Hoy tengo el día melancólico. Mi ligamento cruzado ha decidido recordarme que lo maltraté de mala manera en una pachanga futbolera hace 10 años y ahora se ha hecho notar de nuevo para insinuarme que el “running” éste que me he puesto a hacer de mayor, tampoco le gusta.
Y aquí estoy, con una bolsa de hielo, incrustado en el sofá, cuando al ojear la prensa local una noticia me acaba de recordar que hace 25 años viví el verano más féliz de mi vida (hasta el momento).
La noticia es que hoy se cumplen 25 años del homenaje a Pombo y 75 de su vuelo en avioneta de Santander a México.
Ese verano recibí mi bautismo del aire en una avioneta del aeroclub y volvería a volar un mes más tarde en un Aviocar dentro de los actos organizados por el 50 aniversario.
Ví cazas por primera vez (Phantoms, Little, Phantoms…) y mi padre me llevó a todos los eventos que se organizaron, incluyendo unas charlas en las que conocí a Pombo y tras las cuales me saludó con mucho cariño (era el oyente más joven con diferencia) y me firmó una dedicatoria que aún conservo: “cuando seas piloto, nos veremos en la luna”.
Desgraciadamente, unos meses más tarde tanto él como mi padre se marcharían a esa luna sin avisar.
Todo esto me ha hecho bucear en mis recuerdos y rescatar aquello que aún permanecen, que me ayuden a entender cuándo y cómo empezó todo.
El primero de todos ellos es precisamente de cuando empezamos a tener recuerdos (dicen que hacia los tres añitos). Tuve la suerte de vivir en un pequeño pueblo cercano a la capital, en una casita ligeramente separada del resto y situada en un pequeño altozano rodeado de verdes prados que fueron los campos de pruebas aeronáuticas de mi niñez.
Me recuerdo asomado a los barrotes de la terraza viendo las estelas que dejaban los aviones comerciales sobre el horizonte. Sitios lejanos, mundos por conocer…también las aproximaciones de los DC-9s a la 11 de Parayas que pasaban por encima de casa.
Recuerdo las tardes en esos campos volando la cometa de celofanes de colores con un dragón amarillo en el centro, después vendría la acrobática…la cara de pasmo de mi profesor de 3º cuando le dije lo que quería ser de mayor ¿quién le mandaría preguntar?
Luego vendrían los aerodinos con los que vino cargado mi padre de un viaje de trabajo en Alemania y que no existían en las tiendas de aquí. Coches parados al borde de la carretera para verlos volar…y cómo no, los inevitables accidentes de un oficio de riesgo como es éste: el biplano que se quedó colgado de los cables del tendido eléctrico. El supersónico de alas en flecha que no respetó de su plan de vuelo y sufrió un choque frontal contra el radiador de un camión…curiosamente la hormiga de pruebas que iba en la cabina sobrevivió (algo de lo otro ya había ¿verdad Bea?).En cambio el amplio repertorio verbal de los camioneros no ha cambiado nada en todo este tiempo…
Pero hubo algo que destacó en aquellos años sobre todo lo demás. Era un avión futurista lleno de ordenadores (para los P.Cs aún faltaban unos pocos años) y pantallas de televisión cuando en las casas sólo había una en blanco y negro. No tenía rival en el mundo, ni siquiera con sus hermanos: al F-16 se lo podía cepillar con los Sparrows y despellejaba a los F-14 y 15 en combate cerrado. Nuestra fuerza aérea lo estaba evaluando y se hablaba de comprar entre 72 y 144…Y YO VOLARÍA ESE AVIÓN.
Las primera foto la ví en un libro de texto de historia de 8º de EGB que mi tío el maestro tenía en su coche. La recordaréis todos: un F-18 ladeado hacia la derecha cargado sólo con dos Sparrows y dos Winders. Cada vez que venía de visita le pedía las llaves del coche. Creo que nunca descubrió el motivo.
