Entrada originalmente publicada el 17 de febrero de 2008.

Esto que véis es parte del diario de operaciones del “tristemente” desaparecido 123 Escuadrón del Ala 12 de Torrejón. El diario, si no hubiera sido por la labor encomiable y poco valorada de su último jefe, el Cte. Vara, estaría envejeciendo más de la cuenta en cualquier estantería de cualquier almacén de nuestra querida Unidad. Carlos hizo lo que deben hacer todos los líderes, y gracias a él, quellos que pertenecimos a la última época del glorioso escuadrón disfrutamos de una copia digital del mismo.

No creo que sea cuestión de publicar la totalidad del diario, primero por cuestiones de “seguridad” o “confidencialidad”, y segundo porque no creo que la mayoría de las tripulaciones que en él aparecen acepten dar publicidad a su estatus “militar”, si bien muchos de ellos estén hoy en día sirviendo en otras “alas” menos gloriosas. Aún así, colgaré de vez en cuando algunas páginas menos “secretas” del diario, y así dar un merecido homenaje a cuántos pertenecieron al 123 Escuadrón a lo largo de su historia.

Hoy os traigo tres imágenes de un RF-4C del escuadrón reabasteciendo en vuelo, junto a las notas del redactor, que no era otro que el más moderno o áquel que en cada época tuviera la buena iniciativa de no dejar morir el diario. Como muy bien indica el redactor en sus anotaciones, el reabastecimiento en vuelo con el RF-4C en la versión española requería de procedimientos especiales de coordinación entre el piloto y el backseater (WSO). La posición de la percha de reabastecimiento, no retráctil, no permitía realizar el enganche con la canasta del tanker sin perder de vista a éste.

Como todo áquel que haya reabastecido en vuelo sabe, la técnica se basa fundamentalmente en volar en “formación” con el avión cisterna, y no “perseguir” constantemente a la cesta que cuelga del mismo. Si no fuera así, el propio piloto podría provocar oscilaciones en cabeceo (PIO) muy peligrosas, que harían de la maniobra imposible de realizar. En el caso del RF-4C, la posición de la percha obligaba al Operador de Armas (WSO) a dirigir en cierta forma al piloto para realizar el enganche, mientras éste se preocupaba de volar en formación con el avión cisterna. Con la experiencia y horas de vuelo, el piloto podía evaluar desde el principio de la maniobra la posición relativa óptima que facilitara el enganche, pero siempre se requería de la ayuda del Operador de Armas. Por muchas horas de vuelo que tuviera el piloto, la operación entrañaba una dificultad extra que sólo el entrenamiento paliaba en cierta manera.

Espero traeros al blog más curiosidades del diario de operaciones del 123 Escuadrón. Y como decimos los Titanes….TITANES PHOREVER¡¡¡

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