“Here we go again” con un relato de Chur de sus años de patrulla en el que nos deja sentimientos de melancolía; pero también de riesgo y eso, eso nos gusta ¿no?.
Es difícil plasmar sensaciones o transmitir recuerdos en un papel. Es más sencillo sentir como se acumulan en mi mente las satisfacciones que desencadena el simple hecho de repetir esa frase. Representa un desafío cumplido. Un sueño infantil hecho realidad. Un montón de retos secuenciados desde el despegue hasta la toma que se van relevando al grito del más difícil todavía. Como las fichas de dominó que van cayendo en perfecta armonía para crear un espectáculo sensacional, los aviones van dibujando en el aire una coreografía aeronáutica sacada del baúl de las ilusiones. De principio a fin. Un baile trenzado en contra de la gravedad con la ayuda de hilos invisibles que te unen a los demás. Algo mágico. Algo para compartir.
Sin duda algo tendrán que ver los veintitantos años que tenía el ÁGUILA 06 que contestaba la secuencia. Estoy convencido de que gran parte del peso emocional proviene del recuerdo del magnífico equipo que formábamos y, sobretodo, de la imagen imborrable del compañero que tiempo atrás hizo su último despegue y nunca pudo aterrizar.
Hace poco tuve la oportunidad de volverlos a ver. No se por qué extraña razón algo en mi interior mantenía la esperanza de abrir la puerta y retroceder veinte años atrás. Mientras me acercaba, buscaba angustiado argumentos imposibles para convencer a la pesada burocracia de la administración de mi nueva situación. Evidentemente el elixir de la juventud no funcionó y las caras que me encontré fueron totalmente nuevas. Sin embargo me vi reflejado en cada uno de los pilotos. Enfundado en el mono azul, volví a la formación en flecha, al cambio a póker y a la rotura en tres tiempos. En el fondo, volví a ser uno de ellos….Y os prometo que me entusiasmó.
¿Queréis adrenalina?, la tengo en estado puro guardada en mi memoria. Se llamaban toneles simultáneos. Una entrada perpendicular a la referencia con la formación en flecha abierta que enlazaba cerrando con un looping en ala. Fuerte, muy fuerte. Las voces previas del líder ya anticipaban la emoción de la maniobra:
— Abriendo….
— Liberando palanca…
— Cascos en el horizonte…
— Atentos, toneles…
— Toneles…. ¡YA!

http://www.flickr.com/photos/airjordi/2898056265/
Durante el segundo escaso que duraba el tonel, prometo haber visto pasar toda una vida reflejada en el HUD virtual de mi cabina. Eso cuando me sentía especialmente aguerrido y cerraba uno solo de mis ojos… Os confieso haber sentido algo difuminada la luz al final del túnel. Sospecho que serían los reflejos que provocaban los seis aviones restantes girando alrededor de sus ejes teóricamente paralelos. Cualquier variación que alejase la palanca de su posición neutra al iniciar el giro, provocaba un “barrido” alrededor de su posición que amenazaba la estabilidad de los demás. Algo así como el patoso que intenta girar en la pista de baile pisando a todo lo que se mueve a su alrededor. El hecho de centrar palanca y terminar el tonel te ayudaba a apagar esa luz que se intuía al final del túnel, recomponer la formación y atacar la siguiente maniobra. Ya os digo, fuerte, muy fuerte. La cordura hizo olvidar esa maniobra y soy consciente de que ahora se hacen cosas mucho más difíciles, pero aquello era algo especial, algo que marcaba el nivel en cada entrenamiento.
Confieso no ser objetivo a la hora de hablar de mis años patrulleros. Para mí, para nosotros, estoy seguro que fue algo especial. Una forma imborrable de iniciar una andadura profesional que nos aportó bocanadas de satisfacción cuando el destino, o la casualidad, o el criterio, o la falta de criterio, o simplemente una mezcla de todo nos asignaron la gratificante misión de la enseñanza. Fueron años en los que reconozco haberme ganado algún cachete femenino cuando trataba de mantener la formación intentando alinear cualquier referencia del coche que me intentaba adelantar en la autopista.
