ENTRADA INICIALMENTE PUBLICADA EL 12 DE JUNIO DE 2008
Existe la sensación de que la aviación de caza, el vuelo de combate en general, entraña riesgos intrínsecos que hacen de él una actividad peligrosa. Es obvio que algo de eso hay, y muestra de ello son los accidentes que se producen con regularidad casi matemática y en los que todos hemos perdido a amigos y compañeros, a los que nos esforzamos por tener siempre presentes en nuestro día a día y a los que debemos mucho de lo que ponemos en este Blog.
No puede ser más cierto el dicho aquél de que “al que no vuela no le pasa”, sobre todo cuando el entrenamiento diario de las unidades de caza tiene, como fin último, preparar a las tripulaciones para emplear sus sistemas en condiciones extremas, cuando el enemigo no sea simulado y lo que se ponga en riesgo sea la propia vida. Probablemente sean las estrictas normas de seguridad de vuelo que aplicamos y la excelencia de nuestro entrenamiento las que han hecho que los niveles de siniestralidad se mantengan bajo mínimos y, vistos en perspectiva, en los mismos márgenes que aquellos de las fuerzas aéreas de nuestro entorno.
Las preguntas que surgen son diversas. ¿Hasta dónde es necesario llegar para hacer del adiestramiento un reflejo del combate real?¿Hay que poner límites al adiestramiento o eso sólo iría en detrimento de la combatividad que todo piloto de caza debe tener?
Sólo cabe una respuesta: el entrenamiento diario, el adiestramiento no puede hacerse de cualquier manera ni debe, por mor de una mal entendida agresividad, poner en riesgos innecesarios a las tripulaciones y al material. Hay que aplicar el famoso dicho de “como te entrenes combatirás” dentro de un razonable nivel de riesgo, delimitado por unas normas de uso común. El día que entremos en combate, el sentido común y el deseo de supervivencia de un piloto bien entrenado dictarán los nuevos límites.
Bien, pues muchas de estas normas de entrenamiento se pueden leer en un documento llamado “FIGHTING EDGE”, de uso obligatorio en OTAN y que, prácticamente se ha hecho extensivo por el uso a las fuerzas aéreas de todo el mundo. No quiero ni puedo entrar aquí a describir todas las reglas que seguimos, por ejemplo, cuando volamos combate aire-aire, aunque en próximos artículos podremos ir desgranando algunas de ellas. Me limitaré en esta ocasión, por si existe la curiosidad y ya que se ha mencionado en varios escritos en este blog, a contar cómo nos repartimos el aire para no coincidir en el famoso punto gordo los malos y los buenos, o dicho más aeronáuticamente, RED y BLUE.
El artificio de entrenamiento que aporta seguridad a la hora de repartir el aire entre los cazas son los BLOQUES. Cuando se planea una misión, a cada bando enfrentado se le asigna un bloque de niveles de vuelo: por ejemplo BLUE – BLOQUE 0-4 y RED – BLOQUE 5-9. Esto significa, básicamente, que los cazas de BLUE deben moverse prioritariamente en los niveles de vuelo cuya unidad de millar está entre 0 y 4: de 10000 A 140000 pies, de 20000 a 24000 pies, de 30000 a 34000 pies, etc., mientras que los RED tienen asignadas las unidades de millar 5 a 9: 5000 a 9000 pies, 15000 a 19000 pies, etc. Si os fijais, esto deja un “colchón” entre bloques de 1000 pies: de 9 a 10 y de 14 a 15.
En un gráfico, quedaría algo parecido a esto. Obviamente, dependiendo de la altura de las montañas que veis debajo (el Ground Kill, del que hablaremos en otra ocasión), los bloques comenzarán más arriba o más abajo. Para esta imagen, el nivel del suelo se ha fijado en 10000 pies, con lo que cualquier caza que baje de esa altura estaría automáticamente derribado.

¿Significa esto que un caza no puede cambiar de nivel? Ni mucho menos. Como digo, es una regla general que recuerda al piloto que, mientras no llegue el “merge”, debe siempre estar en su bloque, reduciendo el riesgo de que algún despiste lleve a una colisión con un avión del otro bando cuya situación se desconoce.
