Llevaba tiempo dándole vueltas a la misma idea. En ocasiones se sorprendía asimismo recreándose en un sueño sin sentido donde se creía el responsable de todo lo que llegaba a imaginar. En sus divagaciones aparecían los mismos con los que empezó a relatar historias normales de pilotos de caza en una bitácora pública. Seguía sin saber si lo hacían por un ejercicio de pura vanidad personal o por una necesidad colectiva de grupo para congraciarse con sus congéneres los “aerotranstornados”. Empezaron casi por casualidad, sin querer, sin pretender nada más allá que salvar del recuerdo momentos y anécdotas vividas en el pasado.
La historia de sus historias parecía no terminar en el clásico punto final. Todo lo contrario. Sin querer, dejaron de pertenecerles y pasaron a convertirse en pábulo de ávidas mentes aerotranstornadas que sabían con acierto continuar el relato, perfeccionándolo, imaginándolo como si ellos mismos fueran los protagonistas. Se creó un cordón umbilical entre pilotos y lectores, gracias al cual aquéllos hurgaban con más ahínco en el baúl de sus recuerdos, y éstos veían calmada su enfermiza obsesión. Los primeros se sorprendieron más de una vez conversando de ello, opinaban de unos y otros, aludían a nombres familiares de rostros desconocidos… ¿has visto el comentario de Manodehielo?, ¿y el de Vindio?, se preguntaban a diario de forma tan natural como si se refirieran al tío Juan o al primo Alberto.
Echó la vista atrás y sintió la necesidad de hacer algo más. Empezó a cuestionarse cosas, a pensar si no habría algo más que hacer, vivir otra clase de historias, las mismas que imaginaba en sus sueños pero incapaz de dar forma, sin principio ni fin. Historias que, suponía, surgían de su obsesión por no quedarse tan solo en un blog como VST, delirios de su imaginación que compartía con el resto del grupo y que ninguno era capaz de resolver. Muy al contrario, pronto se contagiaron de su quimera y todos juntos empezaron a esbozar proyectos más o menos atractivos….Historias….otras historias….
Se esforzó en dar forma al torrente de ideas que se agolpaban en su mente, y entre la nebulosa que causaba tanta lucubración se creía interpretando otro papel al que no estaba acostumbrado y que no era capaz de descifrar. Sólo estaba seguro de una cosa; VST debía convertirse en algo más, no sabía en qué, pero en algo más sofisticado que un simple contador de historias. Había que ir más allá, pero ¿dónde?.
Una tarde se le ocurrió hacer una búsqueda en google y tecleó cuatro palabras que para él tenían un significado especial: “piloto de caza” y “liderazgo”. Et voilà. Vista, suerte y al toro apareció en segundo lugar, justo por debajo de un enlace que ligaba a una entrevista a la primera mujer piloto de combate de España. ¿Sólo en VST se mezclaban piloto de caza y liderazgo?. Qué curioso, pensó. Volvió entonces a google y realizó la misma búsqueda pero tecleando los vocablos en inglés, “fighter pilot” y “leadership”. Y el resultado que devolvió la red fue cuanto menos curioso. Páginas que hablaban de liderazgo y motivación en torno al mundo empresarial. Sorprendido por la información que se abría ante sus ojos, empezó a navegar por los enlaces que aparecieron en la pantalla y en todas ellas sobresalían conceptos con los que estaba familiarizado; fighter pilot, warrior, wingman, leader, mission, target…Descubrió a pilotos de combate que se dedicaban a dar conferencias sobre motivación y liderazgo tomando como ejemplo su propia experiencia profesional.
Dejó el ordenador, se tumbó a descansar y empezó a meditar sobre lo que acababa de ver. Pilotos de combate en mono de vuelo enfrentándose a un público acostumbrado a otras guerras, ligando historias de un líder de misión con responsables de ventas de cualquier empresa importante. Enseguida se cuestionó si eso podía ser posible en su país, si la idiosincrasia de un pueblo lastrada por obsoletos prejuicios admitiría que la experiencia de pilotos de combate pudiera servir de motivación…
Absorto en su pensamiento el cansancio pudo con él y cayó en un profundo sueño. El mismo que desde hacía meses le turbaba día y noche…
FUERZA Y HONOR.
Little.








No me enterado de nada pero hay que reconocer que el tío ese es un cachondo, de los que no sobran en tu equipo.
atte.