No sólo aprendimos a volar en formación, a amortiguar el descuido del compañero, a compensar la falta de potencia, a ser tremendamente disciplinados, a ser controladamente aguerridos, a competir en las reuniones para ver quién tardaba menos, a ver en el aire, a intuir en el aire, a imaginar en el aire,…Algún avispado ya habrá resumido mi frase anterior con algo muy simple y que todo piloto entiende: aprendimos a estar en el aire.
Pero a pesar de todo, la mejor lección que recibimos fue la de disfrutar tremendamente en cabina con la agradable sensación del trabajo bien hecho. El simple mecanismo de repliegue del tren servía para desconectarnos con el mundo de las dos dimensiones. Una vez en el aire, el horizonte y las nubes, los árboles y el mar, giraban formando un cóctel mágico alrededor de la referencia fija de tu líder que te hacían sentir absolutamente ajeno a la tierra. Cada exhibición terminaba con un entrañable apretón de manos que, en el fondo, era mucho más que un simple saludo entre compañeros. Era la parte externa de una satisfacción interior desorbitada. Con una sonrisa de oreja a oreja le decías a tu compañero, a tu líder, a tu punto, que habían estado, sencillamente, impresionantes.
Francamente, el sentimiento que me invade al recordar esos años, es el de una profunda y sincera gratitud. Gratitud permanente a los que empezaron, porque ellos pusieron en marcha un sueño imposible. Reconocimiento inmenso a los que les siguieron y consiguieron hacer fácil lo difícil, a los que emparejaron ilusión con experiencia y nos permitieron colarnos en su sueño. Gratitud a los que siguen pintando de colores nuestro cielo y nuestro sueño.
Y sobretodo, mi admiración, mi orgullo y mi respeto cada vez que les imagino en mi sueño y les veo en nuestro cielo tirando para looping…
Chur







Apreciado Chur:
Si vuelas igual que escribes, debes ser un auténtico maestro en el aire.
Mi más sincera enhorabuena por un relato tan mágico. Si cierro los ojos, te veo, junto con el resto de Águilas, describiendo figuras perfectas en un aire del que ya formais parte.
Un abrazo.
Sin palabras. Me has dejado sin palabras.
Reconozco que tengo un especial cariño por la Patrulla Aguila (en una de las paredes de mi despacho cuelga una de mis fotos de la Patrulla dedicada por todos los componentes de la temporada 2009), y relatos como este son los que te acercan a la parte más humana, y por ello más desconocida para los aficionados, de estos profesionales del aire.
Un saludo y felicidades por un magnífico relato.
Chur, la verdad es que la sensibilidad con la que describes tus emociones le pone a uno los pelos de punta.
Tengo un libro titulado “Red Arrows: a year in the life”. Me gustaría poder leer algún día uno de la Patrulla Águila, mi Patrulla al fín y al cabo como español que soy, por las exhibiciones que he disfrutado sobre mi Sardinero, por aquel maravilloso briefing de cabina que me dio uno de sus pilotos cuando me vio remolonear alrededor de su avión con la facies de “aerotranstornado en fase terminal”…
En fín, experiencias no faltan, fotos para ilustrarlo tampoco y de excelentes plumas, a lo que se ve, andamos sobrados…
¡Ah! por cierto, y la decoración de nuestros aviones posiblemente sea la mejor de cuantas patrullas acrobáticas surcan el cielo.
Chur y demás “Águilas nostálgicas”, por favor, animaros, hacednos ese Honor.
Un abrazo
Un relato excelente Chur. Vaya dotes literarias!
Aprovechando que nadie nos oye,…si quitamos de la lista a nuestras Águilas,….¿qué otra patrulla te ha impresionado más y por qué razón?.
