó a sentir molestias considerables. Otro ensayo posterior realizado con un periodista técnico, acabó con él en el hospital, con fuerte compresión vertebral. Se demostró que en los ensayos se habían alcanzado tan sólo 4g por lo que se vio la necesidad de considerar los aspectos fisiológicos del cuerpo humano.
Para estudiar la estructura y las limitaciones físicas de la columna vertebral, James Martin obtuvo permiso para asistir a operaciones quirúrgicas de columna, incluso pudo conseguir una con el fin de realizar ensayos mecánicos con ella. Llegó a la conclusión de que el daño que se producía en la columna durante el lanzamiento no era debido a la carga de aceleración sino a la variación respecto al tiempo de la misma, del orden de 600 a 800 g/seg.
El análisis concluyó que no se producirían lesiones en la columna vertebral si se cumplían ciertas condiciones como eran:
El cuerpo debe estar en una posición recta con respecto a la columna, para que las vértebras al estar verticales tuvieran la mayor superficie de contacto posible y por tanto con la carga axial se repartan los esfuerzos.

Asiento Mk2
La aceleración máxima no debe exceder de 20 g, y no puede mantenerse más allá de una décima de segundo. El gradiente de aceleración no debe ser superior a 300g/s.
Las conclusiones finales fueron. Que el incremento de gs se llevara a cabo de una forma suave, para lo cual se modificó el sistema de propulsión con dos cartuchos, que encendían con un retardo de décimas de segundo, el primero levantaba el asiento, después encendía el segundo, aumentando de forma gradual la velocidad de salida del asiento.
Para cumplir la tercera condición, la postura en el asiento, se cambiaron los reposapiés y se adoptó el método de cubrir la cara del ocupante con una pantalla protectora en el momento de encender el cartucho. Conforme a este método, el mando de lanzamiento del asiento se situó sobre la cabeza y detrás del ocupante, siendo solidaria a este mando la careta de protección. Así, cuando se tiraba del mando hacia adelante y hacia abajo la careta cubría totalmente la cara del ocupante. Se conseguían dos objetivos. En primer lugar cubrir la cara del ocupante frente al soplo de posibles ráfagas de gases procedentes de la combustión de los cartuchos. En segundo lugar, dado que el ocupante debía alzar los brazos y extenderlos hacia atrás para desplazar posteriormente hacia adelante el mando de lanzamiento, el resultado es que tal postura enderezaba toda la espalda y favorecía la posición de máxima resistencia mecánica de la misma para el lanzamiento.
La maqueta de pruebas inicial se quedó pequeña y hubo que terminar otra con 30 m. de altura. El 17 de agosto de 1945 se lanzó un maniquí en la torre, y cinco días después, el sufrido Bernard Lynch fue el conejillo de indias de la prueba. El asiento llevaba ahora dos cartuchos impulsores y alcanzó una altura algo menor de 12 m. Lynch describió el lanzamiento como “muy suave”, sin efectos fisiológicos adversos.
En aquel momento había que considerar pruebas de lanzamiento a velocidades más altas. Se consiguió un contrato para fabricar dos asientos, uno de ellos se instalaría en un Meteor, un avión de alta velocidad para la época.
Al tiempo que seguían los estudios fisiológicos derivados del lanzamiento, se obtuvo el préstamo de un avión Defiant procedente del Ministry of Aircraft Production. Se hicieron en él las reformas estructurales necesarias que permitieron la instalación de un asiento eyectable en el espacio que ocupaba previamente el ametrallador.
El 10 de Mayo de 1945 el asiento, cargado con sacos de arena, fue expulsado con éxito con el avión en tierra. La cuestión era probarlo en vuelo, y eso se hizo al día siguiente. El 17 de Mayo de 1945 se efectuaron seis eyecciones más desde el Defiant, que llegó a alcanzar una velocidad indicada de 300 mph. Como quería reutilizarse el asiento, una vez que éste se alejaba del avión lanzado por la carga explosiva, se abría un paracaídas piloto para estabilizarlo. Más tarde se abrían 24 paracaídas que se desplegaban por un dispositivo de acción retardada, con el fin de que cayera a tierra y recuperar el asiento para las siguientes pruebas.