Y entonces, ¿cómo puede llegarse al enganche visual si todo el mundo mantiene su bloque? Porque un bloque no es “duro”. Siempre que se tenga S.A. (SITUATIONAL AWARENESS) de dónde están los “bandits” y se claree visualmente el espacio aéreo se pueden cruzar bloques enemigos para cambiar el propio. De lo contrario, sería imposible realizar maniobras tan divertidas y efectivas como los “beam verticales” o ascensos para aumentar el alcance de las armas propias. Para llegar a un “merge” y combatir dentro del bloque enemigo hay que tener S.A., es decir, hay que saber o tener indicaciones fidedignas (¿sentido común?) de dónde están TODOS los cazas enemigos con los que te enfrentas. Y ahí empieza la parte “peligrosa” a la que no se puede renunciar, porque si no, nunca progresaríamos en nuestro adiestramiento.
Vamos a ver un ejemplo de S.A.
MISIÓN: 2 contra (vs) 2. ROEs (Rules of engagement): VID (identificación visual).
Mi líder tiene contacto RADAR y VISUAL con el líder enemigo, y yo (el PUNTO) tengo sólo contacto RADAR con el punto enemigo; le paso su posición a mi líder para que sepa lo que estoy viendo y dónde buscar a ese contacto del que él no sabe nada:
- “BLUE TWO, RADAR CONTACT, TWO MILES IN TRAIL, 1000 FEET HIGH”
Mi líder no ve a su punto y yo no veo a nadie, pero es necesario “subir” al bloque enemigo para entrar en un merge realista, en el que no empecemos cediendo ventaja. ¿Hay algún piloto que no sea de combate que hiciera esto estando en su sano juicio? Probablemente no, pero los riesgos están controlados por el adiestramiento porque:
1. Si no estoy seguro de lo que pasa, me quedo en mi bloque.
2. Mi líder no ve al PUNTO enemigo (va dos millas detrás), pero sabe dónde está y sabe dónde buscarle tras el cruce con el líder enemigo (porque se lo he dicho yo).
3. Yo (el punto) no veo a nadie, pero sé dónde están los dos bandits. Sé que mi líder marcará el cruce con su líder y en ese momento le veré y sé que, con mi contacto RADAR, será sólo cuestión de buscar dentro del TD BOX en mi HUD para ver al punto. Como véis, hay mucho SÉ QUE.. SÉ QUE… En este negocio te juegas algo más que una cerveza así que, o en un periodo razonable de tiempo de adiestramiento SABES QUE, o dedícate a otra cosa.

“Perich. gracias por bautizarme el avión… El C.15-18 del Ala 15 no lleva mi nombre desde que pasó por la MLU en CASA. Ya tengo uno para mí otra vez.”
Aún así hay que estar como un cencerro pero, al fin y al cabo, ¿quién si no subiría cada día atado a un cohete con un asiento explosivo en el trasero?.
Un abrazo.
Baby.







Perich, ¡eres la polla!
Tama
Creo Baby que la mayor parte de los que escriben y leen en este blog estamos como un cencero. La única diferencia es que algunos habéis podido llegar a demostrarlo y otros nos hemos quedado en el camino.
Vivan los que están como cencerros
Joer…lo que esta claro es que cualquiera no sirve para ser piloto de caza…aunque a alguno nos hubiese gustado… pero nos damos cuenta… que no serviriamos…
Es la primera vez que hago un comentairo aunque hace ya tiempo que leo este blog… ¡como para perdeselo si eres amante de la aviacion militar!, la verdad que estos relatos te ponen la adrenalina a flor de piel…y te imaginas aunque se minimamente como debe ser la cosa alli arriba…
Una cosa, como mas o menos intuyo y comentais, no es lo mismo unas maniobras que la realiada, vamos un combate real…es decir un entranamiento/adiestramiento/maniobras… parece estar mas preparado, mejor planificado, con mas medidas de seguridad, cosa que en caso real no seria asi, se programaria al maximo pero el desconocimiento seria mayor, en este caso, el real, me imagino que el cuerpo, solo por ese hecho, actuaria diferente, vamos con mas ansiedad, con reacciones tal vez mas rapidas e intuitivas,… ¿esto seria asi o la instruccion diaria podria conseguir que se actue igual que en unas maniobras y por lo tanto sin actuar visceralmente o mas intuitivamente?…por otro lado esto ultimo ¿puede ayudar en combate real?…me refiero a cierta improvisacion que daria el combate real, porque a veces he visto que precisamente hay pilotos que han sido derribados porque han actuado seguiendo el manual de manera muy estricta, me viene al caso alguno de la guerra del golfo por parte iraqui.
