Es media tarde y se encuentra echado en la cama mirando al techo; fuera, cae un sol de justicia. Se ha pasado casi toda la jornada meditabundo, pensando lo lejos que quedan los días en que levantarse para ir al Escuadrón no suponía ningún esfuerzo. Los días de briefings, los días verdes de mono, los días de vuelo. Pero ese tiempo ha pasado, hoy hace lo que denominan “paperwork” y por unas cosas y otras no se vislumbra cuando volverá a sentir aquellas sensaciones, aquel optimismo.

 

Se ha puesto a pensar en aviones, cosa que es rara en él porque a menudo sólo piensa en aviones. Y piensa que te piensa, esperando a que Morfeo lo abrace tiernamente, se ha encontrado en la Escuela de Reactores, en aquellas tardes de verano durante un curso de mucho calor. Ha pensado en cómo eran esos aviones antes, con su panel de control en blanco y negro, con su “memorieta” para realizar los procedimientos de emergencia, con su avanzada tecnología para el momento: estructura del puro en forma de botella de coca-cola, estabilizador horizontal sin superficies fijas, sus alas flexibles (tal vez demasiado flexibles pensará Mako), la famosa leva 3D con forma de piedra que dependiendo el eje de giro de la misma tocaba aquí o allá… y ha reparado en que ese avión es contemporáneo con el SEAT 600, cuyo motor se parece mucho al de las hormigoneras de hoy en día. Y ha pensado en las razones que hacen que la industria aeronáutica vaya por delante de la automovilística; ¿por qué será?

 

Parece que le abandonan las fuerzas y ya le cuesta trabajo respirar cuando se da cuenta que en ese avión se consumían los depósitos exteriores de ala antes que los de fuselaje, cuando en los aviones comerciales es al contrario para compensar la fuerza de sustentación en los planos, ¿por qué será?

 

Ya se le cierran lo ojos aunque él cree que sigue mirando al techo, y con dificultad, mezclado el objeto del pensamiento con una nebulosa oscura, repara en que a sus amados aerodinos  se accede siempre por la izquierda del mismo. Sean altos, bajos, ligeros o pesados, todos tiene la escalerilla a la izquierda, es más; en los aviones de línea también ocurre lo mismo. ¿Por qué será?

 

'Blue Diamonds' Northrop F-5A por raoulbanzon.

http://www.flickr.com/photos/15562800@N04/2867055612/

 

Casi se abandona definitivamente en ese pensamiento, cuando piensa en la tradición aérea y su origen en el Arma de Caballería, y va más allá y logra ver a un caballero con atuendo preparado para librar una justa. Caballero con malla de cota, lanza, espada; caballo con faldones y emblemas de la Casa por la que lucha. Y ha pensado en el ayudante que tenían y que preparaba al equino, y lo ha relacionado con el personal que se ocupa de que el avión esté en condiciones para su vuelo. Y ha pensado en si los caballeros se subirían por el mismo lado al caballo como los pilotos al avión. Y luego ha reparado en la espada al cinto en el lado izquierdo de su cintura para tener espacio para asirla, desenfundarla y blandirla con la mano derecha. Más tarde ha pensado que esa puede ser la razón: que con la espada en esa posición los caballeros diestros tendrían que subir por la parte izquierda. Le ha empezado a gustar su propia explicación cuando, es tarde; se ha quedado dormido…

 

Buenas Noches, digo Buena Caza

 

Negro

Share