Más vale tarde… Como veis, tenemos muchos deberes pendientes y una deuda con todos los que nos habéis ido enviando colaboraciones que aún no han visto la luz.  Hoy nos toca retorcernos en nuestros asientos de sana envidia por Jussek y su visita (hace ya siete meses… ¡Pardiéz, cómo pasa el tiempo!) a la exhibición anual de la F.A. Suiza en Axalp.  Que lo disfrutéis… Y ahora que lo pienso; buen sitio los Alpes para un VST meet…


Como otras muchas historias, ésta comienza casi por casualidad, leyendo una entrada de Baby en el blog de VST, allá por el mes de marzo. La descripción que leí de lo que allí se puede disfrutar encendió la mecha, pero la información que encontré -tanto escrita como grafica- husmeando por la red hizo el resto y casi me lleva a la combustión espontánea…

Por aquel entonces yo ya tenia un caso severo de ‘Target Fixation’ focalizado en el Duxford Flying Legends; más que severo se podría decir que ya había rebasado el umbral de no retorno, así que por mucho que me pusiese los dientes largos el tema Axalp, estaba concienciado de que todo no podía ser (por no decir que hacia mas de 17 años que no subía a una montaña, y como que no me veía en condiciones de semejante hazaña)

Pero, mira tu por donde, mi amiga Alessandra (con quien finalmente fui a Duxford), que trabaja en una agencia de viajes y que se encargó de todo el tema ‘viaje’ a Duxford (vuelos, estancia, alquiler del coche, cambio de moneda…) me viene un día y me dice… ¿a que no sabes a dónde he conseguido dos billetes GRATIS?

Pues si, SwissAir, como compensación por no sé que tema de volumen de reservas realizadas, le regalaba dos pasajes de ida y vuelta a Zürich… ¿sería cosa del destino? El resto ya lo podéis imaginar… buscar hotel (finalmente en Interlaken), alquiler de coche para movernos durante los 6 días que pasaríamos por esos lares, cambiar moneda… y yo me dediqué a programar las visitas, con mapas, rutas, fotos, precios, hacer la lista de todo lo que había que llevar para subir a la montaña, etc:

  • 6 de octubre: vuelo y traslado al hotel. Incursión hasta Axalp para reconocer el camino hasta el pueblo con luz natural, para no dudar a las 0400 de la mañana del gran día. Preparar mochila y equipo de montaña, botas, ropa, comida, agua, frontales, cámaras de video y foto…
  • 7 de octubre: subir ‘allí arriba’ ;-)
  • 8 de octubre: Flugplatz Meiringen, Trümmelbachfälls, Aareschlucht
  • 9 de octubre: Grimselhöhe, Furkapass, glaciar del Ródano, Sustenpass y recorrido fotográfico por ambos lagos, Thunersee y Brienzersee… coño! No había caído en la cuenta de donde venia el nombre de “Inter…laken”, hasta que la situé en el mapa mientras preparaba el viaje… ;-)
  • 10 de octubre: se fastidio la visita a Luzern por el mal tiempo, así que directos al aeropuerto de Zürich

Así pues, diana a las 0330 del miércoles 7 de octubre, nos equipamos convenientemente: ropa cómoda, botas de montaña, pantalones de travesía, anorak, luz frontal, comida energética, bocadillos y agua, camisetas de recambio (imprescindible cambiarse una vez arriba, puedo dar fe que lo que llevábamos acabó empapado y aunque no hacia mucho frío, hasta que el sol calentó pasaron muchas horas y la habríamos pillado…)

Llegamos al aparcamiento principal a las 0500, y ya subía una caravana de coches por la carretera hasta Axalp. Cafetito con leche en el bar y visita a los servicios para ‘aligerar’ peso y no tener que hacer cola una vez arriba, por suerte no tuve que acercarme a los wc portátiles más que para orinar y ya fue cuando descendíamos… que casi 9000 personas y unos pocos lavabos no son una buena combinación ;-)
He de decir que hasta este momento yo tenía serias dudas de mi capacidad física. Si bien he hecho mucho deporte de joven –incluyendo mucha montaña- la edad, problemas de espalda desde hace años, ausencia casi absoluta de ejercicio físico en los últimos años y un ligero sobrepeso no me hacían ser demasiado optimista. Peo no hay nada como poner una zanahoria delante del hocico de un asno… además de aquello de… ojos que no ven… ¡suerte que subimos de noche! que si llego a ver de día hasta dónde teníamos que subir…