Tras un ensayo de eyección con el avión en tierra, el 24 de Junio de 1946 se efectuó el lanzamiento de un maniquí en vuelo, a una velocidad de 665 km/h. La técnica de eyección era la misma que la usada en el Defiant. Pero hubo un problema con el dispositivo de acción retardada, el paracaídas principal se abrió demasiado pronto, al punto que se desintegró, perdiéndose el asiento. Tras otra prueba fallida con el sistema modificado, se vio la necesidad de usar un dispositivo de acción retardada de tipo hidráulico. Se pensó e instaló un simple amortiguador al estilo clásico, de aire-aceite, interpuesto entre el paracaídas piloto y el asiento, pero tampoco fue bien, el paracaídas principal no salía de su contenedor y se observó en la película de ensayo que el paracaídas piloto era arrastrado por la estela turbulenta del asiento. Al final se adoptó la solución de desplegar el paracaídas piloto mediante un cartucho explosivo. Ahora, el impulso de la carga sacaba rápidamente el paracaídas piloto y estabilizaba el asiento lejos de la estela turbulenta creada por el propio asiento.
El 24 de Julio de 1946 se decidió efectuar el primer lanzamiento real, y como no podía ser de otra forma, el sufrido Bemard Lynch se apuntó a la prueba. Fue catapultado desde un Meteor, a 8.000 pies de altura y a 320 mph de velocidad. Para este primer lanzamiento el asiento recogía todas las experiencias acumuladas durante los casi dos años de desarrollo. Mando de eyección en la parte superior del asiento. Protección de la cara con una careta contra la fuerza del aire. Dos cargas de impulsión de 60 pies por segundo. Despliegue del paracaídas piloto una vez este se había alejado unos 8 m. del avión. Este paracaídas estabilizaba el asiento y extraía el paracaídas principal. El piloto se desataba de su arnés y cuando estaba lejos de él abría su paracaídas.

Asiento Mk16
Este primer lanzamiento fue un éxito y Lynch aterrizó perfectamente. Finalmente, el 19 de Agosto de 1947, Lynch se expulsó otra vez a 12.000 pies y a una velocidad de 420 millas por hora (IAS). Aterrizó con seguridad, e indicó que no había sentido sobreesfuerzos especiales durante el lanzamiento. Ese mismo año las autoridades británicas decidieron colocar este asiento en todos sus nuevos reactores, Meteor, Wyvern, Attacker, Canberra, etc..
Por cierto sobre el F-104, una de las primeras decisiones que tomó el Jefe de la Luftwaffe General Johannes Steinhoff cuando llegó al mando, y preocupado por la gran tasa de accidentes con este avión fue sustituir el asiento eyectable por un Martin-Baker Mk 7.
Hasta la fecha, se puede ver el página del fabricante www.martin-baker.co.uk las eyecciones efectuadas con sus asientos y por tanto las vidas salvadas.
Aunque lo mejor es saber que funciona correctamente… y que nunca haya que probarlo.
Javier







Quizas Little nos lo pueda traducir, ya que me manejo bastante mal con el galo.
Ejemplo de investigacion de un accidente segun L´Arme L´Air.
http://www.defense.gouv.fr/defense/layout/set/popup/content/download/97933/864920/file/Rapport%20public%20BEAD-air-A-2006-004-A.pdf
Fantástico artículo Javier. Había leído bastante sobre los asientos de Martin Baker, pero desconocía totalmente la historia de sus orígenes y de las primeras pruebas.
Saludos
Estupendo y divulgativo artículo. Es maravilloso que haya gente que se dé cuenta de los problemas que puden crearse antes de que suceda. No quiero ni imaginarme el parón que hubiese supuesto para la caza a reacción de no haber pensado, investigado y desarrollado el asiento eyectable.
Javier, o si algún otro lo sabe, me podría aclarar una duda: al principio el mando de eyección estaba sobre la cabeza del pilo y al accionarlo le cubría la cara; ¿qué ha hecho que actualmente haya asientos que tienen el mando en la silla entre las piernas del piloto?¿ya no es necesario cubrirle la cara?
Habría que hacerle un monumento a Martin por las vidas que ha salvado.
Hola, chicos. Gracias Javier por este artículo. Imagino que conocerás esta página, pero de todas formas aquí pongo el enlace de una gran página dedicada a los asientos eyectables http://www.ejectionsite.com/ Es ya un poco antigua pero tiene bastante información y casos curiosos sobre estos asientos.
Saludos
Un artículo muy interesante.
Muchas gracias!!
