Hace días que tenía en mente sacar de la sombra del comentario y darle la categoría de “post” las palabras de uno de vosotros a mi entrada de “Cosas del destino”….No hace falta más expliaciones…sólo disfrutar del minuto de lectura que “alguien” nos dejó….

Mil gracias por mantener vivo este blog.

Little.

Entrada “Cosas del destino”

Maravilloso relato.

Viaja uno por internet durante unos momentos de “solaz y esparcimiento” y… quiere recordar momentos vividos intensamente.

Recuerdos de juventud, ansias, proyectos mil… y de una ilusión infantil cumpilda con creces y convertida en la más apasionante de las vocaciones. Vocación que uno sigue alimentando con su trabajo, ahora más tranquilo, y…con visitas a páginas como ésta que le suben la adrenalina al nivel de antaño y le hacen evadirse del “sota, caballo y rey” en el que se ha convertido su quehacer diario.
Sensaciones que vuelven al cerrar los ojos y que nos mantienen vivos a los que hemos tenido el privilegio de seguir hasta el final ese difícil camino de ilusión-pasión-vocación-preparación-consecución.

Viaja uno por internet y… lee ,con alguna displicencia inicial, relatos de los que se cree ajeno pero que acaban produciéndole emociones que no confesaría.

Porque has de saber, amigo Little, que algunos te precedimos mirando rayas en el cielo y también quisimos ser de los que manejaran el pincel. Has de saber que,como a tí, también alguno de aquellos extraterrestres se fijó en mi cuello dolorido de tanto mirar para arriba y entre cariñoso y condescendiente me preguntó: “¿ qué, te gustan… eh?. Has de saber que a mí también se me acelero mi corazón de niño cuando me dijo ” puedes conseguirlo “, cuando yo no sabía ni cómo ni por dónde. Has de saber que (aunque tampoco recuerdo ni su cara ni su nombre) esas palabras me animaron en los malos ratos y tampoco las he olvidado nunca.Has de saber que… me recordaste a mí y mis sueños cuando era sólo un niño.

Y yo ahora sé, despues de tu maravilloso relato,… que en la entrada sur del edificio del Ala 12, en la placa-homenaje a los Pilotos de Phantom que sujeta un gancho de frenada del F4-C, el nombre de aquel niño de aquella luminosa mañana de exhibición en Getafe y el mío estan grabados juntos…

Sí, el que estaba detrás de la valla amarilla, al pié de tu avion preferido, en aquel año 1.987…¿88?…era yo.

Me alegro de volver a saludarte chaval.

Conseguiste pintar rayas en el cielo.

Ahora te toca a tí, extraterrestre, acercarte a los niños que miran para arriba y decirles, entre displicente y cariñoso… ¿qué, te mola…eh?… “TU TAMBIEN PUEDES CONSEGUIRLO…”

Bienvenido al club de los que despiertan ilusiones.

Un fuerte abrazo.

Alexf.

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