La peligrosidad intrínseca en el mundo de la Aviación en referencia a alejarse por medios no naturales de planeta Tierra, se vuelve afilada cuando el vuelo se efectúa en aeronaves que son muy potentes, nerviosas y tan veloces, que el tiempo de proceso de la información abordo satura al piloto. Pero además, el tipo de misión que se desarrolla puede complicar aún más la actividad, sumergiéndola en un riesgo continuo.
Iba a hablar de cazas, disparos de misil, bombas sin armar, reabastecimientos en vuelo… Pero no, no es de eso. Es de una labor más verde, más entrañable, más cercana (¿más humana?, ¡pero si no hay nada más humano que el combate!); la que ejercitan aquellos que vuelan un avión que a priori parece sacado de la estantería de una juguetería, con colores vivos a lo Richthofen, con forma de barco por abajo y de avión por arriba. Hablo de los “botijos”
He coincidido en unas vacaciones con algunos pilotos de ese avión tan esperpéntico como útil. La amabilidad de los mismos en el tedio que produce estar de orto a ocaso en guardia por si llaman, se reconoce en el hecho de que explicar el funcionamiento del aerodino repetidas veces a todo el que pase por allí, parece que no cuesta trabajo. El diseño no se puede considerar como un portento de la aeronáutica: planos muy gordos, gordísimos, motores por la parte de arriba (extradós) de los mismos para alejarlos de agua en los amerizajes, portezuela (seguro que en el argot marino tiene un nombre más sofisticado) en el morro para apostar a un vigía en sus movimientos acuáticos, etc. Pero el mecanismo de la recogida y vaciado de agua; ¿cuál es el mecanismo? Un par de pequeñas portezuelas de no más e 20 centímetros en la panza del avión, son suficientes para arrojar de forma violenta el agua de cualquier charca (salada o dulce) en sendos depósitos con un total de 5500 litros, cuando el avión vuela en contacto con el agua (no se puede decir que navegue porque va una “castaña” importante). Para la suelta, dos puertas más grandes.
Aún así, lo más interesante no es el hecho de tener que sacar el agua de cualquier sitio-pantano, aún cuando las condiciones de caudal del mismo no aconsejen la maniobra, ni el apartar a todo el tráfico amateur amante del medio acuático (veleros, lanchas, hidropedales…), ni la descarga de las cinco toneladas de agua que hacen cambiar el ángulo de ataque del avión justo en el momento más crítico: cerca del suelo, cerca del fuego y sus corrientes ascendentes, controlando las otras aeronaves que están en los alrededores (helicópteros, y aviones de menos calado). Lo más interesante es el procedimiento de lanzamiento del elemento extintor justo donde se requiere, donde es preciso para que no avance el fuego, donde salva vidas de operarios terrestres arrinconados por el fuego. Este procedimiento que no necesita de radio-altímetros que midan la distancia al suelo, ni pantallas de cristal líquido que avise en todo momento del punto de impacto del agua, pero que se refugia en la experiencia de los que lo han entrenado una y otra vez; este procedimiento es el denominado: “Ojo del Buen Cubero”, ¡y funciona oye!.
Buena caza (y si vais por los pantanos, ojo por si hay botijos en danza)
Negro









¡Cómo te echábamos de menos Negro!
Está bien el nombre de botijo, le viene que ni pintado.
Un saludo
…y no olvidemos lo dificil que debe ser manejar semejante “cacharro” con 5000 litros de agua dando bandazos de un lado a otro en su panza….
son la caña estos pilotos…
Hace poco acabe un libro sobre los F105 en Vietnam, “When Thunder Rolled” de Ed Rasimus. En una de las misiones, sobre Laos creo recordar, contacta con un FAC que en ese momento esta en tierra, en medio de la jungla, repostando su pequeno avion con una bomba de mano, para despegar a continuacion, conducir a los F105s hasta un campamento enemigo, sobrevolarlos bajo y lento para marcarlos mientras los dos mil tios en el suelo le disparan y tiran todo lo que tiene, y despues vuelve a su pista improvisada y secreta, un boquete medio de la jungla y repetir lo mismo al dia siguiente. Y al otro, y al otro.
