La mañana se ha levantado oscura. Negros nubarrones amenazan descarga violenta pero ellos, liados en cosas de gestión, no reparan que deben desplegar a otra Base y traer un avión que no está para muchas fiestas pues necesita arreglos, en principio, menores.
Por aquello de la rapidez deciden ir en visual. ¡Qué decir!, conocen el camino como las elefantas su senda en busca del agua africana. Pero ya a mitad de trayecto: nubes arriba, nubes abajo, montañas por todos los sitios, se acabó la pila del GPS… no queda otra que contactar con el control amigo y “vamos para arriba” dentro de esa sustancia densa como la sopa de espárragos, blanca como el hielo que cargan los planos del avión. Llegando a destino, la pista en servicio no es la de siempre, la ficha de aproximación hay que buscarla en la bolsa, el GCA está fuera de servicio… y con esta actividad frenética se posicionan en punto de aproximación frustrada: -“¿ves la pista?”, -“sí, pero está muy a la derecha cuando el indicador dice que debe estar a la izquierda”, -“será así esta aproximación” y toman tierra.
En el aparcamiento, al abrir la cúpula, sienten el bofetón del agua fría en sus caras y se apiadan de los que los estaba esperando para preparar la aeronave para un segundo vuelo de vuelta. Esos mecánicos que estaban calados hasta los huesos los reciben muy alegres y educados y mientras marchan a tomar algo caliente, él piensa eso de: “es bueno ser rey”.
Cuando regresan a los aviones: el que los trajo y el que se deben de llevar, en formación cerrada pues el segundo no anda muy florido en cuanto a sistemas de navegación, encuentran que el agua seguía abofeteando las mejillas de los que por allí andaban. Las cabinas, aún con las cúpulas cerradas en casi todos los trabajos, durante otros permanecen abiertas, con lo que el agua primero moja y luego empapa su interior incluido al piloto.


Ya en despegue, las dos aeronaves se vuelven a meter en la sopa boba y acontece el mal de este tipo de avión ante las situaciones de nubes densas, sumado a un baño sin gorro del interior de la cabina. Los “malcontactos” se suceden (al parecer los micros del primer avión quedan activados por aquello del agua) y la recepción ya no es posible sino a intervalos irregulares, los pilotos de la formación ya no se hablan (y eso que no están enfadados) y empiezan a utilizar el lenguaje de gestos, unos pitidos de acople agujerean los oídos minando la concentración…
Parece que todo ha vuelto a su ser cuando ya están a pocas millas de la toma. No, no ha pasado: la quietud, ese silencio en la radio no presagia otra cosa sino que el piloto líder ya no oye nada de nada y lo que es peor; no puede trasmitir. Casi en el momento de configuración para la toma, se asoma al punto y este le hace una seña de “ok”, con lo que él piensa que van divinos; que están autorizados a tomar.
Una vez en tierra, al librar pista, el líder empieza a hacer pruebas de radio que le aseguren qué falla exactamente. Está pensando en dejar pasar al punto para que haga de líder en el rodaje y así pedir permiso para cruzar pista, cuando de repente observa como éste le pasa, cual adelantamiento de fórmula 1 gesticulando y braceando como si estuviera bailando una “sevillana”. Un helicóptero estaba a punto de tomar cerca de la calle de rodaje y les habían pedido que detuvieran su tránsito, él ni flores. El punto para bruscamente la formación.
En el edificio del escuadrón, comentan la jugada y se oyeron voces que argumentaban que no era bueno mandar a dos pilotos agregados juntos en aquellas condiciones, él piensa que no es eso; que fue ese viejo avión y sus achaques, que fueron esas modificaciones en los equipos que sirven de pruebas para otros, que fue sobretodo el dios de la lluvia que no estaba de buen humor.
Buena Caza
Negro






No quiero ni imaginarme el nombre de ese viejo avión (¿F-5?), porque empezaba a parecerse en un viajecito que hice con un Dyane 6, en el que, entre otros sucesos, me quedé con la palanca de cambios en la mano al querer subir de marcha… Yo lo arreglé con un clip, pero vosotros…
Un saludo Negro y un placer leerte, como siempre
Siempre pensé que en Aviación, incluida la militar, se aplicaba eso de “security first” (excepto en guerra claro). En la Civil parece que ahora predomina más que nunca lo de “euro first”. Y en la Militar ya veo que es “Aterriza como puedas” versión Negro,je, je.
Un saludo Negro
Esos sufridos mecanicos!!!
jejeje…, Sé lo dificil de la situación, pero perdonarme por la semi-sonrisa que me ha venido cuando os he imaginado, sin radio, y manadando un sms al companyero diciendo algo asi como: “k no oigo nad. Toy sin rad. Tu pto”
A partir de hoy todos con telefono en el cockpit…
Ahora en serio, ¿que avion era un F1 o como dice Manodehielo un F-5?..