Aparte de los adiestramientos diarios… o como he visto que los llamais, darse unas manitas, ¿hay algun entrenamiento que se realice intentado ser real al maximo posible?, vamos como si fuese real menos en el derribo de los “malos”…. ¿tal vez los Red Flag?… ¿o estos son simplemente como los de aqui, pero con mas medios?, jejeje… y paro de hacer preguntas,…. que ahora que me he decidido entrar en los comentarios….¿me salen por las orejas?…ya caeran mas… ya…
Saludos.
P..D. Y gracias por tan magnifico blog…
¿Quién es más cencerro?, ¿el cencerro o el cencerro que sigue al cencerro?
Estamos todos como unos cencerros, y somos una panda freaks (aerotrastornadamente freaks…)
Muy buena la entrada.
Muy majo el dibujo, ¿de donde ha salido?.
Hola Roberto…los dibujos son de nuestro compañero (de armas) Perich…un crack…sobre todo, porque sabe plasmar en sus viñetas lo que nosotros queremos expresar en palabras…
Saludos a todos…
Little
Muchas preguntas y poco espacio (y tiempo, que mañana hay que currar).
Hay un piloto de caza dentro de muchas personas… Algunos, por mil vicisitudes y casualidades, hemos acabado volando un avión de combate; para otros, las piezas de dominó cayeron de otra forma y ahora son abogados, ingenieros, policías, estudiantes, mecánicos, panaderos… Es la actitud y, sobre todo, la pasión por la aeronáutica lo que nos hace estar a todos un poco “sonados”…
A Javi le diría que el objetivo del entrenamiento es que la diferencia entre lo real y lo simulado sea mínima. En las misiones de combate reales sólo hay un “nudo extra en el estómago”, pero los procesos son los mismos. A ver si convenzo a uno de mis mejores amigos para que os cuente lo que se siente cuando ves subir un misil desde el suelo que quizá lleve tu nombre…y lo que hizo en ese momento.
Y sí, ejercicios como el Flag, que tan bien describe Little (y lo que le queda), se acercan bastante a la realidad. Desde que entras en el polígono tienes a toda la caza enemiga encima, por no hablar de los sistemas tierra-aire que están continuamente iluminando tu alertador y haciéndote maniobrar a 300 pies del suelo mientras intentas mantener la formación y cumplir con tu TOT (time on target).
Y lo último: siempre hay que trabajar la improvisación, pero desde el briefing de la misión: improvisar es volar hoy una táctica de forma diferente, sorprender o sacar el máximo provecho sin que el oponente espere nuestra reacción. En vuelo hay un plan A, un plan B y un plan C, pero deben ser conocidos por todos, porque es importante ser predecible para tu formación…
Hasta la próxima.
Baby.
Ostras Baby, cuando has dicho esto me he acordado de un relato que leí en una revista aeronáutica en el que se contaba el primer (si no recuerdo mal) lanzamiento de un agm-88-harm por un f-18 spanish (¿Sobre Bosnia? no lo recuerdo bien). No sé si será el mismo amigo tuyo, pero…
Un abrazo
Muy interesante la entrada. Me gustaría ( a todos nos gustaría
) que profundizarais un poco en las acciones prohibidas en un combate simulado. Por ejemplo, no sé donde leí que en un combae cerrado no se podía hacer uso del cañón con angulos de aspecto superiores a X grados, para evitar colisiones en vuelo.
Gracias a todos (que ya sois muchos) por el blog. Un Saludo.
Para Manodehielo (y para los demás también, por supuesto):seguramente la habrás leído, te recuerdo esta entrada http://www.maclittle.es/2009/03/28/colaboracion-han-pasado-ya-diez-anos-iipor-momo/ donde se relata como subía un SAM hacia un F-18 del destacamento Ícaro en los Balcanes, y lo qué hizo para esquivarlo.
Un saludo y buena caza
[...] coordinado, para adiestrarse sin correr riesgos innecesarios, aplicando todo eso que dicen los manuales que es necesario respetar cuando se combate en el [...]