Luego tuve una maqueta en escala 1/48 que “voló” sujeta al techo de mi habitación durante varios años hasta que un catastrófico accidente debido a una “barrena plana” acabó con ella. Hace poco volví a comprarla en eBay. Me gusta mirarla de vez en cuando. Me transporta a una época en la que era fácil soñar.
Recortes de prensa, el reportaje del Informe Semanal grabado en vídeo sobre la llegada a España…
Y luego llegarían los desencuentros que hicieron que esa máquina y yo siguiéramos rumbos alejados hasta que hace aproximadamente 1 año volvimos a encontrarnos.
Por una de esas casualidades de la vida acabé ante las puertas de un edificio viejo y funcional. Tras atravesar un pasillo abrí otra puerta y allí estaba el paraíso: varios aviones en distinto estado de mantenimiento mientras al fondo se veía la línea de vuelo con varios aparatos preparándose para despegar. Perfume de keroseno y música de G&E ¡qué más se podía pedir!
Finalmente llegó el momento más esperado, el de subir por esa escalerilla que se me había resistido durante tantos años. Miraba a mi alrededor y no, no había interminables colas de gente esperando su turno. Aquello era para mi sólo. Esto era un encuentro privado… Os podría contar cientos de sensaciones, de impresiones: cómo es el HUD (por fín descubrí que la crucecita en la esquina superior derecha es para ajustar la altura del asiento), el tacto de los botones, el HOTAS, que los arneses de los hombros pesan los suyo y con las Gs deben ser bastante molestos, la nueva pantalla central de color que me pareció poco inclinada hacia el piloto y hacee bajar la vista más que la anterior, el recorrido de la palanca, la visibilidad sin límites, el tono susurrante de la Betty… necesitaría otra entrada sólo para eso.
Pero sí os diré que nada en ella me pareció extraño o desconocido. Era como estar en el salón de mi casa. Sabía para que eran cada uno de esos botones, de esos pulsadores, de esas palancas. No había estado nunca ahí, pero la conocía bien.
Siempre supe que convertirse en piloto de caza es un proceso muy duro que muy pocos superan. Y más aún me lo pareció cuando empecé a leer todo lo que nos cuentan en este blog. Hubo momentos en que pensé que en el fondo había tenido suerte, que la media dioptría del ojo me habría protegido de un fracaso más estrepitoso aún: el de estar perfecto físicamente pero no ser capaz de superar las pruebas.
Sin embargo, ese día, cuando bajé la cúpula de ese avión y por unos instantes me aislé del resto del mundo, tuve la certeza de que no habría sido así. Supe que si no habría sido por esa media dioptría lo habría conseguido. Nada ni nadie habrían podido impedirlo. Había nacido para esto y esa máquina también. La nuestra habría sido una historia de éxito, de superación y de triunfo sobre los cielos de medio mundo.
Pero fue un encuentro breve, incompleto. Es como cuando te enamoras como un becerro de aquella chica de clase pero “ella te quiere sólo como amigo” y luego, al cabo de veinte años, os reencontráis fugazmente en un aeropuerto, en una estación, charláis unos minutos y vuelves a tener la certeza de que era la chica de tu vida pero esta vez el sentimiento es mutuo e intercambiáis teléfonos con la promesa de quedar un día con más tiempo.
Así que General, hágame los honores. Sí, hablo con usted General, con el que entra a hurtadillas de vez en cuando por estas páginas a leer lo que sale de las mentes de esta extraña simbiosis “aerotranstornados-pilotos de caza” que uno de sus comandantes tuvo la ocurrencia de ensamblar.
Concédame sacar de paseo a la dama. No tema General, soy un chico formal. Jamás se me ocurriría ir con una moto deportiva haciendo tumbadas en las curvas como Manodehielo, o subirme a una tabla y atarme a un trozo de tela para dar saltos por el agua como Bob.
Soy una persona equilibrada créame. Sí, al igual que Baby, también me trague los episodios completos de la abeja Maya, pero al contrario que él no he desarrollado ninguna extraña tentación hacia los pulsadores pintados a rayas. No se preocupe, no la dejaré volver sola a casa mientras yo hago autostop con un paracaídas a la espalda en cualquier carretera secundaria porque toqué donde no debía.
Dirá usted que si quiero vivir esas sensaciones que me vaya a Ucrania o cualquier otro lejano país de esos y afloje la billetera, pero no mi General, no es una cuestión de dinero, no se trata de eso. Mi dama nació en San Luis no en la estepa rusa, las palabras Mig y Sukhoi nada me dicen y la cruz de San Andrés y la escarapela rojigualda aún significan algo para mí. No estoy buscando adrenalina, sólo zanjar 20 años de desencuentros. No me remita a una casa de citas.
Me imagino que no me dejará llevármela sin que vaya alguien de “carabina” en el asiento delantero. Tendré que asumirlo, pero por favor, deje que sea yo quien escoja esa compañía obligada. Sí, supongo que ese teniente veinteañero en el que está pensando lo haría a la perfección, que es un crack del combate aéreo y aguanta más Gs que una pepita de fresa en la batidora de mi cocina pero quiero a uno de los míos. Alguien que entienda mis sentimientos. Que se haya tragado las series completas de Mazinger Z, Comando G, el coche fantástico, Verano Azul…que haya aprendido el sacrosanto concepto en aviación de “Arriba y Abajo” con Coco el de Barrio Sésamo porque de los Lunnis sigo sin fiarme. Le parecerá una tontería pero esas pequeñas cosas forjan generaciones. No quiero a alguien que me lleve a los límites de la envolvente. Esto es un paseo romántico, no una noche de sexo desenfrenado.
No pido nada complicado mi General, soy una persona de gustos sencillos. Sólo llevar la palanca de gases hasta el extremo de su recorrido mientras me fundo con el asiento. No se trata de despegar mi sombra del suelo, eso ya sabía hacerlo antes de que supiera lo que es un nolotil. No, se trata de atravesar las nubes como un proyectil. No necesito llegar a los límites de la troposfera, me conformo con un trozo de cielo donde nadie nos moleste y pueda tener unos minutos de intimidad con mi dama: unos virajes, unos toneles, tal vez algún looping…y luego volver cerca del suelo no planeando sino picando y experimentar lo que es la velocidad de verdad a 500Kt y 300 pies. Una buena rotura sobre la base, aterrizar, apagar los motores y volver a recuperar el silencio que me acompañará el resto de mis días porque después de esto, ya nada volverá a ser igual.
Déjeme comprobar que aunque no pudo ser, esta dama y yo estuvimos hechos el uno para el otro.
Y si no he conseguido convencer a su frío y calculador cerebro de aviador, entonces hágalo por la EFICIENCIA. Si ha llegado a donde está y más en unas fuerzas armadas como las nuestras, ese palabro lo llevará grabado en cada neurona de su cerebro.
No permita que cada semana sigan despegando biplazas con asientos traseros libres. 70 kg. más no aumentan el consumo de keroseno. Sé que en cada vuelo, en cada misión, se intentan cumplir varios objetivos para aprovecharlo al máximo. Añada uno más que no lleva tiempo: el de ayudar a cumplir sueños. Porque no se engañe General, aquí sólo estamos para intentar ser felices y hacer que los demás puedan serlo
Hágalo General, antes de que las damas empiecen a volar solas, antes de que empecemos a estar demasiado viejos para sacarlas a bailar.
Vindio.









Pero Vindio, por Dios! Eres un poeta!!!!!
Tenemos que hacer algo por tí! Te daba ahora mismo todas las horas que debo y ahora no puedo hacer por un problemilla médico que arrastro hace unos años!!!!
Precioso.
Me voy a Dresden en un par de horas. Les hablaré de tí a los futuros pilotos de caza!
Un abrazo
Amen Vindio.
Amen.
Bien dicho Vinidio, elevemos la petición a “proposición de ley de gustoso cumplimiento”.