Porque viejo, viejo…. tenemos esos dos…
perdón por lo de “compaNYero” la costumbre de no escribir ñ…
Rafa, nos has dejado a todos con la intriga de qué avion se trataba. Por otra parte espero que no sirva de desaliento para los que pretendan entrar en la academia, imaginándose que la aviación es despegar, hacer piruetas, maniobras y jugar a los marcianitos con el panel de control.
Ya me he fijado que la página va creciendo y desarrollándose con nuevas ventanas y pestañas para acceder al blog, galería, etc.
Un saludo a todos.
¿F-1 o F-5?, ¿Podría tratarse de la jubilada plancheta, tal vez? Se admiten apuestas.
En la galería hay un par de fotos de un “destrozo” ¿alguién podría decirme a qué corresponde? No tengo ni idea.
Ah!!! Enhorabuena por el nuevo aspecto de la página.
Tiene pinta de ser o bien un blanco aerotransportado o un señuelo, a ver si nos sacan de dudas.
Estupenda historia Negro
Mi voto no es ni para el F.1 ni para el F-5. Yo voto por el C-101
(Nadie dijo que fuera un caza
Un saludo
Interesante debate el que hay por aquí. Cuando dice en el párrafo final “fueron esas modificaciones en los equipos que sirven de pruebas para otros”, ¿un c101 del CLAEX? ¿o quizá un F-5 de ida y un F-5M de vuelta? Es que es muy propio del Negro hacer estos relatos tan oscuros… jeje que puedes alumbrar si tienes muchísimos conocimientos e imaginación, pero que no es mi caso.
Por cierto, ¿qué tal una entrada sobre esos gestos que se hacen en vuelo? Siempre me ha interesado el tema y no he podido encontrar más cosillas sueltas.
Bonito relato Negro
Mr Floc,…muy bueno lo de “nadie dijo que fuera un caza”,..jeje
Lo confieso,..me gustan más los relatos escritos desde el factor humano de la ecuación (con perdón de nuestro querido Hazkemur,..que siempre nos regala verdaderas joyas) que desde el lado más “técnico”.
Saludos a todos
PD apoyo la petición de Guille, a ver cuándo tenemos esa entrada sobre la “mímica en vuelo”
Hola desde una aislada Girona bloquedada por la nieve. Tambien apoyo la petición de una entrada sobre los gestos entre los pilotos. Creo que puede ser muy instructivo. Gracias
Me recuerda algo que me contaron y que no sufrí yo sobre alguien a quien se le estropeó el limpiaparabrisas con un tormentón del copón e iba dándole con la mano, con medio cuerpo fuera. Tenía que llegar sí o sí a alguna parte… pero claro, ahí, en el peor de los casos te paras y vas andando o te quedas esperando a que escampe. El avión no tiene “pause” ni arcén donde esperar a la grúa…
De todas formas, pregunto: ¿Se entrena el control de la adrenalina en esos casos o simplemente el hecho de terminar la AGA, la escuela de reactores y las diferentes zancadillas de la vida del piloto ya te habilita para ello? ¿Teneis psicólogos como los futbolistas?
¡Ah! Y me gusta la propuesta de la entrada sobre gestos. Tanto los de los pilotos como los de los mecánicos o personal de cubierta del portaaviones…
Saludos…
Apoyo la idea de Dudua, estaría bien meter un poco el dia a dia con los mecánicos de linea, anécdotas y situaciones varias.
En un post de una entrada pasada, comenté lo que me pasó estando de servicio de pistas con un Nurtanio o un 295, o quizás un aviocar, no recuerdo bien.
Para hacer algo de memoria, Albacete, agosto y las 16:00 mas o menos en la plataforma. Yo, un “pollo” de 3 meses de mili, piloto que hace la señal, hasta entonces desconocida para mi, de repostar (con el pulgar llevándoselo a la boca haciendo el gesto de beber).
Yo que ingenuo, pienso, estos tios tienen un calor que flipas, están haciendo una misión de guerra electrónica y llevan un buen rato subiendo y bajando, tendrán sed.
Les doy el OK y me meto en la dependencia, ellos pensarían que estaba llamando a cisterna, yo salgo del barracón con mi botella de 1,5 L de agua fresquita, se la acerco por la ventanilla y primero con cara de incredulidad y luego descojonandose me explican con palabras lo que querían.
Menuda vergüenza pasé, ahora esa señal ya no se me olvida, jejeje.
Un saludo.