Comparando los actuales concursos para la adquisición de cazas que están teniendo lugar en todo el planeta, podemos llegar a unas conclusiones realmente interesantes.

Comencemos por el concurso MMRCA, el Medium Multi-Role Combat Aircraft, que proporcionara a La India 126 aviones de última generación por el módico precio de 10.5 miles de millones de dólares. Los competidores son el Boeing F/A-18 E/F Super Hornet, el Dassault Rafale, el Eurofighter Typhoon, el Lockheed Martin F-16 IN Super Viper, el MiG 35 y el Saab Gripen NG. Aparte de las filias y fobias personales, que esto es como ser del Atlético de Madrid o del Barca, existen una serie de parámetros que pueden indicarnos por dónde van los tiros. Primero, está el precio a que es ofertado cada aparato. Si bien dicho precio es clasificado y se contrasta con otros inputs de difícil valoración como son contraprestaciones industriales y tecnológicas, los precios que se manejan, de acuerdo con el Center for Strategic & International Studies, son de 50 millones de dólares para el F-16, 120 para el Eurofighter y 70 para el Rafale. Según otras fuentes de menos precisión, como la Wikipedia; el Rafale ascendería a 67 millones, el Eurofighter a 83; el F-16, a 50; el Super Hornet, a 58; el Gripen NG, a 48; y el MiG 35, a 38. Evidentemente, el precio es un factor importante… pero no el único en un concurso de este calibre. La capacidad tecnológica juega un papel fundamental en dicha selección. En este campo, el Eurofighter y el Rafale parecen estar un paso por delante de sus competidores, si bien no habría que desdeñar las capacidades de un F-16 Bloque 60 o del Super Hornet, aunque en este caso habría que meter en la ecuación los sistemas asociados que los norteamericanos quisieran ofrecer sin ofender a su otro aliado en la zona, Pakistán, o lo que los indios estuvieran dispuestos a pagar por el paquete completo. Sin descartar que La India siempre ha sido usuaria de material de origen soviético, por lo que el MiG gozaría de un plus más allá de lo atractivo de su oferta y las capacidades aeronáuticas y tecnológicas que ofrece.

Aviones del inventario indio. El ganador del MMRCA sustituirá al primero, cuarto y quinto, empezando por la izquierda (Jaguar, MiG 23 y MiG 21)

Otra competición en marcha es la que está teniendo lugar en Brasil, con el programa F-X2, entre cuyos contendientes volvemos a encontrar al Eurofighter, al Rafale, al Super Hornet, , al Gripen NG y, en lugar del MiG, tenemos como representante ruso al Su 35, con la novedad en este caso de contar inicialmente con el F-35 Joint Strike Fighter. En este caso, el Sujhoi partía con cierta desventaja porque Brasil nunca ha utilizado material de origen soviético y porque el Su 35 es considerablemente más caro que el MiG. Siendo un pedazo de avión como es, el Su 35 tiene el hándicap que tienen todos los aparatos ex–soviéticos, que es su baja disponibilidad, su tecnología un tanto atrasada y las dificultades logísticas que ello conlleva. Y digo lo de partía porque parece ser que el concurso ha sido limitado a tres aparatos, cayéndose el Eurofighter, el Su 35 y el F-35. Según Defense Industry Daily , la Comisión Coordinadora del Programa de Aviones de Combate de la Fuerza Aérea ha finalizado la evaluación y en dicha expediente técnico, el ganador es el Saab Gripen, seguido del Super Hornet y en último lugar, el Rafale. Lo cierto es que estos dos países comparten una serie de características comunes, como son ser de gran tamaño, disponer de amplias regiones marítimas sobre las que ejercer su responsabilidad aérea y ser potencias en desarrollo que precisan disponer de avanzada tecnología aeronáutica para defender sus crecientes intereses. En el caso brasileño, la cosa parece cantada desde que al Ministro de Defensa brasileño se le “escapara” lo de que el ganador de la competición era el francés Rafale, cosa posteriormente desmentida por el propio Ministerio de Defensa así como por la embajada norteamericana. No sólo eso, sino que el propio Presidente Lula afirmo la implicación conjunta franco-brasileña, que se ha visto plasmada en otros contratos de defensa; parece ser que a no ser que los franceses empiecen a exigir demasiado dinero o poca transferencia tecnológica, el acuerdo está hecho. No obstante, en todos estos contratos de adquisición siempre hay mucho más oculto que a la vista, como en los icebergs.

Los tres restantes contendientes en liza

Pero analicemos lo que hemos podido comprobar: los contendientes hoy en día para cualquier contrato de adquisición de nuevos cazas son, básicamente, los mismos. En los años 60, el Gobierno norteamericano facilitaba la adquisición de un caza asequible que fue bautizado precisamente para dicho fin: Freedom Fighter, el F-5 en sus versiones A/B y E/F, que posteriormente fue sustituido por el F-16 en sus primeras versiones. Este caza, posteriormente, evolucionó y creció hasta ser no tan asequible. Los misiles que dotan a estos cazas son, por norma general, los mismos; esto es, el AIM-120 AMRAAM para BVR en sus diferentes versiones; y el AIM-9X para WVR, si bien este ultimo puede ser sustituido por otros modelos, como es el caso del  Phyton 5 israeli o el AIM-132 ASRAAM británico. Las tecnologías rompedoras, por denominarlas de alguna manera, son el radar AESA, que sólo ofrece de fábrica el SuperHornet (aunque tanto Eurofighter como Rafale y Sujhoi se están poniendo las pilas para dotar a sus aparatos con sus respectivas versiones, el CAESAR, el RB2 y el Irbis E), el JHMCS (que lleva el Super Hornet), la tobera vectorial (que ofrecen el Eurofighter y el Su 35, aunque ninguno de los dos la ha incluido en los aviones de producción aún) y, por supuesto, el stealth, que ninguno de los contendientes emplea en su totalidad. Todos ellos han aplicado determinadas medidas con el fin de disminuir sus firmas, tanto radáricas como infrarrojas, si bien al no haber estado incorporada desde el principio del diseño dichas tecnologías, dicha disminución no representa la inclusión de dichos aparatos en el reducido club de aviones stealth. Por lo que la tecnología stealth, cuando salga al mercado (si sale en su totalidad), se verá prontamente compensada por otros avances que la harán menos crítica de lo que sus defensores piensan. Por lo que al final, la agilidad, las más altas cifras en la relación empuje/peso, la disponibilidad de misiles de altas características y la adecuada fusión de información en cabina (bien a través de nuevos sistemas, bien a través de un adecuadamente entrenado cerebro) serán las que ofrezcan la ventaja decisiva. Y ahí, no es por nada, pero el Typhoon, con el binomio CAESAR/Meteor, tendrá mucho que decir. Cierto es que resulta más oneroso que otros aparatos pero cierto es que ofrecerá una capacidad de dominio del aire sólo superada por el infinitamente más caro F-22. Así pues, el Ejército del Aire dispondrá tan pronto como finalicen las entregas de C-16, de una fuerza aérea de calidad, capaz de medirse con las mejores sin desmerecer. ¡Como debe ser!

“No queda sino batirnos…”

HAZKEMUR.

Fuente: Defense Industry Daily

  • Share/Bookmark

Entradas relacionadas: