Lleva sentado en el avión casi dos horas. En el aparcamiento, subido y atado, varias veces ha dejado volar la imaginación y se podía decir que ha perdido la concentración. Desde que empezó el ejercicio, ha estado ya tres veces en el andamio junto con su líder en el avión de al lado esperando a que alguien les diera el “go”. Ha sido un día muy largo, junto con otros pilotos se ha rotado para estar en el aire en poco menos de cinco minutos. Cuando la amenaza aparezca, cuando los controladores estén seguros de que se cierne, los mandarán al aire para contrarrestarla. Pero por el momento nada…
Ha hecho frío a primera hora de la mañana, luego ha pegado el Lorenzo con toda su fuerza sin llegar a quemar, está anocheciendo y unas muy negras nubes de desarrollo vertical se han instalado en el cielo próximo. No sabe ya cómo sentarse. La cabeza, después de haber repasado hasta la saciedad los procedimientos, las instrucciones, está en otra parte, de vacaciones, pensando en esto y aquello, nada profundo, nada que tenga que ver con lo que se le viene. Ya ve al relevo y esboza una sonrisilla de alivio, “¡ala machote, te toca a ti que ya estoy cuadrao!”, pero no había terminado de pensarlo cuando les avisan de que el juego ha empezado.
Con un esfuerzo de concentración de 0 a 100 en pocos segundos, ponen en marcha, ruedan, despegan en radar-trail. Lo que era ocaso abajo se vuelve obscuridad al pasar las nubes y atardecer en los niveles superiores. Tienen que darse prisa e instalarse en los puntos de vigilancia que les han asignado para en su caso, acometer a los malos. Pero o los malos no llegan o los han acometido otros de una zona anterior. Ellos no lo saben pero tampoco lo pueden preguntar; no les incumbe saber cómo se están desarrollando los acontecimientos, tiene su zona para limpiar y punto.
Pasan los minutos y ante la expectativa de que tengan que estar allí más tiempo de lo esperado, los mandan al avión nodriza a pegar un chupetón que los mantenga en plena forma. Ya están llegando al mismo, ahora sí es de noche en todo el éter sideral. Localizan visualmente al cisterna pero ¿y las mangueras?. Las mangueras están haciendo un baile que no le gusta nada, van de acá para allá, erráticas, esquivas, morcillonas. “No sé si merece la pena el destrozo” pensó él. Pero su líder intrépido ya se está pegando con la manguera. Idas y venidas, acometidas y recules, tensión, esfuerzo, sudor, mucho riesgo. Casi 10 minutos llevan entrando y saliendo de las turbulencias sin obtener el preciado combustible que se está haciendo crítico para regresar, cuando el “tanker” reporta un problema menor y tiene que marcharse, “casi mejor”.
http://www.flickr.com/photos/jezblog/3964447502/
Sin poder volver al área, piden permiso para regresar a la Base. Como entren en acción ahora, les va a dar la risa. Pero parece que el enemigo ha atacado por otro sector, todo vuelve a la calma, exceptuando que el campo está casi en mínimos instrumentales. Aproximación exacta y cuando saca el tren, reflejo cegador que le recuerda que en nubes es mejor no encender las luces de aterrizaje hasta el último momento. Cae una manta de agua. En carrera de desaceleración se para uno de los motores (luego le dijeron que por la ingesta de agua) que vuelve a encenderse. Les esperaban mecánicos empapados hasta el tuétano. A uno de ellos lo conoce bien; -”¡he pasado miedo!” le dijo, -”lo prefiero al frío” respondió el mecánico…
Buena Caza
Negro








Una entrada de esas que te conectan y enganchan con esa parte del trabajo que haceis que no tiene el “glamour” que los que vemos los toros de fuera esperamos. (Juerrr, to esto sin comas ni ná). Me ha gustado mucho, casi que me da escalofríos y en resumen es una de las caras de esa tarea. Muy bien relatado Negro. Gracias
el “glamuroso” día a día del piloto de caza…y del mécanico “socarrón”…
Un saludo Negro
Estoy con Carlos, fantástica entrada, aquí se ve que no todo es tan glamuroso ni tan “heroico” como parece (para los más jóvenes).
Un saludo a todos vosotros
¡Saludos Negro! Has vuelto, ¿o no te habías ido?, y nos traes una entrada como la de Baby el mes pasado mostrando la cruda realidad de vuestra vida.
Feliz regreso
Hola a todos:
tengo una pregunta el otro dia viendo una peli al piloto que iba a aterrizar en portaviones dijo:la desaceleracion automatica no funciona que lo haria manualmente:¿la desaceleracion automatica existe?si es asi como funciona?,otra pregunta es tambien he oido lo de motores en reversa referente a los aviones civiles creo que lo hacen para reducir la carrera de aterrizaje si tambien existe hace la funcion de aerofreno?.