Ed Rasimus, piloto de F105, queda impresionado con el FAC y llega a la conclusion de que ser piloto de caza tiene poco que ver con la montura que uno vuela, eso es coyuntural, quiza vuelas un caza hoy pero manana ya no. Ser piloto de caza es un estado mental, de agresividad, valor, sacrificio por la mision, etc… hasta el punto que afirma que “hay pilotos de caza y hay pilotos que vuelan cazas”.
Para el, el piloto de FAC con el que contacto aquel dia era un piloto de caza de los grandes, a pesar del aerodino encanijado que se calzaba.
Todo este rollo viene a cuento de que? Refleja mi admiracion por los pilotos de botijo por la mision que desempenan, o es que volar a baja cota en una orografia complicada, normalmente en verano, con altisimas temperaturas que implican turbulencia, y si hay un gran fuego desmadrado es probablemente por fuertes vientos, que en medio de valles y montanas se vuelven criminales, meterte de cabeza en un muro de humo y soltar tu carga con precision, y repetir durante horas la operacion, no es una mision de combate?
Un saludo
Ya te digo que tiene que ser complicado eso de meterse en medio de un incendio o recoger agua en un pantano encajonado y salir rozando las copas de los árboles o la cresta de una loma.
http://www.youtube.com/watch?v=Re9fPUsUuz4
Hay que tenerlos bien puestos.
Un saludo para los del 43
Ya te digo que hacen falta grandes dosis de testiculaje para hacer lo que hacen estos señores/as. Quien los haya visto actuar puede dar fe, y yo he tenido la “suerte” de verlos.
Nuestro ánimo y admiración hacia ellos.
unos – los de combate- lanzan su carga para destruir, y otros -los botijos y compañia- la lanzan para salvar vida, vida de arboles, animales y por extensión, de personas, ya sean habitantes de la zona o de las brigadas en tierra. Yo soy -probablemente- uno de los que les deba la vida a la tripulación de uno de esos botijos. En los incendios que asolaron Catalunya en el 95, estuve dos dias seguidos metido en el ajo, y en una ocasion, en una zona de bosque muy frondoso con bastante pendiente, mientras empalmabamos las mangas y las bajabamos ladera abajo, el viento cambió 180º de dirección, y nos encontramos corriendo cuenta arriba, con el fuego corriendo por las copas de los pinos más rapido que nosotros. No se quien le dijo al piloto donde lanzar, o fue casualidad y pura suerte, pero cuando empezaba a pensar que de alli no saliamos escuché el rugido de unos motores que nos venia por detras, y acto seguido nos cayo un muro de agua encima que nos tiró al suelo a pesar de tener que atravesar las copas de los pinos, y que a la vez nos abrió la brecha necesaria para poder alcanzar el camino hasta el camión. Nunca supe quien fue, pero siempre le he estado y estaré agradecido, vaya desde aqui mi publico agradecimiento, seas quien seas y estes donde estés.
Aunque ahora no trabajo en “el campo” hace años si que tenía que ir a incendios forestales para encargarme de la dirección de los medios aéreos y terrestres y pude vivir de primera mano la actuación del personal de Grupo 43, de los pilotos de los helicópteros de Bomberos de Asturias…
Esa gente es de otra pasta, como los bomberos, se meten en lugares de los que el resto de los mortales sale corriendo…
Mi respeto y mi agradecimiento a todos los que trabajan muy duro arriesgando sus vidas muchas veces para extinguir los incendios forestales que asolan año tras añon nuestro país.
Juan Pedro
Como dice nuestro querido maclittle, nadie dijo que fuera fácil, y en esto de la aviación, se cumple aun mas esta dicha. Tanto el vuelo con un A-380 con mas de 500 personas a bordo, un vuelo en un sistema de armas avanzado como el Eurofighter, un vuelo a bajísima cota de fumigación, o un vuelo tal como nos hace referencia negro. Todo tiene sus complicaciones, y todo se puede conseguir gracias a estos grandes pilotos(a los que envidio) y a unas máquinas PERFECTAS. No solo estan las manos del piloto si no también la maquina, y esque no cualquier avion de las características de los botijos, te permitiria realizar su mision y aguantar tantos años enm primera linea, con un escenario que desgasta tanto al avion como es el salitre de la mar, y los bosques en llamas. Es digno de mención.
A los Canadair los he podido ver en acción, y en la factoria y es Impresionante. Menudo “bicho”.