Bien escrito también
Llevo siguiendo este foto bastante tiempo, y nunca me había decidido a escribir, pero tras esta entrada solo puedo decir que me quito el sombrero. En mi opinión es de las mejores que he leído por aquí, aunque por mucho que la leo, la entrada “cosas del destino” sigue haciendo que se me caigan las lágrimas…
Muy buena entrada Vindio, esperemos que cumplas tu sueño, y yo intentaré cumplir el mío.
Uno que entra este año en la AGA….
Hola a todos, soy de los que tambien siguen este foro habitualmente pero pocas veces escriben pues prefiero aprender y leyendo aprendo y a veces , como hoy es como si la entrada saliera tambien desde el fondo de mi corazon.Quien no quiso, quiere y querra que ese deseo , que Vindio tambien expresa se lograra cumplir para algunos, aunque fueran pocos.
Cada uno de los que aqui leemos debemos llevar un sueño inclumpido y es lograr subir alguna vez en alguno de estos aparatos que vuelan y nos debemos conformar con , en alguna visita a una base, sentarnos a los mandos y soñar..soñar durante unos breves segundos que tenemos los mandos en nuestras manos.
Luego, una vez visto el despegue, vuelo y aterrizaje de cualquiera de estos “tigres”del aire y ver como desciende el piloto en cuastion, sentimos envidia sana, sanisima por ser ese hombre especial que baja de la cabina.
Si, mi General, deje de vez en cuando que ese segundo asiento sea ocupado por alguna que lleve en su corazon el inmenso deseo de, por una vez, ver cumplido ese sueño
Vindio, muchas gracias por haverme gozar de esta entrada y por la forma de expresar lo que muchos de nosotros tambien deseamos
Un saludo a todos
Miguel
Fantástico, Vindio, fantástico. Tu prosa está ya al nivel de los mejores oficiales del EdA, que como sabemos aquí, es algo inherente a todo buen piloto de caza. Así que tu “osadía” de pedirle a Vuecencia, ya no volar, sino qué tipo de chófer quieres para ese vuelo, debería ser satisfecho lo mas pronto posible.
Y lo que nos #odería a los demás que te lo dieran XD
Saludos
Hola Vindio
Es peor estar bien fisicamente y no pasar por un mal examen de mates, como dices. Es terrible. No me olvidaré en la vida del problema de máximos y mínimos, el de espacios vectoriales y el de geometría euclídea, no pude con ellos. Año 1990.
Siempre he querido escribir al Jefe del Estado Mayor, a la reina, al Rey, al Presidente del Gobierno de turno, pidiendo lo que tu pides aquí. Solo una vez por Dios, concedanmelo solo una vez. Nunca lo he hecho.
No hay forma mejor de pedir, lo que todos anhelamos profundamente.
Es una de las mejores entradas que he leido, sino la mejor.
Enhorabuena y si lo consigues avisanos por favor, yo tambien quiero.
Aprovecho para preguntar a nuestros amigos que lo consiguieron, si conocen peticiones de este tipo, que hayan sido concedidas.
Un abrazo
Vindio, es la primera vez que deseo de todo corazón ser general.
Un abrazo.
Baby
Amigo mio, magnífica entrada. Me has dejado sin palabras (y con alguna que otra lagrimilla de emoción, todo hay que decirlo
Has dicho lo que todos queremos decir; has descrito lo que todos daríamos lo que fuera por obtener; y lo has hecho de una forma extraordinariamente hermosa.
Un abrazo y felicidades por esta entrada.