Juan Pedro
A partir de ahora, además de acordarnos de Martin-Baker cuando regale una corbata habrá que hacerle un hueco en la felicitación al bueno de Bernard Lynch!
Enhorabuena javier, te ha salido un articulo redondo y muy curioso.
Supongo que el hecho de tener el dispositivo de eyeccion sobre la cabeza se modifico una vez el uso del casco se estandarizo con viseras mas resistentes y el uso de la mascara de oxigeno (con lo cual la cabeza ya estaba protegida), asientos mas ergonomicos y el uso de cinturones que en el momento de la eyeccion te atan al asiento para tener la postura correcta (creo que ya alguien hablo de esto en el blog).
Aparte, y me imagino que el principal motivo sea, que el echo de tenerlo lo mas cerquita de las manos hace que en el momento en que decides eyectarte se ganen unas milesimas importantisimas que pueden significar la vida o la muerte. Es una opinion, pero que alguien me corrija si me equivoco y tiene datos de los cuales desconozco.
Y en cuanto al bueno de Bernard Lynch, seguro que tiene un hueco especial en el club de la corbata, como el primero en entrar en el club y seguro que tiene el que mas corbatas y de diferentes colores… Seria bueno que alguien ponga alguna curiosidad del club, como por ejemplo si hay algun piloto tenga mas de una corbata…
Salu2
PD: A la atencion del US CYBER COMMAND: Eliminado problema. Todo vuelve a la normalidad. Good job!!!!
¡IM-PRE-SIO-NANTE! y aún no lo he leido…
Voy a ello.
Saludos.
Rul.
Una fenomenal entrada Javier.Muy amena e ilustrativa.
El asiento eyectable es claramente un hito en el desarrollo de los aviones de altas prestaciones-incluidos turbohélices, como ¿veremos? con los Pilatus.
En cuanto al mando que activa la eyección suele ser doble el superior y otro en la base del asiento-entre las rodillas. Hay que imaginarse una barrena plana o lo que caiga a tropecientas “g” y a ver quien es el guapo que levanta los dos brazos para tirar del activador. Aparte que en los biplazas va secuenciado quien se eyecta y en que orden ¿no?. Por lo menos eso decía el de Top Gun
Saludos
Excelente articulo si señor. Me han surgido dos dudas, que diferencia existe con el de tirar de las dos anillas y el de la entrepierna? Para tirar del de la entrepierna n oexiste protector(aunque para eso esta el casco y visera), y la posicion que hay que tener debe de ser inclinada ¿No?
Y otra es, como bien dice Carlos, ¿Como es la secuencia de eyección en los Biplazas?
Muchisimas gracias.
Saludos y vigilad vuestras seis
Magnífico artículo!!! Un aplauso.
Djtopgun, si entras el la web de Martin Baker que está en el artículo. En la presentación podrás ver una secuencia en slow motion de una eyección en un biplaza.
Impresionante como en 1.44 seg ha expulsado a los dos pilotos en una secuencia perfecta. :O
SalU2
Ender.
Fenomenal entrada Javier.
He de confesar mi ignorancia,..pensaba que los Martin-Baker eran originarios de los USA.
Saludos a todos
Al hilo de la noticia me gustaría comentar la formación que damos en la ABA a los armeros que mantienen los asientos y sus equipos asociados. Los armeros del EA nos encargamos de casi todo, paracaídas y Kit suelen ser cosa de los mecánicos de avión. La formación dura 50 horas de clase (esto son casi dos meses y medio), 20 de teoría en las que se revisa todas esas cosas mencionadas en el artículo, luego nos centramos en el asiento Mk 10 y su versión SJU ( a ver si algún día podemos atacar al MK16), también hay tiempo para los sistemas de apertura de cúpula, tanto fragilización como lanzamiento mediante cohetes. Otras 25 de prácticas con asientos reales en las que se aprende a armar y desarmar en cabina y taller. Desmontar el asiento hasta sus componentes principales, revisiones de tiempos y altura y vuelta a montar el asiento con todos los equipos, paracaídas, kit… También hay tiempo para 5 horas en el aula virtual REVIEN. Enhorabuena a los pilotos que se han salvado y enhorabuena a los de asientos del ala 46 por un trabajo bien hecho, saludos compañeros.