Gracias de antemano.
La reversa cambia el flujo de salida de las toberas, para reducir la carrera de aterrizaje, los aviones civiles no tienen aerofreno, sino flaps y slats, los cuales, en cierta medida, sirven de freno aerdinamico, en algunas circunstancias.
La desaceleracion supongo que realmente se refiere al autothrottle o ATH, que mantiene la velocidad que le indica al AP, por ejemplo todos los P3 modernos lo llevan.
Algunos aviones de pasajeros sí llevan aerofreno, además de la reversa. Por ejemplo, el BAe 146. En este enlace hay una foto en que se ve parcialmente abierto:
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/8/81/Atlantic_airways_CRG.jpg
Sin embargo, como dice EJ lo normal es que no lo lleven. No lo necesitan con sus grandes alas y flaps ya tienen suficiente frenado aerodinámico. En su lugar, se ayudan del inversor de empuje, o la “reversa” como lo llamáis.
Algunos aviones militares de combate también llevan inversor de empuje, aunque no es habitual. Ahora mismo sólo recuerdo dos aviones que vayan equipados con él, el Tornado y el Saab 37 Viggen.
Mientras que el aerofreno se puede usar (y se usa) en vuelo, el inversor de empuje sólo puede usarse cuando el avión ha tocado suelo.
A ver Tomcat, respóndeme a dos preguntas:
1) La película ¿no sería Hot Dogs?
2) ¿No te la bajarías del “mulo”? Porque yo lo intenté una vez con la de “Caballeros del Cielo” y…¡joer con los caballeros! Menos volar hacían de todo y en las posiciones más inimaginables posibles…
Bromas aparte, obviamente yo no soy piloto naval pero jamás he oido nada sobre “desaceleración automática”. Sí existe lo del “Autothrottle” que mantiene automáticamente la velocidad prefijada en la aproximación y debe de aliviar bastante el trabajo. Pero la única desaceleración automática que yo conozco es que te la pegues con la popa del portaaviones porque vayas corto de altura…
Respecto a la reversa…en vuelo jamás. De hecho tienen sistemas de seguridad para evitar que puedan activarse en vuelo. Creo que el tren delantero tiene que estar en contacto con el suelo para que pueda activarse.
Si por error se activara en vuelo yo creo que se desintegra el avión…
Bueno…aparte de reírte espero que te haya aclarado algo.
Un saludo Tomcat
Gracias por tu respuesta vindio:
Se trataba de un episodio de la serie jag alerta roja en realidad esa piloto se encuentra en aproximacion final y al hacer lo que ella dice aparece una pequeña escena de como los motores reducen potencia entonces el protagonista de la serie dice con voz de alarma que ha cortado los motores su senda de planeo acaba siendo demasiado baja con lo que alfinal se estrella contra la popa de cubierta el avion en cuestion es un tomcat,quizas a lo que se refiere por lo que tu has dicho es Autothrottle que mantiene la velocidad automatica de descenso a mi me suena eso supongo que en television les cambian el nombre para que parezca mas bonito el hornet tiene autothottle? te importaria decirme mas en profundidad como funciona?por ultimo si quieres ver el episodio vuedes verlo en la web seriesyonkis.com
En casi todos los aviones modernos, la reversa no te entra aun poniendo los gases en esa posicion, ya que para ello debe de activarse, por presion, un rele que va en la pata de morro, que detecta el modo aire – tierra.
Los bizcochos llevan ese rele, por eso es una de las razones en las que en los bizcochos se recoge muy poquito en la toma, de practicamente nada, para que salte ese rele y el avion “sepa” que esta en tierra.
Un matiz, casi académico. El Pilatus PC-6 “Porter” permite en algunos modelos no solo poner el ‘pitch’ del paso de la hélice a 0, sinó incluso invertirlo. Es espectacular verlos bajar en picado, y sobre todo ver el bicho soltando a los paracas y tomando antes de que lleguen al suelo.
Una vez más, gracias a todos.
¡Ostras Negro! cuando se tiene el día, se tiene de verdad y para acabar el socarrón comentario del mecánico cachondo…
Un saludo y me alegra leerte de nuevo
Ya se echaba de menos una entrada de Negro.
Como siempre genial y metiéndonos por unos instantes en vuestro pellejo y vuestras sensaciones.
Pero de esta anécdota, me vas a permitir que me quede con una cosa que me ha hecho muchísima gracia.
“A uno de ellos lo conoce bien; -”¡he pasado miedo!” le dijo, -”lo prefiero al frío” respondió el mecánico…”
Tremendo el mecánico!!
Ender
“Magic, Rugby 33, Magnum!”
Muy bueno Negro!!