PD: Yo tampoco me fío de los lunnis
Hola Vindio
Sin palabras y en silencio, me dejaste pensando cosas, cuantas sensaciones me transmitieron tus palabras, me llevaste a caminar en los recuerdos mi padre tambien se fue a la luna sin avisarme…con que se cura la nostalgia? con que se calman estas ansias? me remiti a sentirme reflejada que puedo decirte que no hayan dicho ya, que tambien a mi se me escaparon las lagrimas de repente, que seguimos persiguiendo una pluma en el viento que nos llena de felicidad hacerlo y quien dice que no sera nuestra…..que las cosas llegan cuando tienen que llegar, que jamas debemos renunciar…………vaya disfrute mucho esta entrada desbordante de sentimiento gracias Vindio!
un abrazo
Frida
Mi querido amigo, como siempre tengo que quitarme el sombrero ante tus palabras. Lo hubiese tenido difícil para ser el primero de nuestra promoción estando tú ahí al lado, pero ahora seríamos felices editores de este blog…
Si el general Baby nos lo permite, sería un honor volar en el biplaza de tu derecha, pilotado para la ocasión por cualquiera de nuestros editores.
Debo confesarte que mientras leía tu entrada estaba mirando de reojo la barra de desplazamiento de la derecha mientras pensaba “que bien, todavía no se acaba”. Bravo. Has expresado a la perfección lo que siento. Hemos hablado muchas veces de esto, incluso preparé alguna entrada que al final no envié, quizás se juntan muchas cosas personales que es difícil obviar para contar mi historia. O quizás no sé contarlo tan bien como tú…
Un abrazo colega.
Ah, que no se me olvide, PABLO, muchas felicidades por entrar. Te deseo de corazón que todo te vaya a pedir de boca, deja el pabellón alto y no te olvides de nosotros en el proceso.
Muchísimas gracias Manodehielo, gracias, de verdad. Intentaré, y lo daré todo por estar a la altura de las circunstancias.
Un saludo.
Sé que lo darás Pablo, si has entrado es que tienes espíritu de piloto de combate. Si tienes tiempo y ganas, pásate por aquí para contarlo. ¡Haz realidad lo que sólo fueron nuestros sueños!
Un abrazo
¡Bravo Vindio! ¡Te etreves a pedir algo que los que este blog leemos tambien lo deseamos! Ójala lo consigas y no siente precedente, ni me imagino la cola que se formaría.
¡Vamos, general, un poco de por favor!
En mi habitacion me acompañaron P-51 Y stukas, en mi mente la cobra de pugachev, y en mi corazon todo lo que has descrito tan bien…hoy sigo soñando con lo mismo que tu.
Felicidades Vindio por mostrar tan bien lo que muchos sentimos.
Ya ha salido alguna que otra vez… peeero…. por instistir que no quede, porque no una solicitud formal y sorteo de un vuelecito (en lo que sea no vaya a ser que nos pasemos) entre los sufridores (de envidia) de este blog?….
En el fondo todos poco más o poco menos somos un poco “vindios”….
Bravo!!, he sentido esas palabras como mias!!!
Fantástica entrada Vindio, de verdad, me ha encantado!
Alejandro
PD: Pablo, mi más sincera enhorabuena!!!!!
¿Qué Dr.Ícaro te apuntas al sorteo del vuelecito?
Muchísimas gracias a todos vosotros por los comentarios.
Espero que con la primera parte de la entrada os haya conseguido llevar un ratito a esa infancia a la que conviene viajar de vez en cuando, especialmente cuando con los años se nos empieza a endurecer el corazón.
Y que la “petición de mano” os haya hecho si no reír, si al menos sonreír porque de eso se trataba.
Pablo, enhorabuena. Lo que has conseguido es un gran logro y supongo que aún lo valorarás más si entras habitualmente en este blog.
Con constancia y tenacidad llegarás a donde quieras estar. Y cuando las cosas se pongan difíciles piensa que eres el portador no sólo de tus sueños sino también de un trocito de los de todos nosotros. No como una carga sino como un estímulo. Tú has llegado hasta donde los demás no pudimos así que, aunque el camino sea largo y complicado, nada insuperable puede impedir ya que cumplas el tuyo.
De todas formas me quedaría más tranquilo si te repasaras algún episodio de los de Barrio Sésamo antes de que fueras a volar sólo.
Un saludo a todos
Buenas:
Que ha ocurrido con la galeria de imagenes al seleccionarla no aparecen las imagenes que habian.