Hay un teleférico que te ahorra cerca de 1h de caminata, pero empezaba a funcionar muy tarde para mi gusto. Las practicas empezaban a las 0830, la información que había leído hablada de mínimo 2h de ascenso, así que yo me ‘asigné’ otra hora más, por si acaso… eso quería decir que tenia que empezar a subir a las 0530, y si me esperaba al telesilla tal vez no habría llegado arriba a tiempo. Así que decidimos tirar recto y a las 0530 empezamos a caminar carretera arriba. Ya había soldados distribuidos por el camino, no dejando pasar los coches e indicando por donde ir. Una media hora o tres cuartos mas tarde, un soldado nos hace salir de la carretera asfaltada y nos indica que hay que seguir las marcas y las banderas, ya campo a través. Yo aquí ya pensaba que no llegaría, estaba muy fatigado, y eso que llevábamos poco andando. Entonces recordé mi ‘zanahoria’ y me concentré en respirar bien y en poner un pie delante del otro, fijándome bien donde los ponía, que en algunos puntos no es nada fácil. La hilera de luces crecía por momentos.

Enseguida vimos una fila de linternas que venían por una cresta a nuestra izquierda, eran los del telesilla, eso quería decir que habían empezado a subir gente una media hora antes de lo previsto… ¡si lo se hago cola! Me habría ahorrado una hora de paliza… el asalto final hasta Brau es –al menos para mi- de lo mas duro del viaje. Un ascenso muy pronunciado, con el cansancio acumulado de 2h de camino, ya estaba amaneciendo y capté la magnitud de la tragedia… miré abajo y vi lo que habíamos subido, luego miré arriba y vi lo que nos faltaba… ¡que coño hago yo aquí! Me salio del alma, ¡y lo peor es que después había que bajar! Volví a pensar en mi ‘zanahoria’, y viendo a crios y ancianos que me adelantaban, mi amor propio me ayudó a seguir.

Brau es el punto de observación nº 3, el más bajo, desde aquí se mira la acción siempre hacia arriba, así que llegados a este punto del camino no iba a detenerme, pero el ascenso a Tschingel era casi peor que el tramo anterior, tal vez no con tanta pendiente pero mucho mas largo. Me ardían los cuadriceps, tenia que pararme cada pocos minutos y descansar uno, así, casi a remolque, llegamos a la cima del punto nº 2. No me vi capaz de llegar hasta Ebenfluh, más que nada porque a mediodía tendríamos que regresar a Tschingel, ya que Ebenfluh se reservaba solo para los vips que subían en helicóptero (y fueron unos cuantos).

Eran las 0815 cuando llegamos, hacía unos 45 minutos que había amanecido pero el sol aun no se elevaba tras las montañas. Para mi, en ese momento aquello era la cima del mundo, así que me hice fotos para celebrarlo. Nos desnudamos de cintura para arriba y cambiamos las ropas empapadas, colgamos las camisetas en las alambradas de no mucho más de 1m de altas que nos separaban del precipicio que caía hacia Axalp. Alguno que otro de por allí sonreía al ver que había llevado pinzas para tender y poder colgar las camisetas ;-)

Por fin el sol asomó por encima de las montañas. Era la hora. A las 0835 aparecieron los primeros aviones, cuatro F-18 en formación tronando entre las montañas, por el N. tras algunas pasadas empezaron las prácticas de tiro. Venían uno tras otro por el S, con una pequeña separación entre las dos parejas, disparaban a los blancos que hay justo debajo de Ebenfluh. Pasaban la torre y desaparecían virando a babor valle abajo, hacia el O, hacia el lago de Brienz. Curioso sonido el de los disparos. Lo primero que me llamó la atención era que cuando se escuchaban los disparos, el avión ya había cambiado la trayectoria y tenia el morro alto, uno se espera ver el humo de la ráfaga y oírla a la vez, pero la distancia que nos separaba y la velocidad a la que volaban era la suficiente como para que cuando nos alcanzaba el sonido el avión ya había subido. Lo siguiente que me llamó la atención fue ver los impactos de los proyectiles casi 1 segundo antes de escuchar los disparos, por llamarlos disparos, porque el sonido no se parece en nada a algo que haya escuchado antes, imagino que por la alta cadencia de tiro. Así pues, la secuencia que se repetía cada vez era la siguiente: veías los impactos, mirabas al avión y éste inmediatamente elevaba el morro, y acto seguido escuchabas el brrrrrrrrrp.