Saludos a todos
Chur, simplemente, chapeau.
Un abrazo
Fantástico, tus relatos siempre tienen un toque que emociona…
Muchas gracias!!
Excelente relato Chur.
Como actual miembro de la Patrulla Águila y además en tu posición, Águila-6, tengo que reconocer que has transmitido fielmente las sensaciones que sentimos los que pertenecemos a la Patrulla y tenemos el honor de volar en ella.
Enhorabuena y te animo a que mantengas siempre vivos esos recuerdos y sensaciones únicas a los mandos de tu C-101 como Águila-6.
El domingo con el desfile terminamos la temporada 2009 y el año que viene la Patrulla cumple su 25 aniversario. Ahora que tendré algo más de tiempo para dedicar a los lectores de este Blog, me comprometo a escribir un artículo sobre la vida en la Patrulla estos tres últimos años como Águila-6.
Un abrazo a Chur y a todos los que han disfrutado con su relato.
Momo.
Gracias Momo por comprometerte en escribir ese artículo, y gracias a ambos por habernos deleitado con vuestras exhibiciones.
Quizás es demasiado pronto, quizás no es tema de esta entrada o quizás no podáis dar vuestra opinión al respecto, pero ya hace un tiempo que se habla del posible sustituto del C-101 y se mencionan empresas como Beechcraft, Embraer, Pilatus… que ofrecen buenos productos a hélice que además sirven como buenos aviones COIN. De llevarse el gato al agua una de estas empresas con uno de sus productos a hélice y dada la antigüedad del Aviojet/Mirlo, ¿cómo creéis que acabaría la Patrulla Águila? en un avión de hélice, en un caza (dudoso dado su coste y el limitado número de ellos), se compraría un aparato especial para la misma (¿mako?), otra opción diferente.
UN abrazo
Hola chicos. Fantástico relato. Se nota el compañerismo y la satisfacción que rodea a todos los que habéis estado en la Patrulla. Y, sobre todo, el orgullo de pertenecer o haber pertenecido a algo que os ha permitido enseñar a vuestro, nuestro, Ejército del Aire aquí y, por ende, a España cuando vais más allá de nuestras fronteras.
Este año, por primera vez en 15 años, no he podido ver a la Patrulla en directo y noto que me falta algo…
Saludos
PD: Por cierto, no sé si a alguien más le ha pasado, pero desde el fin de semana y hasta hoy me ha sido imposible comentar en ninguna de las entradas. Será porque no soy “manzanito”??
Saludos de nuevo
Hola Luis71, no pasa nada por no ser “manzanito”, lo que pasa es que el filtro antispam ha bloqueado todos tus intentos de comentarios, hasta que nos hemos dado cuenta y los hemos aceptado como “no spam”. Pasa con relativa frecuencia, no os desesperéis si los comentarios no salen al instante.
Saludos de un “manzanito”
¿Que ya están pensando en un sustituto del 101? ¡¡NOOOOO!! Pero si está al pie del cañón desde… toda la vida, por lo menos la mía
El “culopollo” no es el mejor avión del mundo, pero es nuestro y hace que no haya en todo el mercado mundial ningún avión que mejor pueda equipar a nuestra Patrulla Aguila, contribuyendo como ninguno a decir NUESTRA con mayúsculas de colores y con el tipo de letra más bonito imaginable. Al no ser un avión de última generación, ¿qué mejor demostrador de las habilidades de nuestros pilotos podemos encontrar? Porque se trata de eso, de demostrar la pericia, profesionalidad y buen hacer de sus componentes y conociendo las limitaciones del C-101, cuando los ves “actuar” lo que te deja alucinando no es el avión, sino el buen hacer de quienes los pilotan.
Vamos que ni los F-22, Eurofighters o Su-35 iban a hacernos sentir lo mismo.
¡¡Retrofit YA!!