Acabo de volver de la convención anual de la empresa multinacional en la que trabajo, y desde hace dos años, empleamos una tarde completa en asistir a una conferencia impartida por un miembro de la empresa fundada por Valdano (sí, el ex del Madrid) llamada “Make a team”. El año pasado fue Andoni Zubizarreta, que empleó su tiempo haciendo las analogías de la empresa de hoy en día con la del mundo del deporte, más concretamente, la del fútbol (trabajo en equipo, charlas del entrenador, compartir experiencias de vestuario,…) todo ello muy interesante.
La de este año, ha corrido a cargo de Francisco “Curro” Gan, recientemente ascendido a General y nombrado nuevo director de la Academia Militar de Zaragoza. Su conferencia llevaba por título “Gestión de la Adversidad” y para mi fue una auténtico privilegio poder disfrutar de las experiencias vividas por este militar que, entre otras muchas aventuras, se pasó sesenta y tantos día caminando por el Ártico hasta llegar al Polo Norte.
Creo que lo que sabeis de disciplina, espírutu de sacrificio, compañerismo, y otras muchas experiencias que atesorais en vuestra vida militar, pueden ser de gran ayuda para los típicos ejecutivos que se derrumban a la primera de cambio por no llegar a sus objetivos trimestrales de ventas, que cobran cifras astronómicas por redactar informes que justifican los errores de estratégia cometidos y que pocas veces aprenden de dichos errores.
En fin, que os lo podeis plantear, porque os sorprenderías de la demanda que tendríais y de como puede llegar a “babear” un auditorio…
Lo dejo aquí, ha sonado la alarma en mi barrancón. Me llama mi hija pequeña para ayudarle en la ducha….
Nobody said it would be easy!
Lo que Little acertadamente define como: “la idiosincrasia de un pueblo lastrado por obsoletos prejuicios…” pienso que empieza a ser algo del pasado. La sociedad está empezando a valorar los valores y cometidos de nuestras Fuerzas Armadas. Prueba de ello es que actualmente es la institución más valorada de nuestra nación…
Estoy convencido que los valores y formas de trabajo que se emplean en la fuerzas armadas serían extrapolables a la vida civil…y que un militar sabría como transmitirlo…
La aceptación actual de las fuerzas armadas se debe en parte a que la gente aprecia unos valores, una forma de actuar y de trabajar que la sociedad civil ha perdido o nunca ha tenido y que por tanto admiran.
Ojalá no cambie esto nunca y las fuerzas armadas sean siempre ejemplo de valores como el honor, la valentía, el compañerismo, la lealtad, la disciplina…
Por cierto, ¿Qué opináis de este enlace?
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/nuevo/soldado/Rambo/elpepusoc/20100123elpepisoc_1/Tes
Un saludo.
Todo lo que suponga entrega, sacrifio, reponerse ante las adversidades, son argumentos que nuestra sociedad no conoce: lo quiero ahora, ¡ya!, cuesta mucho, ¿y si no gano? son argumentos de hoy día. Todas vuestras experiencias contadas en empresas, universidades, institutos de ESO y Bachillerato.
Apostillando a Ermuma añadiré que el militar actual, así lo veo, sirve a España, no como hasta hace unos años que se servían de España.
Saludos y buena caza
“What a bunch of crap!”, como dicen en el idioma de Shakespeare, en referencia al video y esa clase de “conferencias”. ¿Que ejecutivos de empresas y jefes de plantilla organicen conferencias y actividades de “team work” que sentido puede tener cuando no hay compañerismo? Claro alguno pensara que precisamente los susdichos seminarios y “juegos” precisamente sirven para forjar este compañerismo. Pero el caso es que el compañerismo es una virtud que se desarolla a diario. Resulta totalmente grotesco el comparar la relación entre punto y líder y demás miembros de la escuadrilla con la relación entre un jefe de plantilla o proyecto y su personal. En este último caso se trata de colegas de trabajo y en el primero se trata de compañeros. El empleado de la empresa nunca confiará su vida a sus colegas (piensa primero en salvar su culo) mientras que el Militar (sí, sí, acabo de escribir Militar y con M mayúscula además) no sólo arriesga su vida con sus compañeros sino que confía en ellos: les confía su vida. Lo cual es imprescindible para el éxito de la misión que es lo primero (a la diferencia de la inmensa mayoría – para no poner la casi-totalidad – de los empleados de empresas, jefes y ejecutivos inclusives).