Gracias por el artículo Javier, genial. Y gracias también a toda la empresa Martin Baker. La de familias, amigos, mandos y pilotos que han respirado tranquilos gracias a ellos. A ellos y a todos los colegas que los revisan y mantienen.
Tiene que ser muy gratificante saber que has diseñado algo que ayuda a salvar vidas. Y además vidas de pilotos de combate. Que sería de nosotros los aerotrastornados sin estos asientos?
P.D: Ánimos para los dos capitanes caídos. Volved pronto a la montura!!!
Sobre la secuencia de eyección del F-14 Tomcat:
http://www.anft.net/f-14/f14-detail-ejectionseat-01.htm
Hola a todos:
Probablemente, la eyección mejor fotografiada de todos los tiempo sea esta -muy conocida- del Cap. Chris Stricklin de los Thunderbirds, que se eyectó de su F-16C el 14 de septiembre de 2003 durante un festival aéreo en la base aérea de Mountain Home, Idaho.
Impresiona la baja altura a la que se eyectó -unos 140ft sobre el suelo- y saber que la eyección se produjo sólo 8 décimas de segundo antes del impacto.
Afortunadamente, el piloto sólo sufrió heridas menores.
La foto fue tomada por el fotógrafo de la USAF Staff Sargent Bennie J. Davis III
http://2.bp.blogspot.com/_wbkqP5BB-TM/Ry1wCGDaStI/AAAAAAAABS8/Tg6pjbwRtBU/s1600-h/f16_tbird_mountain_home_ssgt_bennie_j_davis_iii.jpg
Aquí tenéis el vídeo de la eyección tomado desde dentro de la cabina
http://www.youtube.com/watch?v=wsNi9ArhoSY&feature=PlayList&p=6DAAAC9A66FFDB29&playnext=1&playnext_from=PL&index=15
Un saludo
Las empuñaduras altas hace tiempo que se dejaron de usar. La razón de estas era forzar la hiperextensión dorsal en el momento de la eyección, al estirarse hacia atrás para alcanzarlas se aseguraba que las vertebras quedaban alineadas con lo que la posibilidad de daños en los nervios de la columna se reducía. En el caso de la empuñadura baja el piloto debía primero apoyar la espalda contra el respaldo, segundo bloquear el carrete de los atalajes con una palanca y tercero tirar (bueno esto también de podía hacer con la empuñadura alta). Los asientos actuales y no tan actuales como el MK 10, usan un carrete de inercia activado por gases, de manera que en el mismo momento en que se tira de la empuñadura baja, gases del cartucho iniciador activan un cartucho en el carrete de inercial. Lcuyos gases retraen bruscamente al piloto apoyando su espalda contra el asiento y forzando así esa hiperextensión dorsal. Entre las pruebas del asiento hay una de velocidad de retracción de atalajes, que nadie se piense que la retracción es algo incontrolado, hay una velocidad que se debe comprobar en taller mediante gas a presión (normalmente nitrógeno, bueno eso es lo que yo he usado siempre). En cuanto a la protección de los ojos, es vital que el piloto baje el visor ya que puede sufrir daños por restos de la cúpula e incluso la corriente de aire.
Saludos
Gracias Mistral. Muy interesante.
Hola buenas tardes:
Quizas este comentario deberia estar en otra seccion como pregunta pero ahi va:
Los asientos que se hacian en aquel tiempo ya eran del tipo cero-cero o es un modelo de nuestros dias? que diferencia hay entre uno de cero-cero(cero velocidad,cero altitud)y los aces(advanced capacity eyection seat)y aces 2? y de estos ultimos que se entiende como capacidad avanzada respecto al anterior?
Un saludo a todos.
TOMCAT 259, yo te contesto por lo que se (y tambien con ayuda de la Wiki, jejeje)… pero ojo que no soy un experto:
Los asientos cero-cero son una innovación relativamente reciente (años 70-80, creo recordar). En las primeras épocas los asientos requerían una altura y una velocidad mínimas para operar debidamente. También hay un límite máximo, aunque hubo un caso de un Blackbird en el que la tripulación se eyectó a Mach 3 y sobrevivió a la eyección (aunque uno de los tripulantes se ahogó).
Los ACES II van un paso mas allá de los cero-cero: permiten una eyección segura mientras el avión vuela invertido, a 140 pies y 150 nudos de velocidad.
Muchas gracias spl por tu pronta respuesta!!