Sólo los vi una vez en la vida, este verano mientras tomaba el sol en la playa de San Lorenzo, y es algo para no olvidar. Gracias por hacernos disfrutar!.
Lo del sustituto del culopollo es interesante. La verdad que no quisiera ver a la Patrulla Aguila en un avión a hélico, por muy turbohélice que fuera, y me imagino que las opciones a reacción no serán muchas…
Un abrazo a todos
Lo mismo digo Chur excelente relato, un festival aéreo sin la Patrulla es cómo un jardín sin flores. Aún recuerdo la primera vez que os ví en la tele, Talavera la Real el día de la Fuerzas Armadas a principio de los 90. Los aviones no tenían ni los colores actuales y quedé muy embobado con el culopollo. Vaya si ha cambiado la Tabla. ¿No estarías tú entre ellos?
Si se saca un libro sobre la Patrulla no estaría mal para complementarlo con el “librillo” de éste año donde vienen bastantes fotos sobre sus componentes, historia, tablas…imprescindible para cualquier coleccionista.
Abrazos.
Hola a todos.
Lo primero, Chur (se me hace raro eso de Chur…pero en fin….) enhorabuena por la entrada…sencillamente sensacional…hasta a mí se me han puesto los pelos como escarpias…
Momo, eres un crack…que sepas que el parche que me diste en el grandioso día previo al desfile del 12 de octubre y salvo que te haga falta por motivos disciplinarios de algún jefe, lo guardaré en lugar privilegiado…como sólo él está acostumbrado…
Gracias a todos los compañeros que se asoman al blog para dejar constancia de los peazos cracks que sois….¡QUÉ GRANDES!!!!!!!!!!!
Un saludo a todos desde tierras mañas…
Little.
PD: Tama está al tanto del asunto, pero creo que a alguien le ha debido sentar mal nuestra vuelta…..¡hackers de mierdaaaaaa!!!!!!!!!
Hola chicos. Tama no os vayáis a mosquear y me “baneéis” o como se diga, que era coña. Como intentaba deciros en algun comentario que no salía ,si estoy pensando en no vender el iphone que me regala vomistar por haberme pasado con ellos y quedármelo par poder veros a toda pantalla, je, je.
LIttle, dilo alto y claro “unos mierdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaasss!!! y en cuanto sepáis su dirección de mail o IP les montamos un ataque DoS de esos….
Y por cierto, una Patrulla Águila sin ese silbido característico, ya no sería la misma. Aunque habría que aguantarse!!
Saludos de un antiguo spam
¿Qué tendrán en común nuestros amigos con Antoine de Saint-Exupéry?, que son pilotos ( y muy buenos)… , que escriben que te mueres ( y a este texto de Chur me remito)… , no sé, no sé… lo que si tengo claro es que VST es un cita ineludible para cualquier aficionado o profesional de la aviación y creo que para casi cualquier persona con algo de interés por la literatura y la aventura. Gracias a todos y en especial a tí, Chur, por este maravilloso relato.
P.D. Joer, se me olvidó mencionar que tambien atrae a las moscas cibérneticas tocapelotas y espero aquello de “por golosas murieron, presas de patas en él …” (con permiso de don Félix por la cita, pero es que estaba a “huevo”).
¿y a quién puede haberle sentado mal nuestra vuelta? Ideas no me faltan, pero hay que joderse. A quien no le guste esto ni nosotros, pues que no lo lea y en paz, pero joder al personal así.
En fin…
Preciosa entrada de Chur, para no variar. Una alegria poder leer a miembros que “crearon” la patrulla y a miembros con los que actualmente me deleito en las exhibiciones. Mi última en directo fue la de Cádiz, cerquita de mi tiera, Sevilla. Que maravilla, como siempre, sonrisa de oreja a oreja y hasta las lágrimas saltadas. Seguid asi, conseguir aliviar nuestra enfermedad aeronaútica y a la vez deleitarnos por lo que es capaz el ser humano.