P.D: Vaya fotos bonitas las del álbum en mallorca
Saludos y gracias
djtopgun;
Las fotos están sacadas desde Pollensa, en verano, aprovechando unas condiciones meteorológicas “especiales” y con una pequeña ayuda de post-proceso HDR (High Dynamic Range)
Saludos y gracias.
Son tremendos esos aparatos. Igual que cada vez que veo aterrizar los F-18 en Torrejón me quedo embobado viéndolos, y maravillándome de como giran, se aproximan… y a toda velocidad, cuando veo la aproximación de unos de los botijos, leeeeeento, pausados, y seguros, me parecen unos pájaros preciosos. Un aplauso para ellos
Y os recuerdo que, por desgracia, mas de uno y mas de dos han dado su vida para que personas, animales y la Naturaleza puedan seguir viviendo.
Negro, como siempre para quitarse el sombrero.
Espero que ahora que la cosa esta calmadita después de un infernal verano lleno de incendios, éstos miembros contraincendios tegan un merecido decanso; creo que han estado destacados hasta en Grecia y destacar sobre todo la excelente actuación que han tenido -por apreciar su trabajo en persona- en tierras gaditanas, muy cerquita de mi casa y no precisamemente en el Festival Aéreo. Qué mákinas!!.
Little, la primera vez que veo a un piloto militar tan mosqueado -ni me ha hecho falta ver tu cara- jajjaajajajajaajjajaajajja.
Enhorabuena Maclittle por seguir con VST viva y coleando como nunca, extensivas a todo el equipo y visitantes.
Me ha alegrado especialmente esta entrada, y hago votos para que no sea la última -que no lo será, ¿verdad?- en introducir variaciones al tema. Vista, suerte, y toros, pues los hay de distintos colores.
En la línea de Tulkas, o al menos, un poco en la misma, me permito discretamente recordar que hay diversas gentes, en general anónimas que también parecen participar del espíritu cazador, en su sentido literal y aeronáutico, no siempre al mando de reactores, pero si de “cazas”, a su aire, y cazan…… al menos según lo entiende el frecuentemente admirado y laureado Perez Reverte….
un par de enlaces, y hago votos para que algún dia aparezcan tambien por aquí algunas historias de primera mano.
(disclaimer, lenguaje a lo APR, sin diliuir)
http://www.foropolicia.es/foros/viewtopic.php?f=29&t=8595&view=next
http://www.icorso.com/hemeroteca/JAVIER%20COLLADO.pdf
Saludos a todos, en especial, a los cazadores,
J.
Ni que decir hay, que són un grupo increhíble por el cual me inclino, no solo por su pericia, puesto que el pilotar una nave con tantos factores externos a los que torear tiene que ser muy complejo….
Por otra parte, destacaria del grupo 43, su sentido del humor que quedó patente en el divertidiiiiisimo video que hicieron con la canción “pretty fly” de Offspring. Una joyita que vetaron los de youtube por contener el emblema de la ” twenty century fox” en él. Joyita que afortunadamente salvé para quien quiera gozar de ella.
Los gallegos los conocemos bien y los hemos visto hacer cosas inverosímiles para cuidar nuestros montes de esos maniacos hijos de ….. de los incendiarios.
Larga vida a los botijos
Larga vida. En Mallorca también los conocemos bien.
Buenos aviones; sin embargo recomiendo no estar cerca de ellos cuando realizan sus descargas. Si tiran bajo llegan a romper ramas enteras de los sufridos pinos. Lástima que no tengamos más.
Atte
Tacan, tal y como dije en mi anterior post, suerte que yo estaba MUY cerca, concretamente justo debajo, o si no no se si hubiera salido de aquella ratonera…
doy fe de lo de las ramas, y de que es como si te tiraran un camion de guijarros si te pilla bien, pero si hay que escoger entre el fuego y la descarga de agua…
Juas, no espera una entrada como esta en este blog. Gracias por el detalle, camaradas.
Hola Hidros.
Aunque nos pueda el espíritu cazador, somos Aviadores, y como tales valoramos y disfrutamos con todo el espectro de la profesión. Nuestro problema es que nos tocaron una fibra sensible en la Academia, un nervio que nos obliga a poner el avión boca abajo en todos los vuelos, lo cual no es muy recomendable cuando se vuela determinado tipo de criaturas…
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Tama