Pues eso es lo que parece según este artículo del Copenhagen Post Online.

Dinamarca comenzó sus negociaciones para entrar en el proyecto JSF en 1.999. El precio inicial por unidad se estimaba entonces en unos 50 millones de dólares. El precio actual ronda los 100 millones, y hace apenas una semana se anunciaba un próximo incremento del precio aún por determinar.

La fecha inicial de puesta en sercicio era el año 2.012, ahora se baraja el 2.016.

La gota que ha colmado el vaso ha sido el despido hace un mes del jefe del programa JSF, por parte del Secretario de Defensa Robert Gates.

Según el artículo el avión ya no es considerado una opción viable por el Departamento de Defensa danés.

¿Cuál sería entonces el sustituto de los F-16? El Superhornet. ¿Realmente necesitan nuestras Fuerzas Aéreas todos los “bells and whistles”? Probablemente no, seguramente no. El Superhornet es una buena opción, económica, rápida, eficaz, probada en combate, etc.

Dinamarca perderá todo lo que ha invertido en el JSF, además de un precioso tiempo que no recuperará. Perderá además todas las ganancias correspondientes a los retornos industriales de las empresas danesas que se habrían adjudicado contratos con el JSF.

A cambio Boeing parece ser que ha prometido contratos equivalentes a 20 billones de coronas, unos 3.700 millones de dólares, para la industria danesa.

La decisión final la darán durante 2.012, de confirmarse, podría provocar un efecto bola de nieve…

Y por supuesto, sin los 48 aviones daneses, el precio de los restantes JSF seguirá subiendo…

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