Sobre el sustituto, simplemente, no lo hay. El culopollo es insustituible, ni turbohelice, ni reactor ni leche en vinagre. El único que me hubiera convencido fue el proyecto de EADS con un EJ200 una pena que solo se quedara en solo un proyecto, para mi la idea era preciosa y muy similar al culopollo.
Yo ya añoro, ese olor a queroseno cuando sientes los motores a 50 metros de ti, mientras tus idolos te saludan rodando hacia pista. Y l15 min despues, se mezclan con el olor a gas-oil quemado. Os echo de menos ÁGUILAS!
Seguid asi y vigilad las seis de vuestros alumnos!
En San Javier, en alguna patrona, tímidamente un t-6 Sison hacía una pequeña exhibición sobre la twr (tengo una super 8 grabada), hasta que empezaron a llegar los c-101 poquito a poco de 1 e 1 de 2 en 2, con sus problemas de nuevos que gracias a nuestros pilotos, por valientes y a nuestros mecánicos que son los mejores les fueron limando los fallos que traían, hasta ese año en el que se decidió empezar el curso de la escuela básica con el c-101 aunque habían pocos aviones. El nacimiento de la Patrulla fue poquito a poco como con timidez, fue asomando el pollo hasta que se le vio el culo, con ese aspecto no podía ser más que culopollo. Yo desde mi palomar veía cada día salir los mirlos y sin saber exactamente que estaba pasando lo intuía, fueron perdiendo la timidez hasta que esa tarde del 4 de junio del 85, la formación Aguila con 5 (cinco) aviones me pidió permiso para rodar, yo no me podía imaginar que esa formación de 5 aviones era el nacimiento de la Patrulla Aguila. Al mando estaba el cpt, Carrizosa (más serio que un ajo, ¿de donde era el puñetero?), también iba el Cpt. Villanueva, el del bigote, vecino mio (¿seguirá el club de futbol que fundo y entrenaba en Lo Pagan ? lo mismo salió de ahí el Granero, y otros 3 más que serian Ferrer, Uribarri, Lorenzo y Marquez. Yo ponía la frecuencia táctica en el multicanal , así a la vez que los veía escuchaba las comunicaciones entre ellos (tirando para looping, !ya!) y asi sucesivamente, no podia dejar de mirarlos, primero porque tenía que cuidar de ellos, y segundo porque sin querer estaba volando con ellos y con mi imaginación.. Fueron renovando los pilotos y algunos aviones que de vez en cuando llegaban nuevos para ampliar la flota, pero yo seguía allí, soñando, viviendo, disfrutando la aviación desde mi palomar, entre otros muchos llegaron cpt. Polo (delante mía tengo la foto que le hiciste a mi niño en tu jardín, con el casco grís con unos ángulos en el frontal), Quintanilla que fue instructor del Principe (después se fue a Iberia), Bordallo, Lombarte, Albalat, Maldonado (amigo de Lillo), Salto (con su deportivo blanco, que buena gente), Mora (con su programa de vuelo en Basi), tte. Guillén, que artista, le tocaba lo peor, de perro, pero era el mejor mejorando al resto y como persona no te digo. Se me gastaron las pilas y me refugie en mi tierra con la añoranza de la aviación, así que cuando pasa un avo cruzando el cielo se me vá la vista, queriéndolo controlar o volar con el, pero mi compañera me dá una colleja y despierto de ese breve sueño. He estado 30 años volando sin volar, con la ilusión de que algún día pudiera hacerlo realidad con esos aviones y esa patrulla que vi nacer y de alguna manera colaboré y cuidé con mimo, porque a mi también me come el gusanillo de la aviación. Otro día os mandaré una poesía que habla del pequeño aerofaro y el gran vor, no es mio, es de un compañero. Aire.
¡Qué bonito Antonio! ¡Qué bonito!