Aunque el curso de Caza lo había realizado en el mismo avión, ahora que había pasado un año en el escuadrón, no podía decir que era un experto en la plataforma en cuestión. El F-5A Freedom Fighter se había desarrollado apenas cuando el contaba 3 años, a partir de un entrenador de altas características T-38. Fue el primero en incorporar flaps de borde de ataque (todo un avance para la época) además de los de salida, y contaba con un par de motores reactores puros que con postquemador proporcionaban casi 4000 libras de empuje cada uno. Sus características de aceleración, velocidad y la capacidad de sus cuatro estaciones en los planos (con permiso del F-4), lo hacían especialmente válido para misiones de ataque al suelo en perfil de vuelo alto-bajo-alto con una carga de un par de bombas de 250 kilos.
Y en ese papel estaba entrenado a la perfección. La navegación visual sobre un terreno desconocido a una altura que podía variar entre 500 y 100 pies, a una velocidad de crucero de 420 nudos que podía aumentar a 520 en el área de ataque, no suponía mayor pega aún sin que hubiese ni inerciales, ni GPS, ni pantallas de líquido que le indicaran la dirección de la ruta; tan sólo un mapa de la zona en una carta de 1:500000 en forma de librito (o con forma de pata de jamón si las habilidades del piloto en cuestión en el arte de pre-tecnología, no le permitían la confección de libritos), un direccional esclavizado a una brújula y un cronómetro (rumbo y tiempo, rumbo y tiempo…)
Pero en esas misiones de ataque antiguas, siempre existe el contratiempo de que aviones de defensa aérea salgan a defender lo que los F-5A quieren batir. Para ello, los pilotos del escuadrón se entrenan en combate aire-aire. El combate aéreo para ese caza con 2 cañones de 20 milímetros y 2 misiles Sidewinder de punta de plano, comparado con los medios con los que cuentan los aviones hoy día, pudiera parecer raquítico; y lo era. En caso de encontrarse con la amenaza aérea, siempre escaparían. Enzarzarse podía suponer el ocaso de sus días.

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Pero el nervio de un piloto de caza en muchas ocasiones no le permite la huída (sobretodo si es una misión de entrenamiento) y tras el “Fight´s on” se cruza cerca de su oponente, piloto experimentado del mismo escuadrón. Es un combate muy igualado: disparos traseros de misil o posicionamientos para ráfagas de cañón. En los primeros virajes describen figuras simétricas sobre el firmamento; con aviones de las mismas características hay poco margen para la sorpresa. Y de esta manera van cerrando una figura con forma de ovillo de lana hasta que se convierte en un círculo casi perfecto.
En esa situación, con los motores a taco, virando a nivel, sólo queda esperar a que uno de los combatientes ceda presión en la palanca tras la ensalada de g’s continuados o que alguien cambie el viraje porque desestime la posición del oponente. Él, que sintió cómo el contrincante le ganaba posición poco a poco, a la desesperada decide cambiar el viraje tirando hacia arriba, pensando que tenía más energía. Fue ascendiendo hasta quedar a una velocidad al punto de la pérdida de mandos. Su oponente incapaz de apuntarle con el morro, queda 2000 pies por abajo en las mismas condiciones de vuelo: morro muy alto, motor a tope, vibración estructural que avisa de pérdida de sustentación, mandos de vuelo casi sin capacidad de “mando”; sí, estas son unas tijeras en toda regla.
Los aviones se paseaban uno encima del otro, intentando mantener las condiciones de vuelo. Él, asomado al borde de la cabina para no perder de vista al enemigo; demasiado tarde, lo ha perdido. Éste intentándose meter justo debajo de él, esperando a que cayera (de hecho en las tijeras de combate, los aviones casi en pérdida están cayendo continuamente). Hasta que se le para un motor y pulsando el botón que genera la ignición, decide tirarse: mete pie y sin saber dónde está el contrincante, cae a plomo en vertical sin todavía control sobre los mandos, mirando a los instrumentos del motor parado en su encendido, intentando ganar velocidad…
-“knock-it off”
-“knock-it off”
- “¿M’as visto?”