Spl mencionas en tu respuesta que una tripulacion de un sr-71 se eyecto a mach 3 ¿cual es la altitud maxima operativa y velocidad?.
Genial, Javier. Con tu permiso usaré algunas de las cosas que nos cuentas en mis clases.
Solamente añado a lo de Mistral que existen simuladores de asiento eyectable, como por ejemplo este: http://www.amst.co.at/sites/products/ejs/ejs.html o este otro de la empresa rival http://www.etcaircrewtraining.com/ejection.php y que andamos detrás de tener uno hace ya muchos años. En ellos se insiste especialmente en la correcta postura que debe uno adoptar para minimizar lesiones.
Para lesiones os remito a la entrada de hace ya un tiempo en la que hablamos de eso precisamente, de lo que se padece….
Saludos
Según Wikipedia, el bizcocho tiene unos 15.000 m de techo de servicio. A ésa altura… Hace frío y se respira fatal ¿no?
¿Cómo se resuelven los problemas de eyección a según qué alturas?
Pady, los asientos actuales disponen de su propio sistema giroscopico y un altimetro integrado de modo que, someramente, “saben” a que altitud estan y su posicion relativa. Para que te hagas una idea, en el accidente en el que se perdio el Eurofighter de ensayos de EADS-CASA, los pilotos saltaron a 13500 metros. A esa altura, si se desplegara el paracaidas principal, existiria un riesgo de congelacion para los pilotos. Lo que se hace es que la secuencia de apertura se mantiene suspendida hasta que se pasa de una determinada altitud, a partir de la cual se estima que ya no existe ese riesgo y la secuencia lanza el paracaidas principal y separa el asiento del piloto.
Saludos,
TOMCAT 259, según la Wikipedia, la eyección “record” fue a Mach 3,25 y a 80.000 pies de altura (24.000 metros). Fue en un Lockheed A-12 que estaba realizando una prueba con un drone de reconocimiento D-21. El accidente sale en este video, alrededor de 3:00, así que supongo que no es una “mentirijilla” de la Wiki, jejeje:
http://www.youtube.com/watch?v=GMyC2urCl_4
Por lo que he leído por ahí, la eyección a esa altura y a esa velocidad no es tan difícil como pueda parecer, debido a la escasa densidad del aire (al parecer el “impacto” que sufre el cuerpo con el aire es equivalente al que se recibiría al saltar a 500 mph al nivel del mar). El principal problema son las condiciones a esa altura (frio y falta de oxígeno), pero eso se resuelve con un traje practicamente de astronauta como el que llevaban los pilotos del ya jubilado Blackbird.
No obstante, la mayoría de los asientos tienen unas prestaciones mas modestas (adaptadas a las prestaciones del avión en el que van montados): por ejemplo, el Martin Baker MK.16A, el que emplea el Eurofighter, tiene un techo máximo de 55.013 pies (16.768 m.) y una velocidad máxima de 600 KIAS (siempre según la web de Martin Baker).
Sobre las prestaciones del Blackbird (creo que también las preguntas):
La velocidad de crucero “oficial” es de Mach 3,2 (aunque podía ir un poco mas rápido durante periodos cortos limitados por el calentamiento, se dice que hasta Mach 3,5). Sobre la altitud, el record “oficial” son 85.069 pies, pero se dice que podía llegar a 100.000, e incluso mas alto.
Gracias Hazkemur.
13.500, ya son unos metros. Imagino que se respirará a duras penas y que, hasta que se abra el paracaidas, habrá un punto de incertidumbre….
Gracias también a Spl, ¡impresionante, el video!
Bueno, no hay que olvidar que el asiento lleva una botella de oxígeno de emergencia que entra en funcionamiento al comenzar la eyección. Por cierto, entiendo que haya un límite de velocidad para la eyección desde el suelo, si la velocidad es muy elevada la velocidad horizontal hace disminuir la altura a la que llega el asiento y claro no hay tiempo para que se desarrolle la secuencia, en la maestranza de Albacete tienen un cuadro con la comparación de la altura a la que llegan un MK4 y un MK 10 en una eyección en el suelo a diversas velocidades, pero volando a xxx pies ¿qué puede limitar la velocidad de eyección? lo único que se me ocurre, por decir algo, es la resistencia del paracaídas estabilizador, de sus cuerdas, de la tela, no sé, otra cosa no se me ocurre.
