Lo que viene a continuación es un video de una de las más recientes pruebas de esa máquina de dilapidar dinero en que se ha convertido el proyecto JSF (Joint Strike Figher o Caza de Ataque Conjunto), aka F-35, en una de sus pruebas de aterrizaje corto, previo al vertical que se desarrollará más adelante.

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F-35 en aterrizaje

Aparte de la mayor o menor belleza del aparato (creo que sabéis que a mí no me entró por los ojos), vamos a hacer un ejercicio de inteligencia aplicada.
Entre los segundos 20 y 27 del video, el avión se encuentra en corta final; es ese momento en el que te olvidas de todo menos de la pista, tu alineamiento con ella y el régimen de descenso que llevas grabado en el culo (y perdonad la expresión) como consecuencia de cientos y cientos de veces que has vivido una experiencia semejante. Exactamente en el segundo 20 del video, el F-35 se encuentra en el umbral, en donde hay unas marcas tras las cuales están los dígitos de la orientación de la pista, en este caso 32. Observándolo con cuidado, el aparato está en la vertical del inicio de las marcas en el segundo 20 y las acaba de sobrevolar en el segundo 21. ¿Qué se puede sacar de éso?
Pues sencillamente que esas marcas, de acuerdo con el Anexo 14 de la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), miden 150 pies en el caso norteamericano; en otras localizaciones, puede variar entre 45 y 60 metros.
Si hacemos una sencilla regla de tres, si para recorrer 150 pies tarda 1 segundo, en 3.600 segundos, que son los que tiene una hora, recorrerá 540.000 pies, que son una 164 kilómetros, que pasado a millas náuticas (NM) se transforman en 88,89 NM/seg, que es otra forma de decir nudos (kts).
Para un avión de reacción, encontrarse en corta final a casi 89 nudos es una velocidad bastante baja. Para un avión (se supone) de despegue y aterrizaje vertical, me parece una burrada. Sí, es cierto que en el programa de ensayos en vuelo las cosas se hacen progresivamente, no se empieza la casa por la ventana. Pero no menos cierto es que dicho aparato ya ha realizado vuelos estáticos (lo que se denomina hovering) anclado el año pasado, por lo que una de dos: o el programa de ensayos en vuelo va más retrasado de lo que los propios contratistas están dispuestos a admitir o … y aquí lo dejo abierto a cualquier sugerencia que vuestro propio cerebro os haga llegar.
Lo que está claro es que la carrera de aterrizaje no es precisamente corta y, siempre en mi humilde opinión, si tomase en el mismo inicio de la cubierta del portaaviones o portaeronaves (inicialmente, este modelo, el B, no aterrizará en portaaviones sino en portaaeronaves, ya que está destinado a los US Marines Corp, así como a las Armadas de países tales como el Reino Unido, Italia y…¿España?). He puesto lo del portaaviones por que la cubierta fuera más grande, pero creo que ni por esas se salvaba, y dicho aparato, apellidado 100-120 millones de dólares la pieza, iba a acabar dándose un bañito, lo cual es malo para sus prestaciones stealth… ¡entre otras cosas!

“No queda sino batirnos…” – Arturo Pérez-Reverte

Imagen: http://www.defesanet.com.br/imagens/lm/f-35.jpg

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