Entrada inicialmente publicada el 19 de diciembre de 2009

Pero sigo sin una explicación clara a lo que me intrigó en el post ¿hay que temer a los campos electromagnéticos? especialmente el tema de que esté prohibido volar más cerca de dos millas del AWACS para evitar radiaciones.

A los que si tememos es a los “pequeños” radares militares ubicados en los aviones que pueden ser peligrosos especialmente para el personal de tierra. Estas unidades tienen potencias promedio relativamente altas (kW) y antenas de área pequeña, haciendo posible que tengan densidades de energía hasta de 10 kW/m2. Por ello, durante las pruebas en tierra de estos radares, el acceso a estas áreas está prohibido para todo el personal, por los efectos en la salud…

¿Qué efectos tienen en la salud?

Efectos térmicos: las implicaciones conocidas del calentamiento para los sistemas biológicos, incluyen sobre todo quemaduras y cataratas. El problema para los campos que producen calentamiento profundo es que la percepción cutánea del calor y el dolor térmico no son indicadores de detección fiables, ya que los receptores térmicos están situados en la superficie cutánea. Estos efectos están bien establecidos y forman las bases científicas para restringir la exposición ocupacional y pública a los campos de RF.

  • Si el aumento de la temperatura corporal inducido por la exposición a la radiación es menor de 1º C, la sangre circulante es capaz, en general, de disipar el exceso de calor. Sin embargo, en ciertas estructuras poco vascularizadas, este incremento puede no ser equilibrado por el sistema con facilidad, y ocasionar daños (cristalino, por ejemplo, es decir: catarata)
  • Los daños provocados comprenderían: lesiones locales (quemaduras), como también reacciones fisiológicas debidas a la hipertermia. Se han encontrado lesiones en los órganos internos y en el ojo (la catarata que os decía).
  • En industrias que emplean calentamiento diatérmico, con radiofrecuencia de 3 a 50 MHz se detectaron cambios temporales y permanentes en la reproducción. Y exposiciones a microondas intensas, alteraciones o incluso muerte de espermatozoides.
  • Algunos estudios atribuyen también daños al sistema nervioso (astenia, problemas de sueño, cefaleas, pérdida de memoria…), y el sistema inmunitario.

Efectos no-térmicos: La exposición a niveles de RF muy bajos como para implicar calor ha sido estudiada por muchos grupos por alterar la movilidad del ión de calcio, el cual es responsable de transmitir información en las células del tejido. Sin embargo, estos efectos no se encuentran lo suficientemente establecidos para proporcionar una base para restringir la exposición humana.

Estudios relacionados con el cáncer: Apenas existen pruebas de que la radiación de RF pueda desencadenar cáncer en humanos. Si hay un estudio en donde se sugiere que puede producirlo en animales. Los estudios epidemiológicos de personal expuesto a campos de RF son escasos y por lo general de ámbito limitado, resultados contradictorios y controvertidos. La Navy, la antigua Unión Soviética y en países del Este de Europa se han realizado varios estudios de trabajadores expuestos en el lugar de trabajo. La OMS ha determinado que no existe ninguna evidencia científica convincente que las exposiciones a la RF acorten la vida o que la RF produce o estimula el cáncer.

Interferencia electromagnética: Los radares pueden causar interferencia electromagnética en otros equipos electromagnéticos. El umbral para estos efectos frecuentemente esta muy por debajo de los niveles recomendados para exposición humana. Los radares pueden también causar interferencia en algunos dispositivos médicos, tales como el marcapasos cardiaco y los audífonos. ¿Puede influir este efecto de interferencia en las 2 millas?…

Existen unos límites de seguridad para la exposición, basados en la evidencia experimental disponible. Entre los más difundidos figuran los del Institute of Electrical and Electronics Engineers and American National Standards Institute (IEEE/ANSI) y los de la International Commission on Non Ionizing Radiation Protection (ICNIRP). La Comisión Europea ha redactado una RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO (1999/519/CE) relativa a la exposición del público en general a campos electromagnéticos (0 HZ a 300 GHZ) de 12 de julio de 1999, que adopta los criterios y límites fijados por la ICNIRP. Y estos límites de exposición han sido incorporados al ordenamiento jurídico español mediante el Real Decreto 1066/2001, de 28 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento que establece condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas.

Las recomendaciones de ICNIRP protegen contra cualquier efecto de salud establecido de las RF y, siguiendo el principio de precaución, son muy restrictivas. Por ejemplo: Los niveles ambientales de RF provenientes de radares, en áreas normalmente accesibles al publico en general, están al menos 1.000 veces por debajo de los limites para una exposición pública continua permitida por las recomendaciones de ICNIRP y 25.000 veces por debajo del nivel al cual ha sido establecido que la exposición a la RF causa los primeros efectos de salud conocidos.

Laboralmente hablando las medidas de protección individuales, aunque existen, no suelen ser fácilmente aplicables a las radiaciones de microondas y radiofrecuencias, por lo que deben adoptarse medidas de protección colectivas. Éstas son: cerramiento de las fuentes, aumento de la distancia entre el emisor y el receptor (¡las 2 millas de separación!), disminución de los tiempos de exposición, reorientación de las antenas para que su zona de radiación no pase por zonas ocupadas, señalización de zonas para evitar el acceso, etc.

Si alguien quiere saber más, en la web del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, se puede encontrar la Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo (de la Oficina Internacional del Trabajo) FOR FREE… y este es el capítulo sobre RNI: http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/TextosOnline/EnciclopediaOIT/tomo2/49.pdf

Así que “no queda sino alejarnos” del haz principal, y saber que, con lo que se sabe hoy día al menos, vuestra descendencia parece segura si se respetan los márgenes de seguridad.

Hasta otra.

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