En cuanto al artículo publicado en El País, que les voy a decir: está completamente sesgado (y desde luego, como lo delata su tono demagógico, muy politicamente correcto). Si quitan el sesgo no queda nada. La Milicia, por su naturaleza, tiene como misión específica la defensa de nuestro territorio nacional y de nuestra soberanía. Desde luego no es una ONG. Y, sin ningún ánimo de acritud y “with all due respect”, discrepo de la opinión según la cual “el militar actual sirve a España mientras que en el pasado…” ¿Qué hicieron pues nuestros antepasados en tiempos de la Reconquista o en la Batalla de Lepante o en Flandes o durante la Guerra de Independencia? No hay que dejarse engañar por las manipulaciones políticas y mirar más allá que 1936 para realizar el papel importante que han desempeñado los miembros de la Milicia durante siglos en la historia de España.
Para acabar, un enlace hacía una carta del ex-Comandante Militar de Zaragoza acerca de lo que es el Compañerismo:
http://micatapulta.blogspot.com/2009/12/carta-de-alfredo-ezquerro-la-ministra.html
Y otro acerca del Ejército Español en la Guerra de Independencia:
http://www.la-cronica.net/2009/03/08/7-dias/el-ejercito-espanol-durante-la-guerra-de-la-independencia-28212.htm
Las circunstancias de la vida no me han puesto al mando de un escuadrón de cazas de combate, me han puesto al mando de una empresa (desde hace relativamente poco tiempo). Entre las virtudes que considero que un buen jefe debe de tener se encuentran sin duda: Capacidad de Dirección y Liderazgo. Donde jefe no es el dueño de la empresa, jefe es todo aquel que tiene personal bajo su mando, ya sean 2, 20 o 1000. El Jefe de la empresa, ha de encargarse (además de aprender a ser un buen líder y un buen director) de que el resto de los jefes que están bajo su mando sean también buenos líderes y directores, y eso se consigue entre otras cosas, a base de formación…y no os engañéis, toda la parafernalia que monta este piloto de caza, no es más que utilizar el atractivo de la aviación de combate para transmitir mensajes claves y necesarios para la formación del personal. Una de las misiones del Líder es formar un buen equipo, y un buen equipo no puede existir sin compañerismo, es misión del Líder crear ese compañerismo… si éste no existe, o no se está intentando implantar, entonces hay un serio problema de Liderazgo.
Los conceptos de Liderazgo, Dirección, Compañerismo, son puestos al límite en el cazo de los Pilotos de Combate (y en el de los Militares en general), ya que su vida y el éxito de la misión depende de ello, por tanto, nadie mejor que ellos para transmitir y enseñar en que consisten estos valores tan importantes, ya no en tu trabajo diario, sino en Tu Vida.
Ser Piloto de Caza no es una Profesión, es un Actitud!
Saludos,
Alejandro
PD: Intento luchar día a día para ser un Piloto de Caza
Para no repetir, decir que básicamente estoy de acuerdo con AlefZ.
Respecto a la enseñanza del liderazgo. Sois militares, os entrenan, entre otras cosas, para llegar a ser unos buenos mandos. Debéis ser capaces de tomar decisiones difíciles (como mandar a alguien a la muerte), de buscar fortalezas y debilidades del enemigo, de saber las propias y de jugar con ambas para encontrar la victoria. Bien es cierto que en esta labor del liderazgo os ayuda, y mucho, el que todo el mundo en el ejército sabe que tiene que obedecer (que en otras empresas no está tan claro), pero no deja de ser la profesión en la que este tema es más importante. Así que, si Tsun Tzu se enseña a los ejecutivos, ¿porqué no les enseñará también un piloto de caza? que ha estudiado desde “El arte de la guerra” hasta un curso TLP. Y todo esto que digo seguro que lo sabe cualquier ejecutivo de tres al cuarto, así que en este tema no creo que existan prejuicios.
Sigo sin ver muy claro, amigo Little, qué os aportamos nosotros a vosotros, salvo la relación simbiótica que mencions y con la que nos enriquecemos ambas partes. Sí es cierto que cuando pienso en el blog pienso en nombres concretos, en personas concretas con sus correspondientes formas de ser (deducidas o imaginadas de todo lo que aquí se escribe o se ve, pues no soy psicólogo ni vidente) y eso hace que me sorprenda a mi mismo valorando todo esto como una relación diaria entre compañeros, en la que me siento cómodo, de la que obtengo nuevos conocimientos (no sólo aeronáuticos) y con la que aplaco mis ansias de conocimiento aeronáutico. Al leer noticias en otros medios me asaltan pensamientos como “Aja, esta maniobra es tal y como me la explicó Baby”, “Si ya lo decía Tama”, “Ahí es donde vuelven a volar los suertudos de Bob y Little!”, “Coño, esto lo explicó ya Bea, y mejor por cierto”, “Esto fue lo que comentó Vindio/Miguel Ángel/AlefZ…”. En resumen: “¡Ya lo aprendí en VST!.