Si no recuerdo mal, los Hornet sólo atacaban los blancos que he mencionado antes. No así los F-5, que alternaban los tres grupos de blancos. Tras la marcha de los cuatro F-18 aparecieron seis F-5, éstos aun venían mas seguidos, por parejas también. El sonido de los motores no era tan bestia como el de los Hornet, aunque el sonido de los cañones a mi me pareció casi idéntico. Empezaron, como los Hornet, con una pasada de N a S en formación. Cuando empezaron las prácticas de tiro venían por el S, y al igual que los Hornet, se lanzaban valle abajo virando cerrado a la izquierda. Luego cambiaron de blancos, y viniendo desde el lago, por el O, pasaban sobre nuestras cabezas, disparaban, y parecía que se iban a empotrar en el murallón de la montaña de enfrente, se acercaban a la ladera, la seguían en vertical, y al pasar la cresta, medio tonel y picaban en invertido por el otro lado de la montaña. Espectacular. Volvieron a cambiar de conjunto de blancos. Esta vez venían del E, altos, pasando por encima de la cresta que hay enfrente, y cayendo en invertido hacia el lago.

Luego le llego el turno a “Pipo”, es el nick del piloto de F-18 que realiza un ‘solo’ espectacular. También una Pilatus que usan como entrenador avanzado antes de pasar a reactores, Superpumas y Alouettes, y la Patrouille Suisse, equipada con F-5s.

Tras la sesión matinal tuvimos unas dos horas de asueto, dedicadas a dormitar al sol, suerte que hacia un día esplendido. La zona se llenó por completo con la gente que seguía ascendiendo y que venia para la demostración oficial que tendría lugar a las 1400, y con los que debían venir de Ebenfluh para dejar sitio a los vips que los helicópteros no paraban de subir.

La demostración ‘oficial’ contaba con un speaker que iba dando explicaciones en alemán e inglés de lo que iba a acontecer, y fue algo diferente a las practicas de la mañana, ya que esta vez tanto los F-18 como los F-5 hacían una pasada viniendo del S y alternaban la salidas, una vez caían al valle, hacia el lago, y a la siguiente metían gases y ascendían por la ladera de la montaña hacia el E, y aquí si que tronaban los Hornets ;-)

Fueron noventa minutos intensos, finalizados con una gran actuación de la Patrouille Suisse. A las 1530 empezaba el éxodo –con unos atascos de tráfico que ni en semana santa- había que desandar lo andado y cuesta abajo. Para mi desgracia, mi rodilla derecha se negaba en redondo a trabajar, el ascenso la había machacado y ahora, al descender, me mataba el dolor. Tuve que bajar todo lo que pude al estilo cangrejo, de lado, poniendo primero el pie izquierdo, y parándome cada pocos minutos para dejarla reposar.

Tardamos unas 2h30’ en llegar al coche, estaba completamente dolorido y cansado, pero tremendamente feliz y emocionado… y un pelín orgulloso por haber sido capaz de subir y bajar de una pieza, aunque me chirriasen todas las articulaciones. El atasco era monumental, no recuerdo cuánto tardamos en bajar hasta el valle. Una vez abajo, de cabeza al hotel, a la ducha, a darnos masajes en las piernas, cenar y a dormir, que al día siguiente tocaba ver los aviones más de cerca, en la base de Meringen. No fuimos capaces de madrugar, ssí que decidimos dejar la visita a la base para la hora de la demostración oficial a las 1400. Ya había leído que no era una base aérea normal, y viendo las fotos del satélite no es para menos, eso de estar entre casas y granjas y ser atravesada la pista por una carretera… evidentemente, no pude evitar el cruzar al otro lado y mucho menos no hacer fotos y grabarlo en video ;-)

Lamentablemente, la meteo no acompañaba, lloviznaba y las nubes cada vez más bajas se iban comiendo las montañas, hasta que ocurrió lo que nos temíamos, se canceló la demostración. Aun así pudimos presenciar el despegue de cuatro F-18 y su posterior aterrizaje, tras una larga espera.

Aquí acaba la historia en lo referente al motivo principal del viaje, el resto del tiempo lo dedicamos a las visitas que teníamos pensadas, prácticamente todo el tiempo lloviendo, es lo que tiene el otoño.

¿Alguien se apunta para el 2010?

Podéis ver algunas fotos aquí: http://www.flickr.com/photos/19711452@N00/

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