Sencillamente perfecto, perfectamente genial. Esto es una demostración de como se plasma el pensamiento en papel, las ideas con tinta las llama mi padre.
Si algún general lee lo escrito por Vindio, no dudo que se pensará la propuesta. Un abrazo.
Grande, muy muy grande!!
Gran entrada, muy muy buena.
Un abrazo a todos los que haceis posible este blog.
Vindio, yo no lo habría expuesto mejor… que bueno.
Doctor¡¡ Seguro que tienes la letra fea en su forma, pero es soberbia en su función. Gracias por esta entrada. Muchas gracias. Esplendido¡¡
Me ha gustado muchísimo, bien hilado y mejor redacción, pero amigo Vindio… “los sueños sueños son” decía Calderón. Como decimos en mi gremio, ante el vicio de pedir la virtud de no dar, y no me cabe duda que “mi General” sabe lo que puede, o no, ordenar/autorizar.
Enhorabuena Little.
Oye Flagon38 ¿tú no serás gerente sanitario por casualidad,verdad? Es que lo de la frasecita esa del “pedir y dar” yo sí que la llevo grabada en la neurona sí.
A los de mi gremio nos gusta más la de: “mientras hay vida, hay esperanza” aunque tal y como me lo pones la única opción que me dejas es que me meta en política y llegue a ministro de defensa…porque para rey, príncipe o deportista de élite lo tengo realmente difícil.
Te podría dar un par de argumentos no demasiado convincentes a favor de que volaré en un F-18 y unos diez mil absolutamente convincentes en contra, pero hay uno a favor incuestionable: cuando tuve que firmar el seguro de la hipoteca, después de muchas vueltas y muchas consultas a la central, me hicieron firmar un seguro adicional que cubría cualquier contingencia aeronáutica, desde saltar por el balcón con la toalla de baño a modo de capa hasta que la NASA decidiera sacar el programa Apollo de los museos y lanzarme a mí por falta de voluntarios.
Así que amigo Flagon38…puede que ni yo ni ese general del EdA lo sepamos aún pero los del banco…esos tipos lo saben, lo saben incluso 20 años antes de que pase, no se equivocan nunca y en mi caso han debido pensar algo así como “el puñetero Vindio este, con la pasta que nos debe, si no consigue romperse la crisma con las avionetas, lo va a intentar con algo más grande”.
Así que, aunque sólo sea para que me resulte un poco menos doloroso el desembolso, espero que un día me llegue un mail del EdA que no sea para recordarme la subscripción a la RAA, algo como:
¡Viiindio, preséntese en la base x a las 07:00 A.M. aseadito y sin desayunar! ¡Es una orden! Fdo: el General.
Bueno, ahora hablando ya en serio Flagon38, no conozco el mundo de la milicia pero sí el del servicio público y desde luego si los oficiales pintan en el ejército lo mismo que los médicos en el sistema sanitario, decisiones estarán tomando mas bien pocas pero marrones por las que toman otros no les faltarán, como para encima ocuparse de organizar “paseos” para esta pandilla de locos.
Es para mí una inmensa satisfacción que os haya gustado el relato. Con vuestro reconocimiento me sobra y me basta. Muchísimas gracias por los comentarios.
Y si un día tenemos la oportunidad de conocernos, me tienes que contar el origen de “Flagon 38″. Curioso e intrigante a la vez: un avión interesante el Su-15 aunque no demasiado conocido y su numeral más (tristemente) famoso fue el 17.
Un saludo
Hola a todos!
Una entrada cargada de sentimiento. Muy buena Vindio!
Un saludo!
Permíteme Vindio…
Nos ha dejado un gran piloto y mejor persona:
http://www.maclean.es/es/welcome/
Vaya palo…
BLUE SKIES ALEX!
Sí, vi la noticia el mismo día en que ocurrió. Descanse en paz.