Tampoco sigo sin ver claras tus/vuestras intenciones para el futuro, aunque sí me queda meridianamente clara la inquietud de vuestras mentes, la ebullición de vuestras ideas, de vuestras inquietudes, que tal vez eleven esta aventura a un plano más alto o tal vez la liquiden para comenzar otra cosa nueva si decidís que de aquí no puede sacarse nada más.
Lo que sí tengo claro claro, clarísimo, es que éste ha sido un buen invento, un difícilmente mejorable blog de aviación, un lugar para aprender y que a menudo me ha dado que pensar, porque os aseguro que si estas dos últimas circunstancias no se hubiésen dado, no hubiese seguido este blog como lo hago.
Tal vez ya va siendo hora de ponerle caras al asunto ¿no?. Animaos chicos.
Un abrazo a todos
Buena entrada,¿Que os parece dedicar algun dia una entrada al personal de mantenimiento que realizan un trabajo duro lleno de responsabilidad?.
Saludos.
Por mi parte y para no repetirme tampoco, amén a lo dicho por Manodehielo y AlefZ.
Me parece una excelente idea lo que propone Tomcat: que de vez en cuando algún armero, mecánico, etc contara cómo es su trabajo, su día a día. En definitiva, la trastienda de una plataforma de vuelo.
Saludos
Gracias por tu apoyo vindio,pero yo creo que incluso podian tener su propia seccion,hay quien dice que los aviones son de los pilotos,pero yo creo en mi humilde opinion son de los pilotos porque los vuelan y algunos llevan sus nombres pero sabeis yo creo que tal vez pertenezcan mas a mantenimiento,a toda la tripulacion de tierra pues ellos los limpian,reparan,reabastecen,arman,etc para que cuando nuestros pilotos los vuelen se sientan seguros,por lo que yo creo que de pertenecer a alguien seria a ellos ellos son responsables de vuestras vidas cada vez que despegais asi que tal vez incluso vosotros sois tambien sus pilotos.Espero que lo entendais mas ó menos como yo queria decirlo,caballeros creo que se merecen mas de un comentario de vez en cuando ¿no les parece?.
Saludos.
Señoras y señores, llegó la solución a nuestra afición:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/22/ciencia/1264162653.html
No quiero ni imaginarme a algunos nombres de este blog revoloteando por ahí…
Manodehielo,…si ya tenemos problemas en este santo país con el tráfico rodado,..imagina lo que ocurriría por los aires si estos trastos se llegan a comercializar,..jeje. No obstante creo que aún somos “jovencitos” y estoy completamente seguro de que dentro de algunos años veremos cosas que nos dejarán con la boca abierta (y el bolsillo temblando).
En cuanto a la entrada,..la verdad es que es un tema que da para unas cuantas buenas tertulias. En general me gusta huir de los blancos y negros y pensar que la realidad suele tener un color más bien grisaceo. Es curioso que, estando en una sociedad competitiva e individualista como la nuestra (y más aún la de otros países), no dejen de invocarse conceptos tan anti-competitivos y anti-individualistas como el compañerismo y el trabajar hombro con hombro. Es lo que tiene esta sociedad nuestra tan llena de contradiciones. Os confieso que al final mi limitado cerebro se satura de mensajes que por un lado te dicen “colabora con ellos” y por otro lado te dicen “no nos preocupemos por ellos, ese es su problema”.
A mí también me parece buena idea la sugerencia de Tomcat, sería genial contar con el punto de vista de todo ese “enjambre” de personas que hay alrededor del avión y que son imprescindibles para que todo salga bien.
Saludos a todos
Gracias Miguel Ángel.
Hola a todos.
No me gustaría empezar un debate ideológico ni histórico sobre el papel de la Milicia y los Militares a lo largo de la historia de España. No es la intención del artículo, ni por supuesto de VST.
Reconozco que no entiendo parte de los mensajes que habéis dejado. ¿Alguien ha dicho que nos pondremos de mono de vuelo delante de un grupo de “ejecutivos” de cualquier empresa?…Yo no. Pero al menos deberemos reconocer todos que el debate es interesante, más allá de investigar socialmente si es viable o no que algunos Militares intenten “enseñar” algo a directivos empresariales.
