Reposaba pausado inmerso en el letargo que supone hacer la digestión en una tarde de domingo, cuando por casualidad en una de las tetanias del dedo índice sobre le mando a distancia de la televisión, pasando de manera automática por las decenas de canales cuyas programaciones aburren a una oveja, descubre un documental con imágenes en blanco y negro que le llama la atención: “la primera vuelta al mundo en avión”.

Por lo visto en los años posteriores a la 1ª Gran Guerra, en los EEUU sólo quedan unos 200 pilotos militares de enlace. El resto es licenciado porque en la mente de los dirigentes  de la época no existe la tercera dimensión. Este sobrante de pilotos junto con los aparatos se ocupa de hacer exhibiciones que hace que el gran público descubra el mundo de la aviación. Pero llega una propuesta que en general cualquier dignatario no puede rechazar: “ser los primeros en algo”. Y así la aviación militar americana propone a su presidente ser la primera en dar la vuelta al globo terrestre.

Por lo que escucha atentamente del televisor, 5 aviones biplanos y biplazas Douglas Cruiser (versión de un torpedero) especialmente diseñados para el periplo y una logística preparada concienzudamente, hicieron que tras 175 días, 28 países cruzados, 61 ciudades visitadas, 30 motores empleados y un ejército entero empleado en labores de abastecimiento desplegado por mar y tierra, arribaran 2 de ellos a Washington de donde partieron. Pasaron muchos años hasta que otra vez los americanos en B-50 dieran la vuelta al mundo sin escalas en apenas 94 horas; corría el año 1949.

37049v  Douglas World Cruiser  (DWC) on floats por A30yoyo.

http://www.flickr.com/photos/74784995@N00/2521669306/

Pero lo que más le llamó la atención es que en la carrera por ser los primeros en la proeza, estaban en vuelo a la vez ingleses, argentinos, portugueses?… que no lo consiguieron. ¿Dónde estaban ellos los patrios en 1924-25?; ¿qué hacían?.

El documental no decía ni “mu” de los aviadores españoles, pero claro las grandes gestas hispánicas (creo) empezaron con los Sevilla-Manila (Gallarza y compañía) y Palos de la Frontera-Buenosaires  (Franco y sus amigos) en el año 1926. Las vueltas al Globo con acento español se programaron en los años 1928 y 1929 (resultaron fracasadas e incluso en una de las ocasiones los tripulantes estuvieron 8 días a la deriva en un Dornier Wall), con lo que los roja y gualda iban un paso por detrás (a veces no es bueno mirarse mucho el ombligo, porque se pierde la perspectiva).

Y así, hoy tras ver el documental se ha puesto a recordar las gestas de los aviadores españoles lleno de admiración, pero tal vez un poquito menos que antes.

Buena Caza

Negro

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