Saludos
Hay limitaciones de velocidad genéricas y también daños probables para el cuerpo humano si la eyección se produce por encima de determinadas velocidades. Por encima de 600 kts. los manuales dicen que las fuerzas que se ejercen sobre el organismo son extremas, lo que hace la eyección extremadamente peligrosa.
La única explicación que alcanzo a imaginar para que el piloto sobreviviera a la eyección a Mach 3 es el traje: los pilotos de U-2, SR-71 y de todos aquellos ingenios que abandonan la troposfera visten prácticamente como los astronáutas. O quizá el sistema en sí (tipo cápsula o similar).
Un saludo.
Baby, yo leí que un salto a Mach 3 Y a 80.000 pies no es imposible porque a esa altura la atmósfera es tan poco densa que el “golpe” que se lleva al salir de la cabina contra el aire es equivalente a un salto a 500 mph al nivel del mar. Ojo, uno de los dos tripulantes si murió, pero dicen que ahogado en el mar.
El sitio donde lo leí fue el libro “SR-71 Revealed” (lo encontre en Google Books):
http://books.google.es/books?id=6svmtOFa1JIC&pg=PA87&lpg=PA87&dq=sr-71+ejection+seat&source=bl&ots=ptFeukU45G&sig=pAKGRJbuT7BHH2Z8PIJVajPt0kg&hl=es&ei=D-9ASse3Hs2O_AaDmLnFCA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=3
Menudo enlace… espero que se vea
Si no entendí mal lo que leí, el Blackbird no tenía sistema tipo capsula como el F-111 (yo siempre pensé que si lo tendría).
En este otro enlace está el relato del incidente del Blackbird por el especialista de sistemas Bill Weaver, el superviviente:
http://www.alexisparkinn.com/sr-71_break-up.htm
Hola SLP. La verdad es que la narración del enlace es alucinante.
Como el mismo piloto dice, el hecho de salvarse no puede deberse a nada más que la suerte. Debido a las cargas de G´s inducidas por el fallo del motor, el viraje al mismo lado, el aumento del “pitch rate” y el alto número de mach, el avión dejo de ser controlable y se desintegró. Lo curioso es que los pilotos no accionaron el asiento eyectable, sino que los paracaídas arrancaron literalmente a los pilotos de la aeronave. De hecho, el asiento no salió nunca de la cabina.
También comenta que, según él, fue el traje presurizado lo que le salvó de una muerte segura, tanto por la falta de oxígeno y el frío glacial como por la presión insoportable del aire a esa velocidad.
Y su compañero murió al rompérsele el cuello por el tirón del paracaídas, no en el mar: ambos cayeron en un rancho de Nuevo Méjico.
Desde luego, si no es tu día, no es tu día.
Un saludo.
En efecto, Baby. Al acabar de leerlo después de poner el enlace vi que no se correspondía con lo otro que había leido. Parece que una vez mas la Wikipedia demuestra que no es de fiar
(fue el sitio donde leí lo de la “eyección” a Mach 3 y el “ahogamiento”).
Realmente es alucinante la narración de la “casi” eyección. Jamás pensé que nadie pudiese sobrevivir a una eyección así. A mach 3 el viento debe ser aterrador y todas las complicaciones que vienen detrás del salto (frío, presión…) no son mucho menos aterradoras.
¿no se comprobó después la idoneidad de ese traja para salvar más vidas? Lo digo porque si un traje de esos puede permitir a uno de nuestros pilotos eyectarse fuera de la envolvente de los asientos actuales, podrían salvarse algunas vidas más.
Como dice Baby, si no es tu día, no es tu día.
Saludos
Saludos
Hola, chicos. Después de leer a SPL sobre el Blackbird, recordé otra eyección narrada en un Air Forces Monthly antiguo, 2001, sobre un piloto de pruebas ruso que se eyectó también “fuera” de límites. Rebuscando por ahí la encontré y decía que la eyección fue en un mig25 a mach 2.6 y unos 60 mil pies en un asiento km-1, que luego derivaría en el km-26 ¿es así? tan famoso. Según decían había sido la eyección, con éxito, a más velocidad que se había realizado hasta la fecha ( en altura lo tenían unos pilotos de un canberra de la RAF (AFM es inglesa, no?). Debe de ser el otro piloto con más suerte del mundo al eyectarse así y poder contarlo, aun cuando lo del blackbird lo que se dice eyección, como que no fue…
Saludos