Estoy cansado de leer y escuchar opiniones simétricamente opuestas de lo buenos o malos que somos los Militares de este País ….harto estoy…. pero sigo sin saber en qué medida seremos capaces en España de entroncar de forma más beneficiosa para todos el estrato civil y militar de nuestra sociedad. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice AlefZ, pero yo me pregunto, ¿el compañerismo entre líder y punto, como máxima expresión de liderazgo y lealtad del vuelo en formación, no puede entonces ser extrapolado a la sociedad civil y formar parte del aprendizaje individual de cada uno de nosotros?….A eso me refiero, no a comparar de igual a igual la relación entre el líder y su punto con un jefe de plantilla y sus empleados, porque para eso hay que volar un avión de caza en una misión de combate, saber qué se siente y qué responsabilidad se acepta desde el preciso momento en el que se porta orgulloso unas alas de piloto en el pecho.
Y si algo tienen de cierto ambos vídeos es la siguiente afirmación: ser piloto de caza no es un trabajo, es una ACTITUD. ¿Es entonces radicalmente IMPOSIBLE exportar algunas de las virtudes que hacen de nuestro actividad diaria algo más que un trabajo cualquiera?…Yo sinceramente creo que no, porque entonces no hubiera iniciado esta aventura llamada VST.
Y por cierto, Manodehielo, ¿quién ha dicho que VST dejará de existir?…Yo no….Todo lo contrario.
Un saludo a todos.
Little.
Di que si little vst forever!!!!!!!!!
Cuando pienso en lo que he leido en VST todo este tiempo atrás tengo dos vertientes: una, con conclusiones o ideas puntuales (anécdotas, temas técnicos, etc…). La otra vertiente es la de las sensaciones. Y las sensaciones con las que yo me quedo (cada cual tendrá las suyas) son una palabra: “valores”. Hacer algo no porque me paguen sino porque creo que es lo correcto. Hacer algo no porque me lo pidan sino porque quiero. Hacer algo no porque me convenga hacerlo sino porque conviene hacerlo.
Creo haber descubierto que esa parte del “ser piloto de caza” la tenía enterrada dentro de mi y me sentía como un Quijote en medio de la jungla de asfalto. Y VST (bueno, no. VST no: las personas que lo escribís) habeis recuperado en mi esa parte de caballero andante que valora lo correcto y no lo que interesa. Hoy, me siento un poco “piloto de caza” …
Creo que compañerismo, apoyo, afecto, profesionalidad… son valores que se puede aplicar en cualquier ámbito. En la empresa también. Con sus grandes matices, por supuesto. Nosotros no nos jugamos los huevos (o lo que es peor, los de otros), sólo el cocido. Y perdón por el exabrupto.
Cuando una empresa presenta a sus empleados estos conceptos lo hace por mejorar su productividad (la de ellos) y por ende sus beneficios (la de ella), no por puro altruismo. El compañerismo y trabajo en equipo no aparecen cuando hay que despedir gente. Por eso hay que contextualizar las cosas y ajustar las comparaciones hasta un límite. En la empresa hay trabajo y compañerismo como medio para mejorar. Aquí hablamos de algo más profundo. Cuando un par de pilotos se cuidan mutuamente allá arriba lo hacen por estratgeia productiva … y por sobrevivir.
Y respecto a la visión de “lo militar” por la sociedad civil… La vida está cargada de esterotipos. Hoy imperaa un abuso de lo políticamente correcto no porque sea correcto sino porque interesa que lo que no piensa como yo y no sirve para mis interereses parezca raro y los individuos se parten de ello para seguir ocultos en la multitud. Como ejemplo tenemos el uso y abuso de la palabra “estado” en lugar de “pais”.
Si tienes la conciencia tranquila sobre lo que haces, sigue haciéndolo así. Los prejuicios (PRE-JUICIOS, juicios a priori sin analizar los elementos concretos y reales de lo que se juzga) son muy difíciles de destruir. Y hoy, la creación de prejuicios es una estrategia más.
Pero ¡ay amigo! llega el día de las FAS, la fiesta nacional, las ferias, las jornadas de puertas abertas… Y resulta que, en realidad, no hay tanto prejuicio como parece por lo que sale en la tele.