Vindio, de todas las entradas (y unas cuantas van ya…), ésta es la que más me ha emocionado, describe a la perfección todo lo que un civil, amante de la Aeronaútica. de las F.F.A.A españolas, de España y aerotranstornado hasta la médula desearía. Me gustan mas las largas noches de amor que el “aquí te pillo, aquí te mato…”
Dejo el portátil y voy a secarme las lágrimas.
Sencillamente genial. Gracias por llenar este caluroso verano de bocanadas de aire fresco.
Un abrazo.
P.D. Mis condolencias a la familia y amigos de Alex McLean por la pérdida de una gran piloto que seguirá dibujando sus extrañas figuras en un nivel múcho más alto…
Maravilloso Vindio, has expresado de forma genial unos sentimientos muy cercanos a los mios. Incluso he derramado alguna lagrima.
Ya escribí sobre el Hornet antes de que surcara nuestros cielos y el azar quiso que aquél lejano 10 de julio de 1986, me encontrara en las pistas del Ala 15 haciendo guardia para recibir a los primeros cuatro avispones
[http://www.flickr.com/photos/von_richtofen/4914825737/]
http://www.aviationcorner.net/gallery.asp?photographer_id=1838
http://gacetaeronautica.netfirms.com/articulos/2009/024f18es/index.htm
Me queda el esperar diversos eventos o JPA`s en los que pueda encontrarme de nuevo mi admirado F-18 y el esperarlos en los aledaños de la Base de Zaragoza y acribillarlos a fotografias sufriendo cada vez que veo una cabina vacía.
En fín amigos un fuerte abrazo para todos y sabed que se agradece mucho que saludeis alguna vez cuando hay algún aerotrastornado haciendo fotos
José Luis / Lezg
Suscribo totalmente lo dicho por GS2008. Es un inmenso placer leerte y sentirme identificado contigo. Fantástica entrada, Vindio, enhorabuena.
Un fuerte abrazo
Estimado colega. Doy fe de que lo primero que hizo Bea en Alemania fue enseñar tu entrada en el blog y hacer que todos esos futuros pilotos de caza se dieran cuenta de la inmensa suerte que tenían de poder volar y de poder hacerlo en esos aviones… De imaginar la cantidad de gente con tus mismas ganas e ilusión que se habían quedado por el camino. Muchos fueron compañeros suyos de preparatorio y otros les contaron sus frustradas experiencias. En el poco tiempo que llevan de alumnos han aprendido que existe la enfermedad del “aerotrastornado” y que no tiene cura.
Yo sí he volado en F-5, pero nunca más podré hacerlo por problemas médicos. Lo tuyo es duro, pero es igual de doloroso tocar el cielo y saber que nunca más podrás jugar con las nubes.
Un fuerte abrazo
Brujo, como el amigo Vindio, yo también padezco el aerotrastorno y ambos tenemos esas mismas sensaciones que te aseguro que duelen tanto y marcan una vida. Ahora bien, sentimos lo que sentimos pero nosotros no pudimos ni empezar, así que me cuesta imaginar el dolor de empezar y que el problema médico surja después.
Un abrazo
P.D. como siempre, un 10 para Bea. ¡Menudo monstruo de blog has creado Little!
Impresionante, he reido, y se me han saltado las lagrimas, sera porque somos de una misma generacion (no todo el mundo ha visto Mazinger, Z je, je), y como muchos de los que tenemos que dar gracias por esta pagina, sentimos lo mismo, no encontraria mejores palabra para describir lo que siento que el relato con el que nos has obsequiado.
Hola a todos!
Peazo de entrada, Vindio!
No tengo demasiado q añadir, yo comparto esos sentimientos: por juventud y miedo al fracaso me decante por la universidad en vez de por la oposicion a la academia militar. Y ahora lo intento como ingeniero, pero, maldita la crisis, no hay casi plazas.
Solo decir q si te conceden el honor, disfrutes al maximo. Y si hay más sitio y no conocen a nadie, servidor se presenta voluntario, mi General.
Un placer leerte, Vindio. Un saludo de otro aerotrastornado.