-“No”
-“Casi m’as ‘llevao’ por delante. Anda, vamos p’a casa”
Rumbo a la Base el piloto experimentado piensa que el cagurrio en agresividad está bien, talvez un poco más de seguridad de vuelo no hubiese estado mal. Mañana lo hará mejor.
Buena Caza
Negro






Hola Negro,
Sólo una pregunta, ¿no debería el novato haber cantado “balístico”?
Abrazos,
Rocket
Eres bueno negro, eres bueno…
Oye Negro,..por qué no nos cuentas algo más del F-5?
Cómo era él?,…noble, tramposo, desagradecido, condescendiente, infatigable,…??,…jeje
Saludos a todos
Hola chicos. Algún “antiguo” nos debería relatar lo divertido que tenía que ser una baja cota a base de cronómetro y mapa, sin ningún tipo de ayuda electrónica, sólo con el “eyeball mark1″ para esquivar montes, triple A, SAMs, interceptores, mirar los relojitos dentro, mirar fuera los puntos característicos del terreno y comparar el mapa para saber que vas por el buen camino….
Saludos
Fantástica entrada, muchas gracias!!
Juan Pedro
Buen relato Negro. Creo que fue así como Randy Cunninghan se cargó un MIg-17 sobre Vietnam (el del famoso e inexistente coronel Tomb). El MIG se quedó sin potencia, cosa de la que el Phantom andaba sobrado…
Un saludo
Hoy precisamente he estado viendo dos F-5 en el museo de Cuatro Vientos. Son estilizados y preciosos. Sencillo y ligeros pero a su vez se les ve con caracter. Tal y como ha comentado Miguel Ángel, ¡cuéntanos mas!!! ¡Queremos saber mas!!! :;
Muy buen relato Negro!
SalU2
Ender
Para luis71: busca en youtube un documental de History Channel llamado: “Malvinas, la guerra desde el aire”. Algunos pilotos argentinos que participaron en acciones en la guerra del 82 y sobrevivieron lo cuentan en primera persona. Muy interesante e ilustrativo además de muy bien hecho y riguroso.
Saludos,
Rocket
Buenísimo relato Negro.
Vindio, con lo del Coronel Tomb me has traído a la memoria mi primer simulador de vuelo allá por 1991; fue en mi primer PC (un IBM PS/2) con disquetera de 3 1/2 y todo (vamos la leche). El simulador era el “Chuck Yeager’s Air Combat” y una de las misiones era derribar con un F-4 al citado pollo. Era escurridizo el puñetero pero al final caía.
Este fin de semana he visto un documental que en su día salió para los cines IMAX. Se llama “Fighter Pilot: Operation Red Flag”. Es muy bueno, os lo recomiendo si no lo habéis visto.
Gracias Rocket. Había visto algún anuncio al respecto en la tv. Ya mismo estoy en la busqueda. Gracias de nuevo
Saludos
Habrá que buscar el documental… a ver si sale alguno diciendo que hundió al “Invincible”
Joder Negro, me vienes que ni al pelo; precisamente estos días le estoy pillando el gusto al dogfight en el simulador, y me encuentro casi siempre (yo pensaba que debido a mi “mantez”) al cabo de un rato en esta situación que tan bien describes:
“Y de esta manera van cerrando una figura con forma de ovillo de lana hasta que se convierte en un círculo casi perfecto. En esa situación, con los motores a taco, virando a nivel, sólo queda esperar a que uno de los combatientes ceda presión en la palanca tras la ensalada de g’s continuados o que alguien cambie el viraje porque desestime la posición del oponente.”
Y mi pregunta es la siguiente…¿cómo sales de esta situación? Un cambio de plano, yo-yo de baja velocidad…
Cuando os contamos nuestras vivencias con los simuladores, a vosotros que habeis probado la realidad, os imagino con una media sonrisilla, meneando la cabeza y pensando…”míralos, son como niños…” XD