Es sólo mi opinión. A lo mejor no lo he pillado del todo pero es lo que me ha salido…
Dudua
Pues yo no se si mi opinion es muy correcta politicamente, pero creo que es dificil hacer un paralelismo entre liderazgo civil y militar, en todo caso en el aspecto civil tipo empresarial o de asociaciones o colectivos, otra cosa seria el ambito civil a nivel policias, bomberos y alguna cosa similar..¿por que?, pues creo que porque siguiendo el comentario de Little del punto y el lider, creo que se juntan varias cosas primero la actitud militar de la persona en la cual te sientes dentro de un grupo con sus respectivos estratos, vale que el “jefe” se debe ganar el respeto tambien, pero cualquier militar tiene en su mente la disciplina y la obediencia debida, a mi siempre me ha gustado todo lo militar, aunque al final no me dedique a la milicia, y recuero que cuando estube en la mili me sentia orgulloso de saludar militarmente a cualquier mando que me cruzase, era algo que me salia de dentro, yo sabia que eran mis mandos y yo su subordinado, tal vez no se explicarme mejor, por otro lado en el tema militar esta el que puede depender tu vida de las ordenes que te den, de la confianza que te da ese mando o tus propios compañeros, se supone que tu mando dara las ordenes oportunas, tu confias en ello y te estas jugando la vida en ello, en esto ultimo es donde pongo tambien grupos civiles tipo policias o bomberos o alguno similar, pero no creo que se pueda extrapolar a la vida civil en general o a la empresarial en particular, en el caso que nos ocupa, no solo el ser piloto es una actidud, creo que el ser militar en general tambien.
No obstante y como a veces he demostrado no soy totalmente correcto politicamente, y me duele decir que tambien hay muchas cosas que demuestran que tampoco en el campo militar vaya todo por el camino que describo arriba, se ven ultimamente muchas cosas para pensar que algunos militares, sobre todo de alto rango, van mas por el camino “civil”, vamos el que no se parece al tipico liderazgo “militar”.
No se, yo veo dificil a entroncar lo que comenta Little, cuando los valores de la sociedad civil, y lo vemos cada dia, van por otro lado diferente a los valores de un buen militar, la culpa desde mi punto de vista de que no se puedan “entroncar” no es de los militares, diria que es mas de los civiles, y de los que nos dirigen…
O eso creo.
Saludos.
Dudua,…amén.
Madre que cacao se esta montando aqui,porque no seguimos con lo nuestro y nos dejamos de liderazgos e historias?.una cosa es como funcionan las cosas en la vida civil y otra en la militar es como comparar un avion de vuelo sin motor con un caza,asi que repito haber si nos dejamos de historias por no decir otra cosa y seguimos con lo nuestro la aviacion militar y temas relevantes que tienen que ver con ello.
Hola chicos. No sé si esto está pillado por los pelos o no, pero hace un tiempo me enteré de que William Driscoll, “irish” para sus colegas de la Navy y as en Vietnam, tiene una empresa que se dedica precisamente a eso, dar charlas a empresarios o a cualquier auditorio que quiera escucharle, sobre como afrontar los desafios de la vida y los negocios actuales bajo el prisma de su experiencia como piloto de combate. Según lo que vi en en el documental, tenía bastante exito en sus conferencias. El era el RIO de un F4 que llevaba Randy Cunninghan, “Duke” en la Navy. Juntos derribaron a 5 MiG’s en Vietnam. Después de una carrera relativamente exitosa en la Navy, llegando a mandar la Fighter Weapons School, se retiró y se presentó a congresista. Lo eligieron para varios mandatos y ha terminado en el trullo porque lo pillaron “llevándoselo calentito” enfangao con comisiones ilegales (los mitos también caen…)
Qué quiero decir con esto, pues que sí, que la relación que existe entre militares, ya sean pilotos, carristas, o simples curritos que asaltan una colina, puede extrapolarse a la vida civil, pero evidentemente no están en el mismo plano, no te juegas la vida en lo civil, como mucho el trabajo, tu empresa te puede importar más o menos, en lo militar tu empresa es tu país… en fin y, si para colmo sale rana, como Cunningham, no es el mejor ejemplo. Como todo en la vida, aparte de hacerlo bien, tienes que valer luego para dar ejemplo y sobre todo explicarlo, como, se hace en este blog, en donde su creadores valen para explicar lo que hacen y por qué lo hacen (y no es peloteo…;-D)
Saludos
Tomcat259, respecto a tu comentario sobre lo de la “propiedad” de los aviones, creo que estás dejando de lado un tema importante, crucial desde mi punto de vista. Los aviones no son de nadie y, al mismo tiempo, son de todos. Son la herramienta a través de la cual expresamos la voluntad de España de vivir de acuerdo a lo que hemos aprendido y mamado, que no es otra cosa que nuestra cultura. Y si importante son los pilotos, no menos lo son los mecánicos, armeros, gente de linea, etc, etc, que logran, entre todos, que un avión pueda elevarse del suelo y cumplir con su misión. Siempre he sido un jugador de baloncesto y en las canchas aprendí que la canasta que anota un alero (normalmente, alto, guapo y que se lleva a las chicas de calle = piloto de caza) ha sido gracias a que un base que piensa (¿Mandos?¿Generales?) ha decidido entregarle a él la pelota, pelota que ha recuperado un pivot dándose de tortas con otras torres similares (suboficiales de mantenimiento, de administración, de tráfico, de seguridad, etc, etc). Todos colaboramos para obtener un resultado; todos somos importantes pero no hay nadie imprescindible. Por que en el momento en que lo hay, el equipo se ha ido al carajo.