Brujo…no sé que decirte. Tiene que ser muy duro tocar tu sueño con la punta de los dedos y que se desvanezca de esa manera. Pero también puedes sentirte tremendamente orgulloso de haber llegado a donde muy pocos lo consiguen.
Hay veces que por mucho que te empeñes la vida decide llevarte por otro camino. A mí al menos me consuela que cuando he querido conseguir algo he puesto el máximo empeño, he dado lo mejor de mí. A veces lo he logrado, otras no, pero cuando ha tocado que no muchas veces ha sido por circunstancias que yo no podía controlar.
En fín Brujo, a mí siempre me ha gustado la frasecita esa de que nos caemos para aprender a levantarnos. Si llegaste hasta ahí es obvio que sabes muuuy bien lo que es caer de la forma más cruel posible, pero también has sabido levantarte y seguir para adelante.
Y llega un momento en la vida en que llega a ser realmente difícil que algo te tumbe…
Un abrazo de alguien que sólo llegó a la categoría de “aerotranstornado” a otro que llegó a la de “piloto reactorista” (ahí es nada, amigo mío).
Querido Vindio,…acabo de llegar de unos cuántos días de descanso y lo primero que me encuentro es esta obra de arte con la que nos has obsequiado.
A ver si ese General que nos lee en la sombra se apiada un poquito de nosotros, pobres aerotrastornados llenos de ilusión, y nos da una alegría de esas que salen sólo en las pelis.
Por cierto,…yo también tenía las maquetas “colgando” del techo de mi habitación. Mi santa madre se ponía de los nervios porque yo no le dejaba acercarse para quitarles el polvo (que las madres son madres pero para las maquetas,…tienen muy mala mano).
Saludos a todos!
PD Vindio,….a ver esos ligamentos,…que ya no somos lo que éramos,..jeje
Leo tu relato Vindio y los comentarios que le siguen y no salgo de mi asombro de todo lo que tenemos en común. Sin duda el aerotrastorno existe y Vindio ha dado con un paliativo de altura.
Gracias Vindio por esta obra de arte y gracias también a todos los que haceis posible este blog. Estoy seguro que de aquí saldrán amigos de los buenos, de los que sólo tienes dos o tres.
Un saludo
Me ha parecido muy bello….. si o fuera general te prometo…. bueno el general dira
Eso si que es amor verdadero compañero!!!
Joder… Sólo puedo añadir una cosa:
Firmado,
Dudua
Yo tampoco he podido evitar que se saltarán las lágrimas. Y tampoco he podido ser piloto de caza. Serví dos años en el BHELTRA-V como mecánico y cada día me gusta más la aeronáutica, este año acabaré mis estudios de TMA y deseo hacerme técnico de motores.
Espero conocer gente que tenga unos sentimientos tan arraigados como Vindio y también añoro algún día dar una vuelta en un F-18, porque cada vez que veo u oigo uno no puedo evitar emocionarme, cerrar los ojos e imaginarme allí arriba. Saludos.
Me ha encantado tu relato Vindio.
Nunca dejaré de maravillarme al encontrar en internet gente con un perfil tan parecido al mio respecto a temas en los que me consideraba un bicho raro.
¡ Si hasta somos de la misma ciudad compañero ! ¿ Vives cerca de parayas ? ¿ Eres socio del club deportivo de igual nombre ?
A veces yo también he querido pensar como tú que quizás la vista me salvó de un fracaso mayor. Pero no, siempre hubiese valido la pena haberlo podido intentar.
Además, como tú, pienso que una vez dentro las posibilidades de éxito hubiesen sido muy altas para aquellos que tenemos la vocación tan marcada.
Sin embargo lo que nunca puedes controlar es que te pase alguna desdicha como a el Brujo.
Un saludo compañeros.
PD: Una verdad como un templo que es una tragedia que vuelen cazas con un asiento vacío.
Por eso el doctor y yo hemos conectado. Si llegamos a saberlo un poco antes, este mismo verano nos hubiésemos conocido.
Saludos