Respecto a lo que comentáis sobre si las relaciones entre líder y punto son extrapolables a la vida civil, creo que fundamentalmente no lo son. Otra cosa es que alguna sea de aplicación en un ambiente muy concreto. Ojo, con ésto no quiero decir que seamos extraterrestres ni que tengamos dos cerebros o cuatro ojos. Lo único que tenemos es lo que nos seleccionó frente a otro grupo de gente, en principio tan válida como nosotros para lo que hacemos. Pasamos una dura selección (a ver que ocurre de aquí a unos años con el nuevo sistema), por lo que ninguno somos lo que se dice tonto. Pero lo que creo que marca la diferencia es la palabra “Renuncia”. Todos sabemos que para conseguir algo, hay que pagar. Normalmente se paga en esfuerzo, en años de tu vida, en dificultades, en renunciar al corto plazo en busca de ese algo más, en busca de un sueño como puede ser el volar en la cabina de una caza. Luego descubres que todo tiene una contrapartida y por cada pro, hay un contra. Los valores deberían ser el faro que nos guiara a todos y descubres que no es así para muchos; asumes que el sistema está basado en la buena fe y la búsqueda de la perfección y descubres que hay gente que ni tiene buena fe ni le importa lo más mínimo forjarte como mejor persona, como mejor oficial, como mejor padre, amigo y compañero. Y eso pasa tanto dentro como fuera, tanto entre quienes visten de gris aviación como entre quienes portan corbatas molonas.
El liderazgo es uno de los temas estrella de esta parte del Atlántico. Y me quedo con una cita de Michael Hammer, en su libro “The Agenda”, que se abona a la escuela de Forrest Gump: “Leadership is whar leaders do”, liderazgo es lo que hacen los líderes. Un líder no es otra cosa que una persona completamente desarrollada: un hombre de Vitrubio alcanzando la perfección física, mental, moral y espiritual. Ahí es nada. Por éso hay tan pocos… por éso y por la extraordinaria revelación, que no cita, de Jonathan Swift, utilizada por John Kennedy Toole en su libro “La Conjura de los Necios”, “Cuando aparece un gran genio en el mundo, se le puede reconocer por esta señal: Todos los necios se conjuran contra él”.
Como diría mi admirado Pérez-Reverte, “no queda sino batirnos…”
Saludos
Solo 2 cosas a tu comentario Hazkemur. Los pilotos son “altos guapos y se llevan las chicas de calle”. ¡Anda ya!, aqui, en España y en el extranjero todo el mundo sabe que esos son los funcionarios y los médicos.
La segunda cosa es que sigo en mis trece. A todo oficial le enseñan a liderar, luego habrá algunos “más líderes” y otros menos, porque algo de innato hay en el liderazgo, así que algo tendréis que enseñar. Pero vuelvo a repetirme y a repetir lo que se ha dicho por aquí arriba, uno en el ejército sabe a qué atenerse y el liderazgo es algo o mucho más fácil que en otras instituciones y empresas públicas o privadas.
Por cierto, supongo que por lo mismo que tú también admiro a Pérez Reverte, pero hay que reconocer que Forrest Gump también es un pozo de sabiduría.
Un saludo
Muy interesante el tema que se está tratando.
Coincido plenamente con AlefZ: no es razonable intentar comparar la relación de trabajo que existe en la vida militar, con la que se da en le vida civil.
La razones seguramente serán muchas y muy variadas, y algunas ya las han apuntado otros compañeros, pero por añadir otra, diría que la competitividad que existe en la empresa impide considerar a los colegas de trabajo como compañeros en el sentido pleno de la palabra, y pasan a denominarse “rivales”.
Y digo rivales, porque en el caso de muchas organizaciones -tanto privadas como públicas- el ascenso de una persona, cierra materialmente la puerta al ascenso de otros para siempre jamás. Y eso, no mejora precisamente las relaciones entre “compañeros”
Un saludo
Yo sinceramente creo que os estais yendo del tema principal, no creo que la idea sea relacionar relación de trabajo o método de trabajo sino valores. Los valores que definen a un buen militar y a un buen piloto: LIDERAZGO, COMPAÑERISMO, LEALTAD, DISCIPLINA, RESPONSABILIDAD, HONOR son perfectamente extrapolables al ámbito civil con diversos objetivos, desde mejorar el rendimiento laboral a motivar o mejorar las relaciones entre los compañeros.
Creo que el objetivo es ese, utilizar eso que para el piloto de caza es algo casi innato para ayudar a civiles a mejorar en sus respectivos campos de trabajo.
Y si dice Mr.Floc que un motivo para no no relacionar mundo civil y militar es la competitividad que te hable cualquiera de nuestros militares de eso que llaman escalafón que te somete desde el primer día de academia hasta el último en activo, o de la rivalidad (sana o no) dentro de las unidades…(da igual ejército, cuerpo o especialidad).
Por no hablarte ya del nuevo sistema de ingreso y formación que empieza este año en las Academias Militares de los tres ejércitos…según el cual tendrás que “matarte” con tus compañeros durante 2 años para pasar el corte y seguir los otros 3 restantes necesarios para conseguir el despacho de teniente…
Es mi opinión, quiza haya sido yo el que se ha ido del tema.
Un saludo.
Aunque pueda haber rivalidad, la competencia entre compañeros es algo que no existe en la institución militar puesto que cualquier búsqueda de protagonismo va en contra del esprit de corps al cual todos los militares adhieren, e imprescindible para el éxito de la misión. Como bien lo dice Hazkemur: “todos somos importantes pero no hay nadie imprescindible”. En cuanto al escalafón, precisamente no tiene nada que ver con la competitividad puesto que los ascensos están determinados primero por la antiguedad en el empleo y luego por el expediente. Es decir que por muy competente que un militar pueda ser, influira sobre su expediente pero en ningún caso va a garantizar su súbida en el escalafón. El único caso en el cual podría intervenir es cuando los “candidatos” a un empleo superior tienen la misma antiguedad en el empleo.
Perdonen que vuelva a insistir, pero el caso es que precisamente por la naturaleza y la estrúctura de la empresa privada y a veces pública, no pueden darse virtudes como lealtad y sobre todo compañerismo entre empleados de una empresa cuya razón de ser no es otra que la de hacer dinero utilizando todos los medios a su alcance para hacerlo despidos inclusives bajo el ámparo de términos como competitividad, rentabilidad, etc. Lo cual no significa que no haya empleados honrados y dignos de confianza. Cualquiera que lea códigos de conducta elaborados por la administración de recursos humanos de una empresa y que lea las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas notará enseguida la diferencia y entenderá que para el Militar disciplina, lealtad y compañerismo no son meras palabras sino que son virtudes que forman parte de un código de honor: se trata de una doctrina.
Ahora: si a la luz de lo anteriormente expuesto las virtudes sencillamente no se pueden exportar, lo que sí se puede hacer, y de hecho se hace con éxito, es traer competencias del mundo militar al mundo civil y vice-versa incluso competencias en liderazgo de mando. Pero para hacerlo adecuadamente, “to get the message through”, lo primero es adaptarse al entorno y ser humilde. Adaptación y humildad. Y desde luego cuando uno ve a un “tío disfrazado con mono de vuelo” dirijirse a empleados de una empresa entre los cuales se hallan ejecutivos, por muy competente que pueda ser, desafortunadamente da la misma impresión que podría dar un hippie, que pretende haber inventado la pólvora, dentro de un recinto militar. Por supuesto que hay directivos, jefes de plantilla y empleados a los cuales les gustara el “show off” incluso tendrán el sentido de formar parte del mejor escuadrón del mundo y que ellos son hot-shots. Cosa fácil sabiendo que el 98% de la gente jamás reconocerá como mentira algo que les adula. No obstante en este caso particular no dejará de ser esto: un show off.